jueves, 21 de agosto de 2014

El desafío del balde de hielo versión argetina

Donaciones para ELA Argentina Cta Cte Bco Nación Suc 10 Nro 10523931 Transfer. CBU 0110001340000105239312 /CUIT 30712161201"

martes, 19 de agosto de 2014

Se realiza en Buenos Aires un Foro POR LA JUSTICIA, LA CONCORDIA Y LA LIBERTAD.





Delegados de países amigos de la región y personalidades de nuestro país participarán de las exposiciones a llevarse a cabo en el Hotel Meliá, Reconquista 945, CABA, de acuerdo al siguiente:

PROGRAMA DE ACTIVIDADES

PRIMERA JORNADA  -  Agosto 19, 2014

14.30 – Recepción e ingreso

15.00 – Apertura, a cargo del Presidente de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, Dr. Alberto Solanet

15.30 – Presentación de la situación de los diversos países participantes, a cargo de:  
Capitán de Navío (R) Adolfo Paúl Latorre (Chile)  -Abogado –  Magister en Ciencias Navales y Magister en Ciencia Política-
Contralmirante (R) Elías Augusto Buchszer Cabriles (Venezuela) -ex Jefe de Estado Mayor de la Armada – Miembro de la Alianza Militar por Venezuela-
Sr. Víctor Hugo Velasco (Bolivia) -Presidente de la Asociación Boliviana de Derechos Humanos y Director del Comité Cívico de Santa Cruz de la Sierra-

16.30 –  Intervalo

16.45 -  Continuación del panel anterior, a cargo de:
Coronel (R) José Carlos Araújo (Uruguay) -Oficial de Estado Mayor – Diplomado en Altos Estudios Nacionales – Miembro del Foro Libertad y Concordia de la R. O. del Uruguay-
Dr. Sergio Tapia Tapia (Perú) -Abogado defensor de las FF.AA. de la República del Perú ante la Comisión y Corte Interamericanas de Derechos Humanos-
Dr. Miguel Fierro Pinto (Colombia) -Presidente y co-Fundador de la Fundación “Un Millón de Voces Contra las FARC” y co-Fundador del Centro Democrático (Partido liderado por el ex Presidente Álvaro Uribe Vélez)-

17.45 – Intervalo

18.00 – Conferencia: La virtud de la fortaleza en el contexto actual.
Expositor: P. Alfredo Sáenz S.J. -Licenciado en Filosofía por la Facultad de Filosofía de San Miguel y Doctor en Teología por la Universidad Pontificia de San Anselmo, en Roma-

18.45 –  Intervalo

19.00 - Panel: El Estado moderno. Naturaleza del Estado. Proyecciones y problemas del Estado moderno. Desafíos y futuro del Estado.
Expositores: Dr. Sergio Tapia Tapia -Abogado defensor de las FF.AA. de la República del Perú ante la Comisión y Corte Interamericanas de Derechos Humanos-
Dr. Luis María Bandieri -Doctor en Ciencias Jurídicas – Miembro de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia-

20.00 – Cierre

SEGUNDA JORNADA – Agosto 20, 2014

 10.00 – La Defensa Nacional y la función política de las Fuerzas Armadas. Necesidad y misión de las Fuerzas Armadas. Situación actual de los ejércitos en la América hispana. La influencia del ámbito civil y la formación del personal militar.
Expositores: General de División (R) Rafael Montero Revette -ex 2do. Comandante del Ejército venezolano – ex Ministro de Defensa de Venezuela – Miembro de la Alianza Militar por Venezuela-
Vicealmirante (R) Luis Giampietri Rojas -ex Primer Vicepresidente de la República del Perú – ex Jefe del Estado Mayor de la Armada peruana-

11.00 – Intervalo

11.30 – Panel: La Defensa Nacional y la función política de las Fuerzas Armadas. Necesidad y misión de las Fuerzas Armadas. Situación actual de los ejércitos en la América hispana. La influencia del ámbito civil y la formación del personal militar.
Expositores: Dr. Vicente Massot -Doctor en Ciencia Política –  Profesor titular de la UCA y la UCEMA –  Director Ejecutivo del grupo “La Nueva Provincia” -Se desempeñó como Secretario de Estado de Defensa Nacional (1993) y autor de numerosos libros-
Capitán de Navío (R) Adolfo Paúl Latorre (Chile)  -Abogado – Magister en Ciencias Navales y Magister en Ciencia Política-
Coronel (R) Elmar Castiglioni -Ex Subdirector del Centro de Altos Estudios Nacionales – Es Miembro del Foro Libertad y Concordia de la R. O. del Uruguay-

