sábado, 8 de noviembre de 2008

Mientras Bergoglio mira para otro lado, la Iglesia uruguaya marca el camino

Obispos de Uruguay excomulgarán a legisladores que aprobaron la ley a favor del aborto
Así lo indicó la Conferencia Episcopal uruguaya en un comunicado; el proyecto de ley fue aprobado en la Cámara de Diputados y aguarda en el Senado
Los obispos uruguayos advirtieron a los legisladores católicos que votaron la ley a favor del aborto que no podrán comulgar, según indicó la Conferencia Episcopal en un comunicado.
La excomunión fue anunciada a todos los católicos que "promueven o votan una ley a favor del aborto", con motivo de la aprobación esta semana en Diputados de un proyecto de ley que autoriza la interrupción del embarazo.
"Mientras no cambie su posición queda impedido de acercarse a la Comunión eucarística", afirma la Conferencia Episcopal que fundó su decisión en los cánones 1341 y 1398 del Código de Derecho Canónico.
El comunicado dice: "En relación a los fieles católicos que promueven y/o votan una ley favorecedora del aborto, les recordamos que quien actúa así rompe el vínculo que lo une a Cristo en la Iglesia".
Qué dice el proyecto. La cámara de Diputados aprobó el miércoles, tras una sesión de 15 horas que incluyó una falsa amenaza de bomba en el recinto, el proyecto de ley de Salud Sexual y Reproductiva que despenaliza el aborto las primeras 12 semanas de gestación, y que volvió al Senado por la modificación de uno de los artículos.
La reunión anual de los obispos respaldó así la posición del arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, quien había advertido sanciones a los legisladores que respaldaran la propuesta que se aprobó en ajustada votación promovida por el gobernante Frente Amplio.
En Uruguay se estima que se realizan 33 mil abortos anuales en condiciones clandestinas, y la práctica es la primera causa de muerte materna.
La legislación en vigor desde 1938 sólo admite el cese del embarazo por violación o riesgo de vida de la madre, y prevé penas de prisión para los autores de abortos, consentidos o no.

EL ABSURDO DE UNA HISTORIA MAL CONTADA...

Nunca más… las Madres orgullosas de la muerte
Ni los Hijos festejando la venganza.
Nuca más será rojo el horizonte.
Ni encendida, ni furiosa
La bandera por el odio enarbolada.

Nunca más estarán encarceladas
Las palomas libertarias de mi Patria
Tras las rejas del absurdo…
Del absurdo de la historia mal contada.

Nunca más, las mentiras asesinas
De aquellos que mataron la esperanza
Cuando sople tenue, la brisa de la paz enamorada
Cuando sople tenue, pero sople,
En los campos gloriosos de batalla…

Aparecerán entonces los recuerdos
Y surgirán feroces las verdades
Y tal vez recuperen la memoria,
Los que ahora callan, los cobardes…

Y entonces brillarán esplendorosas
En los bronces memorables de mi patria
Sus heroicas palomas libertarias…
Encerradas tras las rejas del absurdo
Del absurdo de la historia mal contada.
Estas palabras las encontré escritas con un ladrillo, sobre el piso del estacionamiento del Penal de Marcos Paz...

LOS INSÓLITOS HOMENAJES A RAÚL ALFONSÍN


Con sorpresa, estamos asistiendo a un sinfín de actos, adulaciones y publicaciones en honor a la trayectoria del ex presidente Raúl Alfonsín, quien se consagrara como tal en diciembre de 1983

Por Nicolás Márquez


Poseedor de una oratoria tan enérgica como insustancial, su discurso demagógico no exento de notable habilidad para arrancar encendidos aplausos de la muchedumbre, durante su campaña recolectora de votos en 1983, supo embaucar a una multitud que, horrorizada por la lista que, por entonces ofrecía el peronismo, volcó sus preferencias por el presunto mal menor.

