domingo, 31 de agosto de 2014

Niño



La vida te da momentos. Y te los quita. La vida te da oportunidades. A veces. La vida te da amigos. Y te los quita. A mí me dio un amigo la vida. Lo conocí en el laburo. Niño le dicen todos, pero es un pichón de Mamut. 

Niño, largá el cigarrillo. Niño, largá el cigarrillo…siete años después…sabés que tenés razón, dejé de fumar porque me siento mal, apenas puedo caminar… Niño se sintió mal, justo cuando yo estaba en cama con una bronquitis del demonio. Niño llegó al Hospital. Niño quedó internado… lo primero que hice al levantarme de mi bronquitis, fue ir ese domingo a visitarlo a la unidad coronaria. A un amigo no se lo abandona nunca… menos en las peores.


Niño tuvo suerte, la vida le dio otra oportunidad, angiosplastia y stent mediante. Y yo tengo suerte… pronto me encontraré como siempre con él, a la mañana muy temprano en la vía, junto a la estación…  para ir juntos a solucionarle problemas a personas que quizás… no se lo merezcan. Pero así es la vida.   

Horacio R.Palma
Escribidor contumaz...

Por dentro....



El sol en mi ventana me presta esperanza. Y luz. La cosa es adentro. Muy adentro… en ese recodo oscuro del alma que nadie ve, que pocos notan.

Pero está el sol que presta esperanza, y está la ventana que miente libertad. Las canas me avisan cosas que mis huesos ya sabían desde hace unos años, justo ahí, en ese lugar que algunos llaman articulaciones.


Y yo miro entonces la libertad que me presta la ventana esta mañana y la esperanza luminosa que el sol me presta… y sonrío… y creo que soy feliz, aunque el reflejo del vidrio me devuelva unos ojos tristes, gastados… cansados. 


Horacio R. Palma
Escribidor contumaz...

Septiembre 2: Familiares y Amigos de Presos Políticos de Argentina, se convocan a Tribunales



GACETILLA DE PRENSA

Con motivo de los diez años de la reapertura de los juicios mal llamados de Lesa Humanidad, la Asociación de Familiares y Amigos de Presos Políticos de Argentina, el día, Martes 2 de septiembre a las 10:30hs, realizará un abrazo al Palacio de Justicia para reclamar a los jueces el cumplimiento de la Constitución Nacional y la ley.

Desde hace 10 años se mantiene bajo proceso a 1.800 personas, que en su momento fueron empleados por las autoridades constitucionales y de facto de la Nación para combatir al terrorismo guerrillero de los años 70.

El promedio de edad de las personas ilegalmente detenidas es de 72,4 años, pero hay muchos de más de 80 y hasta 90 años. El 95% lo constituyen quienes, hace más de treinta años, eran jóvenes civiles o integrantes de las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales y Penitenciarias. El 20% de los detenidos son suboficiales, civiles y ex conscriptos, tanto de las Fuerzas Armadas como de Seguridad. Más del 60 % permanece en prisión preventiva que llega a superar los 10 años, lo que constituyen penas encubiertas. En esta situación ya han muerto procesados o en prisión 250 personas, por las cuales, los jueces el día de mañana  tendrán que dar explicaciones.

Estas personas murieron víctimas de una injusticia que en nombre de la justicia pisotea los fundamentos de la legalidad. Murieron porque muchos magistrados no tuvieron la dignidad suficiente como para sobrellevar las presiones a las que fueron sometidos.

Como al momento de los hechos no existía la calificación de “Lesa Humanidad” que, con sus gravísimas consecuencias rige hoy en día, la Corte Suprema de Justicia falló contra el principio de legalidad, uno de los pilares de la civilización occidental, que establece que nadie puede ser juzgado por una ley dictada con posterioridad a los hechos del proceso. Esto lo hizo para llevar a cabo estos juicios arbitrarios.
 Desde entonces en nuestro país comenzó a derrumbarse el Estado de Derecho.

Paralelamente se derrumbó, la prescripción, la cosa juzgada, las amnistías y los indultos, y más tarde se les negaron las excarcelaciones, el principio de la ley más benigna, la educación en las prisiones, las salidas transitorias, las detención domiciliaria a mayores de 70 años o enfermos, condenándolos a la pena de muerte, sabiendo perfectamente que las cárceles de nuestro país no están preparadas para albergar a gente de esa edad.

Pedimos a los Señores Magistrados que respeten la Constitución Nacional y apliquen la ley, no se dejen manipular por el poder político de turno, que tanto daño le ha hecho a nuestra querida república.

Tenemos que comprender que la guerra ha terminado y que somos nosotros, los argentinos del trabajo y del silencio, quienes tenemos la responsabilidad de construir un futuro donde el amor por nuestros semejantes reemplace la cultura del odio y del rencor.


