domingo, 5 de octubre de 2014

5 de octubre... Acá no se rindió nadie!!



Cada 5 de octubre recordamos en el coraje patriótico del Soldado formoseño, a todas las Víctimas del terrorismo de Argentina.

Más de 1500 argentinos como vos… como yo… como tu viejo, como tu vieja, como tu hijo, como tu hija, como alguno de tus hermanos o amigos, murieron bajo las balas o las bombas de terroristas argentinos o latinoamericanos que un día tomaron a nuestro país a sangre y fuego.
Así ocurrió aquél 5 de octubre del 75, en la tórrida siesta formoseña. Un grupo de terroristas argentinos secuestraron un avión de Aerolíneas Argentinas, llegaron a Formosa, mataron a un policía en el Aeropuerto, mantuvieron de rehenes a los pasajeros, y pretendieron tomar el regimiento 29 de Monte.

Sería fácil suponían, una siesta de domingo… “negros provincianos” haciendo la colimba.
“Ríndanse negros que con ustedes no es la cosa…” grita un terrorista con dialéctica de clase mierda, mientras acribilla a los soldados que se están duchando…
Pero el monte formoseño ha parido otro tipo de gente. Los terroristas aún no lo saben, pero el monte formoseño ha parido Patriotas: “Acá no se rinde nadie mierda!!” grita el Negro Hermindo Patria Luna fusil en mano.
Formosa fue testigo aquella siesta de aquél 5 de octubre, de la barbarie terrorista y del valeroso Honor de los que defendieron a la Patria.
Nosotros somos testigos hoy de cómo se enrevesó la historia. Los terroristas de Formosa nos gobiernan, cobran indemnizaciones y se nos cagan de risa desde lo mármoles oficiales que los recuerdan como héroes. Todos sabemos que esos héroes no son de mármol sino de barro.

Los Valientes de Formosa nos enseñaron Valor y nos mostraron el camino: ACÁ NO SE RINDE NADIE gritaron, y no se dejaron robar la historia ni el Honor.

En éste 5 de octubre, mi recuerdo especial para las Víctimas del terrorismo de Argentina, todas, los muertos y sus familiares y amigos mutilados de alma en vida.

En éste 5 de octubre, mi agradecimiento a los Valientes, a todos esos Hermindo Luna, que gritan fiero ACÁ NO SE RINDE NADIE… y no se dejan robar la Patria.
A todos esos Valientes que se levantan cada día en la lucha de la resistencia y gritan las cosas por su nombre, para que la historia recuerde a los Héroes como Héroes… y a los villanos como villanos.


Yo… TAMPOCO ME RINDO.

Horacio R. Palma
Escribidor contumaz...

domingo, 28 de septiembre de 2014

La Tablada: "Yo le voy a decir toda la verdad sin pintarme la cara"

El diputado Oscar Allende, miembro de la comisión de defensa de la Cámara de Diputados, recorriendo el Reg. de La Tabalda, tras el ataque terrorista ocurrido en 1989. 
Intercambio de opiniones con el Teniente Coronel Etchazarreta...
Interesante reflexión de una joven periodista Mónica Gutierrez...

jueves, 25 de septiembre de 2014

Justicia escandalosa. Hija de un militar preso de Argentina desnuda ante el juez Ariel Lijo



No sé lo que es parir un hijo, soy hombre.
Sí sé lo que es ver a una mujer parir a un hijo, soy padre.

Nueve meses dentro del vientre, con todo lo que eso significa. Y luego el momento del parto, que es dolor pero es amor. Que es angustia pero es felicidad.

Parir un hijo… momento único e irrepetible. Ana Maggi parió a Inés… hace muchos años, en épocas en que otros dolores más duros que los de un parto preñaban la Argentina. Ana tiene en su vientre la marca de la cesárea que, como el amor por sus hijos, le quedará para siempre.

También hay dolores que Ana tendrá para siempre… su esposo, militar argentino, está detenido hace muchos años por haber combatido al terrorismo en su país hace más de 30 años. Pero Ana lucha… Ana rema contra todas las corrientes que insisten con llevarse su vida y su felicidad.

Ana parió a Irene. Irene fue parida por Ana. Pero una amiga de Irene duda, ve por la tele ampulosa propaganda setentista… y le saca turno en Abuelas de Plaza de Mayo para que Irene vaya y pregunte. Irene cree en la buena leche de su amiga, los que miramos de lejos, olemos trampa. Irene no va a la cita que le ofrece su amiga… pues Irene no necesita de historias inventadas ni de dudas interesadas para sentir la sangre en su carne.


Luego Irene va recibiendo mensajes. Un chico instalado en una esquina con un perro que cada mañana la espera para darle charla… hasta que se le escapa el interés primero: Inés, mamá trabaja con las Abuelas de Plaza de Mayo…Inés tiene miedo de ese “acá vamos otra vez…”
Llamadas que amenazan, gentes que siguen los pasos. Los fondos del Estado son ilimitados para ciertas cosas, sobre todo para esas ciertas cosas que implican negocio, como lo son los derechos humanos en Argentina.