Tras ganar las elecciones, Alfonsín, lo primero que hizo al asumir, fue llevar adelante un revanchismo contra el gobierno cívico-militar saliente (cuyo golpe de Estado, en marzo de 1976, fuera apoyado y aprobado por la UCR, la cual comandó 310 intendencias, durante el gobierno del presidente Jorge Rafael Videla), impulsando un juicio a las cúpulas castrenses a través del decreto 158/83 (atropellando la independencia del Poder Judicial), cuya letra, además, contenía la condena en el decreto mismo. Maliciosamente, toda su revisión sobre el pasado (a la sazón bien reciente) fue impuesta a partir del 24 de marzo de 1976 y no se revisó una coma de todas las responsabilidades y felonías cometidas tanto por el terrorismo subversivo como por la partidocracia, antes de dicha fecha.

Salvo excepciones, los medios televisivos se mantuvieron en manos del Estado, a efectos de controlar la prensa, llevando adelante una profusa campaña psicológica de inequívoca tendencia marxista, dentro de la cual se atentó contra la libertad de prensa, encarcelando a periodistas opositores como Daniel Lupa, y se descubrió una lista negra de 30 periodistas (entre ellos, Rosendo Fraga y Carlos Manuel Acuña), con la orden de encarcelarlos por no compartir la filosofía del régimen, y cuyas detenciones finalmente se frenaron con motivo del escándalo acaecido. Hasta un personaje de la frivolidad, como Mirtha Legrand, tuvo problemas profesionales, teniendo que mudar de canal, por cometer el delito virtual de no adular al mandón favorito de la socialdemocracia latinoamericana.

En los años 70, fue simpatizante y abogado de los terroristas del ERP y mantuvo aceitados contactos con el terrorismo montonero, a varios de cuyos miembros agasajó con afectuosos almuerzos (entre ellos, al indultado Miguel Bonasso), en agradecimiento por haber colocado en sus órganos de prensa a su discípulo Leopoldo Moreau. Incluso, fue acusado de participar en la negociación a favor de la guerrilla, en el caso del secuestro y crimen de lesa humanidad del empresario Oberdán Sallustro, a la sazón víctima del ERP.

Con estos antecedentes setentistas, durante su mandato, las deliberadas simpatías para con la guerrilla marxista no cesaron y jamás se promovió un solo juicio a un terrorista, dedicando toda su gestión a humillar a los militares, quienes, paradójicamente, en enero de 1989, lo salvaron del intento de golpe de Estado perpetrado por el ataque terrorista de la organización MTP (Movimientos Todos por la Patria), por entonces comandado por el asesino serial y ex guerrillero Enrique Gorriarán Merlo.

En política internacional, de la mano del canciller socialista Dante Caputo, la Argentina tuvo relaciones carnales con las tiranías marxistas de la época, votando, incluso, ante la ONU, en la Comisión de Derechos Humanos, en marzo de 1987, de manera negativa en la acusación que pesaba sobre Cuba por sus consabidas violaciones a los de derechos humanos. Es más, la empobrecida Argentina alfonsinista otorgó créditos incobrables a Nicaragua y Cuba por 400 y 600 millones de dólares, respectivamente. Asimismo, en su afán por consolidar lazos con los despotismos de la época, en avieso desprecio por la democracia y el sistema republicano, firmó "convenios culturales" con países de la talla de la República Argelina (3/12/84), Nicaragua (16/2/84), Cuba (9/8 y 13/11/84), Rusia (26/1 y 26/86) y Bulgaria (29/7/86).

Para júbilo de los delincuentes, Alfonsín fue también el padre del garantismo penal, promoviendo la sanción de las leyes 23.050 y 23.077, las cuales ampliaban la eximición de prisión y disminuían las penas para el infanticidio, ocupación de inmuebles y muchos otros delitos.

En cuanto a la administración de la cosa pública, la burocracia y el despilfarro socialista se expandieron desmesuradamente, y de ocho secretarías de Estado se pasó a 42; de 20 subsecretarías, a 96 y se nombró a 280.000 agentes públicos. Ferviente admirador del eurocomunismo, Alfonsín logró que, en 1985, el 50% de los medios de producción estuvieran en manos estatales y la Argentina se constituyó, poco después, en el país no comunista de mayor estatismo del mundo, secundando a Méjico.

En dicho lapso, se inauguró, además, la execrable práctica clientelista consistente en traficar miseria con "planes sociales", los cuales, por entonces, estuvieron materializados en las famosas "cajas de PAN", las que fueron quintuplicadas con motivo del desparramo de miseria que generó su "administración", cuya cartera de economía fue mayormente capitaneada por Juan Vital Sourrouille.