13.30 – Intervalo

15.30 – Panel: El orden jurídico y sus manipulaciones. La naturaleza de los derechos humanos y sus “doctrinas”. Los derechos humanos y la ideología iushumanista. Violaciones a la justicia y a la legalidad bajo la bandera de los derechos humanos. 
Expositores: Dr. Héctor Hernández -Doctor en Ciencias Jurídicas – Profesor titular de Filosofía del Derecho en la Universidad FASTA  – Miembro de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia-
Brigadier General de Infantería de Marina (R) Rodrigo Quiñones -Doctor en Derecho y Ciencias Políticas – ex Jefe del Estado Mayor de la Armada Colombiana – Vicepresidente de la Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Militares (ACORE) de la República de Colombia-

16.30 – Intervalo

16.45 – Panel: El orden jurídico y sus manipulaciones. Los derechos humanos como instrumento político-ideológico. Violaciones a la justicia y a la legalidad bajo la bandera de los derechos humanos. 
Expositores: Dr. Miguel Langón Cuñarro -Abogado – Doctor en Diplomacia – ex Fiscal Nacional del Crimen y Procurador General del Estado en lo Contencioso Administrativo en la R. O. del Uruguay-
Dr. Alberto Rodríguez Varela -ex Ministro de Justicia de la Nación – ex Rector de la Universidad de Buenos Aires-
Dr. Ricardo Saint Jean -Vicepresidente de la Sociedad de Abogados Penalistas de la República Argentina – Miembro de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia y de la Asociación de Hijos y Nietos de Presos Políticos-

18.15 – Intervalo

18.30 - Panel: El componente psicosocial: la acción desde la cultura. La represión política del Foro de San Pablo y su contexto cultural. Los medios de comunicación como instrumentos difusores de la ideología. Influencias ideológicas en el ámbito de la educación.  Perspectivas de resistencia en la esfera cultural. 
Expositores: Sr. Emilio Martínez -Escritor y periodista – ex Vicepresidente de Human Rights Foundation de Bolivia-
Prof. Fernando de Estrada -Director del Instituto de la Realidad Nacional – Miembro de número de la Academia del Plata-

19.30 – Acto de Clausura

ENTRADA LIBRE SIN ARANCEL

Colaboraciones: En efectivo en la sede de la asociación, sita en Tucumán 1650 piso 1 Of. D en la C.A.B.A. o a través de depósitos/transferencias a nombre de la misma ante banco.
  • Cuenta Corriente: en pesos a nombre de la Asociación Civil Abogados por la Justicia y la Concordia
  • Banco: Citi
  • N° de cuenta: 0-238470-617
  • CBU: 0167777-1 0000238470617-2
  • CUIT: 30-71163769-5

martes, 12 de agosto de 2014

Presos Políticos de Argentina

Hoy en el penal federal de Ezeiza



Ni el frío, ni la noche, ni la distancia... ni el madrugar, ni la fiaca ni la comodidad... ni el miedo, ni el destrato de una guardia retobada, ni el que dirán, ni el no te metás me frenan en esta fría mañana de martes. 
Arranco de noche, con la luna inmensa iluminando esperanza.
Los dedos pintados de negro como sortilegio. Pintar el papel con la huella dactilar… los viejos detenidos políticos con todas las de perder, pero junto a mí, un hombre llama por su teléfono celular, habla con un interno y le dice que no le dejan pasar no sé que cosa… presos de primera y presos de última. El modelo.
Siempre, siempre siempre junto a los Presos Políticos. Hoy: Ezeiza, y mucho pero mucho dolor. Se abre la puerta última en el primer piso del HPC, donde militares y civiles que combatieron al terrorismo en los 70 pagan la venganza del terrorismo derrotado.
Un anciano camina con sonda por los pasillos. Entra a la cocina y se calienta comida. Hace dos meses espera en vano que el Estado se digne a operarlo de su próstata. El Comisario Patti llega con su silla de ruedas su cuello ortopédico y saluda con dificultad en el habla. Está mucho más encorvado que la última vez que me extendió su mano para decirme ese gracias que yo le acepto. Y ahí anda el Beto con su diabetes por las nubes y Pablito, al que le han denegado la domiciliaria por tercera vez... su madre tiene 93 años, está ciega y vive sola, él lucha contra un cáncer que lo tiene contra las cuerdas... el tribunal le dice "jódase" en dos carillas: "... Por lo expuesto, y no configurándose ninguno de los supuestos previstos e el art. 32 de la ley de ejecución penal... resuelve: No hacer lugar al arresto domiciliario...."
¿Dónde están los derechos humanos? ¿En ésto quedó la justicia?... ¿y la Iglesia?... ¿y el Papa?.. ¿y nosotros?... somos un pueblo lástima.
Como me dijo una amiga... hija de un Preso Político... "el ojo de Dios lo ve todo"
Si usted lee estas líneas en el calor de su casa y mañana no sale a mover el traste para que termine en Argentina este plan sistemático para eliminar viejos militares que combatieron al terrorismo hace más d 30 años… entonces perdone que se lo diga, pero usted no merecía llegar a estas líneas.
Hasta que todos libres….