Ana lucha… lucha contra la injusticia, contra un Estado que persigue a su marido y persigue a su familia. Contra un estado que se ha parado frente a un tribunal sin ley, y con traje de funcionario de apellido Forti, ha gritado la amenaza: “hoy vamos por su marido, pero después iremos por usted señora y luego por sus hijos y luego por sus amigos y luego por todos…”



Y así fue que la amenaza velada se develó un día en la casa de Ana. Veinte personas allanando su casa, buscando los calzones de su hija. Desde el fondo de la venganza mal parida, han venido a meter las manos en el vientre de Ana, para intentar arrancarle con mentiras, lo que ella misma parió.
Como si se pudiera...

Ana tiene un certificado de ADN realizado en España y que afirma lo que su vientre sabe mejor que nadie: Compatibilidad. Ana presentó el análisis ante el juzgado que la persigue. Es que en los tiempos del régimen hay que andar con los papeles en la mano y los hijos a la cintura para que no vengo un pelotudo y grite: mía!!
Pero al juez los papeles de Ana, le importan una mierda.
Los papeles de Ana perseguida, al juez le importan tanto como esa cicatriz indeleble en su vientre, que grita ¡¡madre!!, para siempre.



La violencia sin medida habla poco de justicia y habla mucho de persecución.
Primer intento fallido. El segundo será entonces en el mismísimo despacho del juez Lijo, que rasquetea poder en base a las buenas migas. Ahora con Clarín.

Irene entra hija orgullosa de Ana al despacho, sin imaginar la celada. Adentro, el juez Lijo la espera con dos personas del Banco Nacional de datos genéticos, sí, el mismo que maneja sin rigor doña Estela Barnes de Carlotto. También están la policía y el secretario del juez para presionar la extracción de sangre. Irene se niega a dar sangre sin la presencia de su perito. No ha venido a que le impongan nada, sino que ha venido con la ilusión de ser escuchada por el juez. Recién ahora Irene sabe lo imbécil de su ilusión.

El juez cazabombachas tendrá lo que busca. Irene Barreiro se quita las botas frente a él y a todos los presentes, y luego se quita el pantalón… se saca la bombacha y se las deja a los enviados especiales del banco nacional de datos genéticos. “Quieren mi ADN, búsquenlo acá”, y la bombacha de Irene que vuela hacia los mercenarios de las jeringas marcadas.
Irene da media vuelta, y emprende hacia la puerta casi casi como salió hace muchos años del vientre de su madre: desnuda.
Desnuda Irene abre la puerta, nadie se anima a cortarle la retirada. Afuera está Ana, su mamá… Irene se abraza, como metiéndose nuevamente en el vientre que la cobijó durante nueve meses… Ana la abraza con fuerza, y se van hechas la misma carne y la misma sangre.
La sed de venganza del juez tal vez no lo deje entender. Pero debería saber don Lijo, que ese abrazo de madre angustiada e hija desnuda, grita más verdades de ADN que una prueba dudosa, parida en la violencia, y concebida en la violación sistemática de los derechos más esenciales… aunque los funcionarios del régimen llamen a esto justicia, todos sabemos que es el inmenso negocio de la persecución…


Horacio R. Palma

Escribidor Cotumaz…

miércoles, 24 de septiembre de 2014

"Los parias", mentiras de los Derechos humanos en la argentina Kirchnerista



Mientras Argentina desbarranca hacia un abismo político y económico en medio una notable apatía general, el Régimen kirchnerista prosigue su camino de vengar lo que supone debe ser vengado, y dispone de la vida y de la muerte de los presos políticos.


¿Derechos humanos?, el gobierno kirchnerista aprovecha cada atril, aquí o afuera, para contar las “bondades” de su política de derechos humanos. Pero en las mazmorras del régimen perseguidor, las verdades sobre las violaciones sistemáticas de los derechos humanos, se asemejan más a la realidad de un régimen tirano que al de un Estado de derecho.
Parias, así… como verdaderos desechos humanos viven y sufren miles de civiles, militares y miembros de las fuerzas de seguridad encarcelados por el gobierno kirchnerista, que dice ser ejemplo en el mundo de los derechos humanos.


Son presos políticos, no hay duda. Están al margen de todas las reglas, exentos de todos los derechos. Tienen justicia aparte, negada. Y el Estado vuelca un presupuesto obsceno para perseguirlos hasta la tumba.


Verónica es hija de un policía argentino preso político detenido en el apenas Hospital de un complejo penitenciario federal, a pocos kilómetros de la capital de  “la nueva Arabia Saudita” que gobierna la “abogada exitosa” o la “arquitecta egipcia” según convenga.