Tan amante de la oratoria como de la pereza laboral, en 1986, por ejemplo, pronunció 130 discursos (uno cada dos días) y concurrió a su despacho 2,3 días por semana.

En materia económica, tras pulverizar el signo peso, en 1985, lanzó el tristemente célebre plan Austral, un programa estatista basado en la emisión de moneda sin respaldo y controles de precios, el cual, por su perversión intrínseca, obviamente implosionó de manera dramática, y, para paliar los destrozos económicos y financieros, el "equipo de lujo" que lo asesoraba (así calificó públicamente a sus ministros, que no dejaron institución por destrozar) lanzó otra "genialidad": el "Plan Primavera", inaugurado el 3 de agosto de 1988. El cual no era otra cosa que una renovada aventura socialista que derivó en la hiperinflación más alta de la historia argentina. Desde el 10 de diciembre de 1983 hasta su abandono del poder, el 8 de julio de 1989, la inflación acumulada fue del 664.801 por ciento, la más alta en la historia mundial, después de la Segunda Guerra Mundial. La depreciación monetaria fue del 1.627.429 por ciento, y, entre el 6 de febrero y el 8 de julio de 1989, el Austral (signo monetario de entonces) se devaluó un 3.050 por ciento.

Durante los cinco años y medio de gestión "progresista", el poder adquisitivo se desplomó entre un 107 y un 121 por ciento. La deuda externa recibida al comenzar su gestión arañaba los 40 mil millones de dólares, mientras que, cuando huyó de su cargo, dejó al país con 67 mil millones de dólares de deuda externa, treinta mil millones de dólares de deuda interna (ambos guarismos fueron unificados en los años 90), y sólo 38 millones de dólares de reserva en el Banco Central, con el país en default y la gente peregrinando despavorida por los desabastecidos mercados, para poder arrancar un paquete de azúcar o de yerba de las góndolas semivacías de la década del 80.

Durante los últimos tramos de su "gestión", en el país no había luz (la televisión empezaba a las 17, para que la gente no consumiera corriente eléctrica), no había agua, no funcionaban los teléfonos, peligraba la reserva de gas y, en tanto, Alfonsín seguía soñando en quedar en el olimpo de los próceres divagando con "el traspaso de la Capital a Viedma" y otros emprendimientos faraónicos. La sociedad empobrecida y angustiada escuchaba atónita el cúmulo de tonterías verbalizadas por el presidente-desertor, quien se escapó de su cargo seis meses antes de lo que ordenaba la Constitución Nacional, cuyo preámbulo se cansó de recitar en su campaña electoral, a efectos de hacerse pasar por un "gran demócrata", que, además, no lo fue.

Tras su fuga, se dedicó a perturbar la política nacional desde fuera del poder institucional, destruyendo la Constitución Nacional en el ominoso "Pacto de Olivos" que él acordó con el entonces presidente Carlos Menem, y que fuera la antesala de la pésima reforma constitucional de 1994.


Ya en el año 2001, asociado implícitamente con Eduardo Duhalde, formó parte de la conspiración desestabilizadora que acabó en el derrocamiento de su par y correligionario, el presidente Fernando de la Rúa.


Hoy, preso de la vejez y de una grave enfermedad, a través del grueso de los medios de comunicación, periodistas, políticos, funcionarios y politólogos de las más diversas tendencias y orígenes se encargan de homenajear y cantar loas a su trayectoria. Es sano y humano compadecerse con quien padece una enfermedad o por cuestiones biológicas alcanza la vejez, pero una cosa es practicar la caridad y otra bien distinta ensalzar una trayectoria plagada de horrores y características negativas, puesto que esto último no sólo constituye un premio inmerecido, sino que, además, se falsea la historia otra vez, pretendiendo hacer pasar por estadista a quien fuera uno de los peores gobernantes de la triste historia argentina.



Nicolás Márquez: Abogado, periodista y escritor.

Su último libro se titula El Vietnam argentino-La guerrilla marxista en Tucumán.