Horacio R. Palma
Escribidor contumaz...

sábado, 9 de agosto de 2014

El demonio de la mentira...



Desconfío de esas historias contadas con mentiras, que en la feria de la “conveniencia política o económica” se ofrecen en los escaparates de las “verdades”. Prefiero que me digan que es un cuentito lindo, bien armado, narrado amenamente… pero cuentito al fin.
Así que, desconfiado, paso delante de estas historias con el entrecejo fruncido y una mueca en la boca que dice: “mmmmmm”

Y conste que tampoco soy devoto del “ver para creer”. Puedo creer a ciegas si es necesario. No es ese el punto. El punto es otro.
La violencia desatada asquerosamente en Argentina desde finales de los 60 hasta casi los 90 por las organizaciones terroristas, es un tema al que le he dedicado mucha vida. He gastado ojos, tiempo, dinero, corazón y alma  en hurgar en la delirante “revolución” del terrorismo internacional que encontró en Argentina una generación inteligente, lúcida, valiente y militante… y la convirtió, vaya a saber por qué, en desalmados asesinos hijos de puta.

Recorrer la historia de las verdaderas Víctimas de aquella violencia es andar los abismos de un infierno que no tiene explicación. María Guillermina Cabrera Rojo voló por los aires de su casa en La Lucila un 12 de marzo de 1960. Dos paquetes de galletitas con explosivos puestos por terroristas hicieron “revolución” cargándose la vida de una nena de 3 años. Y Cristina Viola, también de 3 años aportó sin elegir, con su vida y un balazo en la cabeza, al cuentito de los que venden en la feria de la “conveniencia política o económica” una mentira en el estante de las verdades.


Y Juan Barrios, acribillado en brazos de su mamá… y Paula Lambruschini, desmembrada vida de 15 años por una bomba inmensa de odio, furor y delirio. Y la lista de verdades muertes es tan grande como las mentiras del relato que pretende esconder la Historia violenta de sangre espesa de la Argentina de ayer nomas, en los rencores del aquí nomas.

Yo podría llenar estas páginas con fotos de cuerpos de argentinos mutilados, acribillados, colgados de ganchos, descocidos a balazos, cortados en pedacitos… de argentinos secuestrados y torturados, confinados en un pozo de mala muerte debajo de alguna casa de “gente de bien” con una bandera terrorista o del Che, que es lo mismo, como prueba de vida para que el secuestro abone millonarios frutos a las arcas de los sembradores de terror y alentadores de demonios, o mostrar personas que hoy afrontan su vejez sin piernas, sin brazos, sin ojos, sin hijos, sin padres, sin hermanos, sin esposos, o con la mitad del cráneo reconstituido… y mostrar así, con lo irrefutable, de lo que fue capaz de hacer aquella generación que hoy se vende “revolucionaria, idealista y maravillosa” de los Kunkel, de los Vaca Narvaja, de los Firmenich, de los Argemí, de los Puigjané, de los Walsh, de los Verbitsky, de los Perdía, de las Arrostito, de las “LauRita Carlotto”, de las Daleo, de las Lucias Révora, de las Osterheld… y debo decirlo con dolor, de nuestra presidenta que si bien sabemos nunca tuvo los “ovarios” de las armas, esas culpas le dieron “ovarios” para sobreactuar venganza y dolor treinta años después, haciendo política de Estado la apología del terrorismo.


¿Servirían de algo las fotos? Agregarían más dolor al dolor. Más bronca a la bronca. Más mierda al gran pozo de mierda en el que nos hundieron los que ayer mataron en nombre de un mundo mejor, y hoy viven impunes en una vida mejor… a costa de un Estado corrupto de corruptos que premió la sangre y el terror y la muerte, con indemnizaciones desbocadas, monumentos vacuos y placas inmensas de miserias chiquititas.
Algunas fotos siempre publico, porque una imagen vale más que un millón de palabras. Y a las consecuencias horribles de violencia a veces es necesaria verla descarnadamente, para curarse del espanto.
La foto carnet en blanco y negro de la hija terrorista de Estela Barnes, viuda de Carlotto con su verdad, esconde la cara asesina del terrorismo para mentir la verdad que resta.