María Cecilia Pando
Presidente de AFYAPPA
Cel: 15-5484-9909


Que si algún hueso un día se ahoga con las heces de la vergüenza por los que no están ni han estado ni estarán, que esa muerte nunca me reclame la tranquilidad de irme de esta Patria y de este mundo en Paz…

Horacio R. Palma

sábado, 30 de agosto de 2014

Presos Políticos de Argentina...




¿Y si me quedo quieto?... ¿y si me paro de brazos cruzados y me encojo de hombros y me quedo esperando?

A veces las ganas se escurren por el resumidero de la impotencia. A veces las fuerzas se esfuman, se pierden en el abismo de los demoledores de ilusiones. Y cada caída es menos estrepitosa, pero levantarse cuesta cada vez más desesperanza.
Entre rejas de infernales venganzas, levantadas con barrotes de ilegalidad y prevaricato, se mueren uno tras otro… uno tras otro los huesos que un día otros, mandaron al frente de los infiernos a vérselas con el demonio.

Las rejas parecen cada vez más altas y se tornan cada vez más pesadas. Adentro, los huesos caminan cada vez más cansados. ¿Y vos hijo? ¿Y vos hermano? ¿Y vos esposa? ¿Y vos compañero de lucha? ¿Y vos nieto o amigo? ¿Y vos camarada?

De un lado las rejas más altas y más pesadas. Adentro, los huesos cada vez más cansados… afuera, las ausencias que no se explican con ningún “pero” que no avergüence las entrañas de un bien nacido. Las ausencias que duelen, las ausencias que también los huesos explican con eufemismos, supongo que para no ahorcarse de bronca.

Confieso que lo he pensado mil veces… llegando en una noche fría al medio del campo para que me pinten el dedo y me destrate un apocado que se cree con autoridad para humillarme en una requisa. Y otras mil veces lo he pensado bajo el sol furioso de un verano soberbio, que parte la tierra y apuna cabezas… ¿Y si me quedo quieto?... ¿y si me paro de brazos cruzados y me encojo de hombros y me quedo esperando?


Y mil veces digo NO… los miedos y la desidia no hacen Patria, ni sacarán huesos de tras las rejas, ni pagarán rescate de conciencia tranquila. Y entonces me asoma el orgullo y me sorprendo gritando presente, siempre… por las familias, los hermanos, las esposas, los amigos, y los compañeros y los hijos y los nietos que no están…que no estuvieron… y que obviamente a estas alturas, ya sabemos que nunca estarán. 

Que si algún hueso un día se ahoga con las heces de la vergüenza por los que no están ni han estado ni estarán, que esa muerte nunca me reclame la tranquilidad de irme de esta Patria y de este mundo en Paz…

Horacio R. Palma
Escribidor contumaz...

domingo, 24 de agosto de 2014

Tiempos y ganas...



Un vendaval furioso se incrusta en la ventana. La tormenta de anoche, esmerada de viento y agua, la tiene contra la mañana de domingo. Los diarios asumen que al kirchnerismo se le agotaron los tiempos…yo asumo que a nosotros se nos agotaron las ganas.

Después de una semana en cama, lo primero que hice hoy ni bien pude dar dos pasos por mis propios medios, fue ir a visitar a un amigo que está en la unidad coronaria de un hospital. La tristeza de un hospital en domingo, se asemeja y mucho a los ojos tristes de una mujer que sufre.

Me calcé la bata, me lavé las manos, me puse el barbijo y caminé entre camas ahítas de sufrimiento. Recé por cada uno de ellos. Llegué hasta los pies de la cama de mi amigo. Le vi los ojos de susto y la cara de resignación, como si encerrara en sí mismo el compendio de la Argentina. Le hablé de bueyes perdidos, le dije que todo va a salir bien, rezamos juntos… y luego me volví envuelto en mis miedos y en mis fantasmas.

En la puerta del hospital, un hombre duerme arrebujado entre cartones…sin saber que el país lleva diez años de éxitos, ni que el dólar trepa un nuevo récord. La matriz diversificada con inclusión social… es apenas un eufemismo con el que tal vez muera esta noche sin siquiera darse cuenta.


Apuro el paso… me subo el cierre de la campera hasta el mentón, cruzo la avenida y me meto en el auto…un vendaval furioso se incrusta en la ventana. La tormenta de anoche, esmerada de viento y agua, la tiene aún contra este mediodía de domingo. Los diarios asumen que al kirchnerismo se le agotaron los tiempos…yo asumo que a nosotros se nos agotaron las ganas.


Horacio R. Palma
Escribidor contumaz....

sábado, 23 de agosto de 2014

Se recordó al Coronel Larrabure, en otro aniversario de su asesinato