CONFIRMADO: Según documentos del colaboracionista Bush, en Argentina hay desaparecidos truchos.

"¿VOX CELS, VOX DEI?"
Hoy, los principales medios de comunicación, los más serios (y Página 12 también), se hacen eco de la detención de un civil argentino de apellido Cirino, a quién acusan de "represor", tras el estudio "cesudo" hecho por el Cels sobre ciertos documentos secretos, desclasificados por el gobierno de Bush.
A ver, pongamos las cosas en claro, George W. Bush, el "archienemigo" de media Argentina, es sin embargo, un gran colaboracionista de nuestros organismos de Derechos Humanos. Y en aras de la "pacificación nacional argentina", desclasifica documentación secreta para el Cels de Vertvisky. El "perro" la analiza, la estudia, le hace el ADN, y se la envía toda masticadita al Secretario de derechos humanos, don Luis Duhalde.
Este se la acerca a un juez "ad hoc", y el juez, simpre dispuesto, detiene a un civil que ni siquiera figura en el documento del colaboracionista Bush. "Vox Cels, vox Dei". Y la noticia, qué digo la noticia, ¡el notición!, se expone de la siguiente manera:
"La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación informó este viernes que la identidad de Cirino era desconocida, y fue descubierta tras una investigación que encabezó el Archivo Nacional de la Memoria y que dio lugar a la detención. Su alias era Jorge Contreras."
Pues bien, como yo soy apenas un ciudadano común, de a pié, del montón, y no tengo acceso a los documentos desclasificados que el colaboracionista del Cels, don George W. Bush envía al gobierno, supongo que el documento de Mr. Bush es confiable. Pero supongo que lo es todo el documento, y no solo una parte, claro.
Así que transcribo algo que me parece central en el documento que el colaboracionista Bush ha tenido la amabilidad de desclasificar para Vertvisky, Duhalde, Conti, Kirchner y Cía. pero que, por alguna cuestión que yo "no imagino", ninguno de ellos ha investigado ni mandado a investigar... veamos.
Fragmento del documento facilitado por el colaboracionsta George W. Bush al gobierno argentino.
"MEMORANDUM DE CONVERSACIÓN.

ARTICIPANTES: Jorge Contreras (no es su nombre real sino su "nom de guerre" por el que es conocido por la Embajada) William H. Hallman, Consejero Político, Embajada Americana, Buenos Aires James Blystone, Oficial de Seguridad Regional, Embajada Americana, Buenos Aires

FECHA & LUGAR: 7 de Agosto, 1979; Embajada Americana, Buenos Aires

TEMA: Tuercas y tornillos de la represión gubernamental al terrorismo-subversión.
(La afirmación de Contreras de que muchos que no eran responsables de muertes habían de alguna manera salido del “sistema” coincidió interesantemente con el comentario que el Coronel San Román me hizo el día 30 de julio -- informado en un memorando de conversación separado -- de que “muchos se habían salvado”. Bastante accidentalmente la Embajada escuchó justo después de la conversación con Contreras de un colega periodista aquí en Buenos Aires que dos personas creídas “desaparecidas permanentes” habían supuestamente aparecido recientemente y se habían comunicado desde el exterior con sus familias. Una de las personas era un ex camillero del ERP camillero llamado Luis López Comendador. López Comendador fue secuestrado de su casa hace dos años y nadie tuvo noticias suyas hasta que uno de sus amigos telefoneó desde París a su novia aquí diciendo que estaba vivo. Otro caso fue el del antiguo Montonero que desapareció hace dos años y recientemente se informó que había telefoneado desde Paris a su padre doctor en La Plata diciendo que le gustaría volver a casa y necesitaba dinero. El joven hombre supuestamente comentó que estaba viviendo en una colonia de argentinos exiliados. Otro caso informado involucraba al hijo de una conocida personalidad de la televisión, Marcos Zucker, quien dijo que su hijo apareció vivo en París)..."
Es decir, según las fuentes "confiables" de donde abrevan nuestros organismos de derechos humanos, me refiero a los documentos desclasificados por el colaboracionista George W. Bush, existen "desaparecidos" que no son tales.
Mr. Bush, usted no lo sabe, pero los de por aquí, a éso le decimos: Trucho. Gracias por el dato Mr. President.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Los Kirchner buscan impunidad. El "Bebe" los ayuda