Digan lo que digan, el demonio anduvo a sus anchas por Argentina y encontró de quién vestirse. La guerra desatada por el terrorismo en nuestro país tuvo tanta saña y supo de tanta crueldad, que resulta imposible no creer en el demonio vestido de rojo con boca de fuego y sangre en las manos. Aunque hoy ande en un Audi blindado y lea Página 12 en Palermo Soho. La mentira siempre ha sido el ardid preferido del demonio.
Cuentan los terroristas argentinos arrepentidos, que tras perder la guerra de las armas, aunaron inteligencia y criterio en el dorado exilio. Se reunían en Francia para estudiar la manera mejor de aprovechar políticamente los restos tibios de tanta sangre. Ensayaron el libreto para los juicios de venganza, y juntaron con algunas verdades, la mentira de los hijos robados en los jardines del infierno.


Si el resabio terrorista asegura que buscan 500 niños apropiados, no se entiende porqué el Banco Nacional de datos Genéticos, que maneja el mismísimo resabio terrorista de los 70, no tiene muestras recolectadas ni para la mitad de 500. Bueno sería tener la información, pero siempre la información sobre cualquier causa que incluya terroristas de los 70, es reservada y de imposible constatación.
“Apropiadores” de primera y “apropiadores” de segunda. Unos presos de por vida, otros a salvaguarda de las malas lenguas… Roberto es un ex miembro del grupo terrorista Montoneros a quien una vez entrevisté. Vive en México, donde frecuentemente se reúne con ex cumpas de balas y bombas. Me contó entonces que ellos llevaban un control minucioso de datos: Nombres, alias, encuentros, si volvían o no volvían, si morían o eran ejecutados por delatores. También llevaban un control estricto de hijos de terroristas que quedaban a cargo de “familias de confianza” cuando los papás salían a poner bombas, a matar por la espalda o a ejecutar compañeros con pocos huevos para la lucha armada. Montoneros tenía una guardería para hijos de terroristas en La Habana, donde los chicos quedaban a cargo de los lavadores de cabezas y encantadores, mientras las serpientes padres salían a poner sus huevos.


Estela Barnes, ahora viuda de Carlotto, en los 70, mientras sus hijas jugaban la guerra y la revolución matando gente, hacía personales gestiones por la vida de ellas a su amiga de trabajo, hermana del General Bignone. Estela hoy, con huesos de persona mayor, con platinado de mil pesos por quincena y  con auto alemán, lo dice de manera poética: “Admiro la lucha de mis hijas…”, pero en los 70 tenía otro discurso y pedía favores para sacarlas de “esas cosas raras”.
Por eso, ni bien su hija Laura cayó muerta en un enfrentamiento con las fuerzas del Estado que combatían al terrorismo, el cuerpo le fue entregado inmediatamente tras gestiones del General Bignone. Siempre es bueno tener, palenque ande ir a rascarse dice el Martín Fierro, y Estela lo sabe.
Luego lo del nieto, lo de convertirse en Abuela que busca realizarse en lo que no pudo con sus hijas terroristas, tal vez. Lau“Rita”, Estela y ahora Guido. Tres generaciones emparentadas con nuestra historia reciente. Unidos para un cuentito ofrecido en el estante incorrecto.
Cartel del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el Parque de la Memoria
Miro ahora a la Estela combativa de “genocidas y apropiadores”… está con cara buena en todos los medios. Cuánta extraña bondad hay en Estela de Carlotto para con los "apropiadores" de su "nieto" por taaaantos años!!!


Tal vez.. algún día alguien se anime o se atreva a meter la nariz en la historia de los chicos de la guerra, debidamente anotados en aquella libretas de Montoneros… guardados misteriosamente en las casas de los viejos cumpas, y que por esos designios apuntados en la mesa cómoda del exilio dorado, van a apareciendo convenientemente según los vaivenes políticos… y los “apropiadores buenos” que se pierden en las oscuras cuevas a las que nadie tiene acceso… ¿no?

Horacio R. Palma
Escribidor contumaz

lunes, 4 de agosto de 2014

Dr. José Sacheri: IMPRESIONES DE MI BREVE CHARLA CON RAÚL ARGEMÍ




Jamás se me hubiese pasado por la cabeza escribir unas líneas sobre lo que iba a hacer, e hice, anteanoche: ver a un ex guerrillero que integró el mismo grupo terrorista “ERP 22 de agosto”, que el 22 de diciembre de 1974, asesinó a mi padre, Carlos Alberto Sacheri, patriota y católico con mayúsculas, profesor de filosofía, y padre de siete hijos, con sólo 41 años de edad, delante de su mujer, sus siete hijos y tres amiguitos. 