Allí, su papá pasa los días con otro montón de ancianos perseguidos por el kirchnerismo. Verónica cuenta así la realidad de los derechos humanos de su papá en la Argentina de hoy: “5.30 AM... Mi Papá fue trasladado, hoy 12/9, a un comparendo desde el Hospital del Penal de Ezeiza a La Plata... Obviamente sin previo aviso a su Familia. No teníamos conocimiento porque no lo dejaron avisar y por lo tanto, al llegar a la visita, sorpresivamente nos encontramos con la novedad que mi Papa no estaba-. Hace aprox, 30' me llama, para comentarme que llegó a La Plata a las 10.30 hs y cuando llega al tribunal, previa presentación del servicio de traslados, le comunican que se habían "EQUIVOCADO", que el comparendo al cual tenía que presentarse era el que "YA HABIA HECHO HACE 15 DIAS"...
Llego al Hospital del Penal las 18.45 hs... sin haber comido y lo peor, sin toda la medicación que debe tomar diariamente sin excepción...
Señores Jueces: "Gracias por haber tenido la deferencia de sacar a pasear a mi Viejo, de 81 años, con problemas cardiacos y un indicio de Pârkinson y demás... en el "Movil de Traslados" por más de 14 hs....”

¿Derechos humanos?... un anciano enfermo de 81 años, paseando 14 horas, todo un largo día sin comida ni medicación, para una citación equivocada de tribunales.

Paola también tiene a su papá preso.  También es policía y es un señor mayor que necesita una rigurosa medicación diaria. Paola firma sus quejas como una “orgullosa hija de un preso político de Argentina”… y  cuenta así la realidad de los derechos humanos de su papá en la Argentina de hoy: “Acá, esperando todavía que la división traslados se digne a trasladar a mi viejo de La Plata al penal de Marcos Paz, aún está en la alcaidía del Juzgado Federal 3 desde la una de la tarde, lo sacaron a las 5 de la mañana del Penal… pasaron las horas, y como esto parece una novela de terror, la historia no terminó en lo que relaté anoche, papá llegó a Marcos Paz a las doce de la noche por ende lo tuvieron 19 hs paseando, cuando a la una de la tarde el juzgado había ordenado que no se lo traslade mas allá de las cinco de la tarde, evidentemente el servicio y la división traslados desobedecen y digo desobedecen por no ser vulgar, hasta a el mismísimo juez federal. Llegado al penal le dicen que se tiene que mudar de pabellón (eran las doce de la noche y papa estuvo casi un día "paseando") papá se niega a este movimiento y le dice al jefe de turno que mude a Fasano (violador serial) a lo que este jefe de turno le contesta que el pabellon 5 es de lesa y no puede llevar a este personaje allí… un violador de 82 mujeres tiene "privilegios " altamente sospechosos. Los conmino a hacer algo es insostenible, quién quiera sacar a su familiar en una bolsa negra que no haga nada.”
Cada día en Argentina, familiares de 1800 presos políticos sufren su condición de “parias” ante un Estado que ha implementado un perfecto y sistemático plan de exterminio de presos políticos. Un Estado perseguidor por ideología.



Más de 250 de ellos han muerto en cautiverio… mayores de 70 años, sin asistencia médica, acarreados a juicio o audiencias durante 15 horas sin reparar en sus condiciones físicas o de salud. Así, han arreado a declarar ancianos con enfermedades terminales, con quebraduras y hemorragias que luego provocaron su muerte, en camilla, en estado de inconsciencia…han insistido en hacer declarar a presos minutos antes de su muerte.
Leer los padecimientos, ver las fotos y los videos de los parias, causa dolor y causa pena.

Dolor, por los perseguidos que sufren… pena, al descubrir el nivel de odio de un Estado que ha tomado la violación sistemática de los derechos humano más básicos… como su política de Estado.


Y aunque no lo crea, usted.. y yo.. y todos los que nos encogemos de hombros, somos cómplices. 


Horacio R. Palma
Escribidor contumaz...

sábado, 20 de septiembre de 2014

Mi barrio...



En mi barrio hay un cielo celeste de gloria.
Una calesita, cuyas viejas melodías alegran las tardes de domingo, cuando la vida agobia de pena.
Hay un jacarandá que es el mejor del mundo…bajo sus lilas se besan los enamorados.
Hay un loco que saluda fantasmas.
Hay unos ojos tristes, que han perdido la mirada.
Hay miradas vivaces apuradas por verlo todo.
Hay una luna de plata…que alumbra sueños dorados.
Hay un sol dorado…que alumbra cabellos de plata.
Hay muchos niños, que son hijos de los hijos…que son todos los hijos.
Hay una madre que espera.
Hay un abuelo que se ha cansado de esperar.
Hay pájaros alborotados.
Hay una flor primera, que avisa la primavera.
Hay muchas manos esmeradas en el esfuerzo.
Hay aromas de amor al mediodía
Hay suspiros de amor por las noches.
Hay promesas de amor incumplidas, ésas, hay todos los días.
Hay un tren que siempre se va…y otro que acaba de llegar.
Y hay un corazón sensible…intentando el verso imposible, ese que nunca llegará...


Horacio R. Palma

Escribidor contumaz

Convocan a un nuevo homenaje a las Víctimas del terrorismo de Argetina