Polémica resolución
Advierte Garrido que habrá más impunidad
Protestó por el límite a su función
Por Paz Rodríguez Niell
De la Redacción de LA NACION - Sábado 08.11.2008
El fiscal de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido, está convencido de que la Argentina es un país que ofrece "impunidad" a los corruptos y advierte que la reciente resolución del procurador general, Esteban Righi, que le limitó sus atribuciones, es "del tipo de interpretaciones que favorecen a aquellos que se dice que son invulnerables para el sistema penal: los poderosos".
La polémica decisión de Righi hace una lectura restrictiva de las facultades que la ley otorga a Garrido para intervenir en las causas por delitos de funcionarios públicos y las acota al máximo.
"Esta resolución favorece a todos los acusados en causas que fueron promovidas por la fiscalía y en las que la fiscalía ha intervenido, que son funcionarios poderosos", advirtió ayer Garrido.
Durante los cinco años que estuvo al frente de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), impulsó el avance de la mayoría de los expedientes por presuntos hechos de corrupción en la era kirchnerista. Denunció la manipulación de los índices del Indec, investigó las supuestas coimas de Skans- ka y hasta pidió que Néstor Kirchner diera explicaciones por su millonario incremento patrimonial.
"El tipo de litigio aguerrido que viene sosteniendo la fiscalía puede haber incomodado a los imputados", dijo ayer Garrido en una entrevista con LA NACION. Y anticipó que acatará lo resuelto por Righi, con la esperanza de que una ley del Congreso le devuelva el terreno que había ganado.
¿Por qué cree que Righi tomó esta decisión sobre sus tareas?
-El procurador tenía que tomar una decisión. Le planteamos la necesidad de que esclareciera la interpretación de la ley porque había jueces que admitían la intervención de la fiscalía y otros que no. Lo mismo pasaba con los fiscales: algunos aceptaban y promovían nuestra intervención y otros no, como el fiscal de cámara Moldes, que pedía que no se tuvieran en cuenta mis presentaciones e incluso que se sacaran mis escritos de los expedientes. Había que adoptar un criterio.
-¿Por qué cree que Righi adoptó el más restrictivo?
-Habrá que preguntarle a él.
-¿Cree que el Gobierno está detrás de esto?
-Yo no tengo ningún elemento serio para suponer eso. Los fundamentos de las normas y sus interpretaciones, así como los intereses que subyacen a las decisiones, están fuera de lo que yo estoy facultado para hacer.
-¿Qué va a pasar con la FIA?
-Se va a ajustar a lo resuelto. Tenemos investigaciones importantes en curso y las seguiremos, de acuerdo con lo establecido por el procurador, dejando sentado nuestro criterio. Y ejerceremos la acción penal subsidiaria en los casos denunciados por la fiscalía, que son un porcentaje insignificante porque, por lo general, los casos importantes son denunciados por denunciantes profesionales o por los propios imputados. Eso se va a acentuar porque, obviamente, ahora van a mandar a alguien a denunciar de manera de neutralizar a futuro a la FIA. Además, la fiscalía promoverá los sumarios administrativos que deba promover. Pero los funcionarios superiores de la administración pública no están sometidos a sumarios administrativos.
-¿A quién beneficia esto?
-A todos los que estén imputados en causas que fueron promovidas por la fiscalía y en las que la fiscalía ha intervenido, que son funcionarios poderosos. Este tipo de interpretaciones, restrictivas en materia de funcionamiento de organismos de control, favorece a aquellos que se dice que son invulnerables para el sistema penal. Esto refuerza lo que la gente ve cotidianamente. Los ricos y los poderosos no responden jamás.
-¿Cree que hay impunidad?
-No lo creo yo; las cifras lo demuestran.
-¿Cómo ve la actitud de jueces y fiscales frente a estas causas de alto voltaje político?
-No soy yo quien tiene que evaluar la responsabilidad de los jueces ni de mis colegas.
-¿Cuáles cree que son las causas que usted impulsó que más irritaron al poder?
-No hablaría de poder. Me imagino que en diferentes causas las intervenciones de la FIA pueden haber incomodado a los imputados, que debieron esforzarse más frente a un tipo de litigio aguerrido que viene sosteniendo la fiscalía.
-¿Puede reverse la resolución?
-Es el Congreso el que tiene que evaluar si ésta es la forma adecuada de investigar y perseguir la corrupción. Tal como se va a aplicar ahora, la ley no satisface los estándares de la convención de la ONU sobre corrupción, que tienen un rango por encima de la ley. Las convenciones internacionales imponen a la Argentina tener órganos especializados, como la FIA, y dicen que esos órganos deben tener las competencias suficientes.
-En noviembre de 2003, cuando asumió, usted sostuvo que el gobierno de Néstor Kirchner mostraba una mayor intención de combatir la corrupción que los anteriores. ¿Lo sigue pensando?
-En 2003, el gobierno que encabezaba el doctor Kirchner promovió la remoción de los jueces de la Corte Suprema, que conformaban una mayoría automática nefasta, y luego promovió el decreto de acceso a la información y el de elaboración participada de normas. Además, creó una subsecretaría, que sigue a cargo de Marta Oyhanarte, que tiene un rol esencial. Creo que esas iniciativas representaron un avance. Pero desde 2003 las medidas que se han adoptado no han sido sustanciales en materia de corrupción.
Las investigaciones afectadas

La publicidad de Albistur: Garrido denunció al secretario de Medios por el presunto reparto discrecional de la publicidad oficial. Ahora sólo podrá intervenir si el fiscal del caso decidiera no seguir adelante.
Los aeropuertos: debido a supuestas irregularidades, detectadas por un informe de la Auditoría General de la Nación, la fiscalía se opuso a la prórroga del contrato de concesión a AA2000. Por este caso, se resolvió limitarle las facultades.
El patrimonio de Kirchner: apeló el sobreseimiento pedido por el fiscal de la causa en la que se investiga cómo hizo el ex presidente para multiplicar sus bienes en los últimos cinco años.
Skanska: Garrido se opuso a que se declararan nulas las grabaciones sobre las coimas. No podrá volver a intervenir.
El Indec: ya no podrá pedirle más medidas al juez que investiga la manipulación de estadísticas. Garrido había pedido la indagatoria de Moreno.

Haciendo historia...digo, no salimos de un repollo


LOS 70 QUE POCOS RECUERDAN...un país en llamas, guerrilla, la Iglesia clandestina...

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jueves, 6 de noviembre de 2008

"COMPAÑEROS DE MILITANCIA"

“Compañeros de militancia”….

Ah sí, usted los escucha y ellos lo repiten a cada rato.
Se les cae de la boca. Desde la presidentA, hasta el último perejil que escribe por Internet sobre los 70, todos repiten el mismo eufemismo: “Compañeros de militancia”.
Mire usted…ellos lo repiten y uno lo hace carne, y se acostumbra a la frase hecha.
Con este renacer setentista en busca de venganza, en cada “circo oral e impúdico” de los juicios “por la verdad” (que como todos sabemos, son mentira), la trouppe revanchista de figuritas repetidas y frases hechas que habla a los cuatro vientos, repiquetea más o menos el mismo discurso. Que los militares (ellos gustan decir “genocidas”) no dicen, callan, guardan silencio, niegan y bla y bla y más bla.
En los “juicios circos”, en los programas de televisión, en las entrevistas, en los cientos de documentales sobre los 70 bancados por el Estado argentino… siempre insisten en una misma y extraña postura… los “compañeros de militancia y sus ideales”, atacados por un “gobierno de genocidas”.
Pero ¿qué cuernos significa “compañeros de militancia”?
Junto a mis hijos adolescentes me senté a mirar por Canal 7 (es mi veta masoquista) el documental sobre Paco Urondo. “El vasco” de acá, “el vasquito” de allá…los entrevistados contaban la historia del escritor asesino, como si tratara de una novela de ciencia ficción. Como si el tipo no hubiera asesinado personas ni ordenado asesinar. Y sus “compañeros de militancia”, hablaban de Urondo como si hablaran de San Francisco de Asís. Bonasso y Vertbistky incluídos.
El documental de Paco Urondo, escritor y asesino, se volvió “real” solo en el momento de contar la muerte del ex jefe montonero.
Allí, el documental revela que Urondo estaba haciendo tareas de inteligencia terrorista por las calles de Mendoza, en un auto de la “orga” junto a su enésima “pareja”, a su “compañera de militancia” y a su pequeña hija, cuando fue cercado por la policía. Paco Urondo se tomó la pastilla de cianuro mientras manejaba, al mismo tiempo que su “compañera de militancia” tiraba tiros a diestra y siniestra por la ventanilla, y mientras su hija gritaba aterrada bajo el asiento…
Hablan sus “compañeros de militancia”. Yo escucho la frase hecha y me niego a tomarla por costumbre. Me propongo ahondar en ese término que escucho acostumbrado: “compañero de militancia”. Recién entoces caigo en la cuenta de lo que encierra el eufemismo.
A ver si me explico con este ejercicio de aproximación al término.
¿Quiénes mataron a la hija del capitán Viola, de 3 años, e hirieron de gravedad a su hermana de 5?, los “compañeros de militancia”.
¿Quiénes secuestraron a Larrabure, lo mantuvieron más de un año en cautiverio, lo torturaron, lo asesinaron y lo tiraron a una zanja?, los “compañeros de militancia”
¿Quiénes mataron por la espalda al profesor Carlos Sacheri delante de sus hijos cuando salía de misa?, por supuesto que, “los compañeros de militancia”.
¿Y al profesor Genta?... los “compañeros de militancia”
¿Quiénes asesinaron al juez Quiroga por la espalda en pleno centro porteño en venganza por haber el juez impartido justicia a los terroristas?... pues, los “compañeros de militancia”.
¿Quiénes colaboraron estrechamente en la Esma, para combatir al terrorismo en Argentina?... obviamente, los “compañeros de militancia”.
¿Quiénes fusilaron y quemaron vivo a Herculiano Ojeda, y acto seguido ametrallaron a Juan Barrios, de 3 años en la puerta de un banco de la Provincia de Buenos Aires?.... si, los “compañeros de militancia”.
¿Quiénes ejecutaron a cientos de compañeros de la orga por “desobedecer” o desertar?... y sí, los “compañeros de militancia”.
¿Quiénes secuestraron y torturaron y asesinaron a Sallustro, presidente de Fiat Argentina?, obviamente, los “compañeros de militancia”.

¿Y a Patrick Eagan, el cónsul Norteamericano en Rosario?... acertó, los “compañeros de militancia”.
¿Quiénes “buchoneaban” compañeros desde sus exilios dorados en Europa?, los “compañeros de militancia”.
¿Quiénes se hacen los idiotas ante la pregunta de quién mató a Rucci?...los “compañeros de militancia”.
¿Y a Alonso, y a Vandor?, los “compañeros de militancia”
¿Quiénes pusieron una bomba en un comedor de la policía y masacraron a más de 15 personas, muchos de ellos civiles?, los “compañeros de militancia”.

¿Quiénes acribillaron a Mor Roig, dirigente radical, mientras almorzaba en familia?, los “compañeros de militancia”.
¿Quiénes mataron a media docena de conscriptos mientras se bañaban, en el regimiento de Formosa?, los “compañeros de militancia”.
¿Quiénes metieron una bomba debajo de la cama de los padres de Paula Lambruschini, quién con solo 15 años voló en mil pedazos?, pues… los “compañeros de militancia”.
¿Quiénes huyeron al sur a militar en el cobro y ejecución de hipotecas, mientras otros luchaban, fusil en mano, por sus “ideales”?, los “compañeros de militancia”.
¿Quiénes se hacen los pelotudos cuando la historia pregunta por los responsables de los más de 1.500 argentinos que asesinó el terrorismo en los 70?... obviamente, los “compañeros de militancia”…
Habiendo hecho una somera aproximación al término, me permito una afirmación.
Cucarachas, ratas, cobardes, miedosos, mendaces, fallutos, asesinos, torturadores, secuestradores, buchones… ¿a quiénes les caben estos términos a la perfección?... por supuesto: a los “compañeros de militancia”