Pero con la recepción de algunos llamados, elogios y agradecimientos del “nuevo” facebook, todos inmerecidos, me parece mejor explicar lo que pasó, que guardarlo sólo para mí. Por comentarios me enteré que había alguien que había filmado en forma absolutamente precaria dos personas conversando a bastante distancia, y no puede escucharse nada (obvio, pero yo no lo sabía). Agradezco en primer lugar a los amigos que me acompañaron en este pequeño acto inusual. Como así también a todos los que elogiaron, o felicitan, o difunden inmerecidamente el hecho que aunque no haya sido sencillo, tampoco es nada extraordinario. 

Hace unos cuatro años, con la misma idea de acercarme al “enemigo” de los 70´, fui con menos miedos y prevenciones a ver a un sacerdote que había sido del llamado Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, y muy tristemente, pude constatar que ya en el año 2010, seguía viendo el mundo y la Argentina con las mismas anteojeras y enormes parcialidades que en los 60´ y 70´. Esa vuelta salí muy, muy lastimado espiritualmente y me costó más de una semana reponerme de aquel resentimiento. No fue así anoche. De allí que anoche -los amigos que me acompañaron, pueden dar algo de fe al respecto- fui con temor a pasar por una situación que podía llegar a ser muy desagradable, y que podía llegar incluso a una violencia (verbal o física) grave. Afortunadamente mis prevenciones no eran ajustadas. Yo sabía que Argemí no había intervenido materialmente en la muerte de Papá, pues él ya estaba preso desde seis meses antes de la misma. Argemí me pareció un tipo frontal, y sin demasiadas vueltas. 

Conversamos unos 10/15´, con lo que obviamente no entramos en ningún tipo de cuestión con una mínima profundidad. Lo primero que le dije es que a mi padre lo había matado el grupo guerrillero “ERP 22 de agosto” (el mismo grupo se llamó también “ERP 22” y “ERP 22 L”), y que él había integrado ese grupo. Él me dijo que no recordaba la muerte de Papá, y es posible … Fueron tantas, las de aquellos años que es perfectamente posible que no la recordara …, pero ni se escapó, ni puso obstáculo alguno en seguir hablando. Como también le dije, para no ir tan violentamente como cuando lo mataron a Jorge Vicente Quiroga, que él había “tenido la desgracia” (tomado en sentido estricto del término “desgraciado” que hasta no hace tanto se usaba respecto de aquel que había asesinado) de matar al Juez Quiroga. Me escuchó atento, y aunque también me pareció que no comprendió todo lo que le fui diciendo por ser algo sordo, me reconoció expresamente haber estado en el ERP 22, a la vez que me dijo que no había estado en la muerte del Juez Quiroga (28 abril 1974), por la que fue detenido el 21 de junio de 1974, condenado judicialmente, y cumplió diez años de prisión, siendo liberado en 1984. Mi propósito central no era hablar de sus hechos o muertes, sino el acercarme para hablar más distendida y tranquilamente en otro momento. Me contestó algo así como: “En esa (muerte) no tuve nada que ver.”; lo que para mi fue positivo, pues me pareció que podía estar reconociendo que en alguna otra muerte, sí había estado. Esto verdaderamente sin ningún tipo de interés judicial de sonsacarle ningún tipo de dato o reconocimiento pues, a la vez que no es mi función, no soy tan sonzo como para pensar que Argemí no ha pasado por una experiencia parecida y no va a reconocer al primer tipo que lo encara, una cuestión de tamaña gravedad. De hecho todos estos delitos están verdaderamente prescriptos, y no existían en aquellos años los mal llamados “delitos de lesa humanidad”, mal que le pese a casi todos nuestros jueces federales. 

Enseguida me ofreció su número de celular para poder conectarnos y hablar tranquilamente, pero cuando llegó el momento de dármelo, casi tan torpe como yo, no sabía cómo dármelo y me ofrecía una tarjeta. También me dijo que no hablaba con gente ajena a los hechos de aquellos años, pero que para conmigo el tenía una “responsabilidad social”, lo que me pareció un buen principio. No muchas, pero algunas veces me ha tocado estar con ex guerrilleros, que aún en el gravísimo rol que desempeñaron, reconocen lo que hicieron, y hasta en un par de casos, con conciencia del mal que produjeron, y hasta cercanos al pedir perdón. También Raúl Argemí se refirió al Perdón, y al arrepentimiento, y le llegué a decir lo importante que es esa cuestión. No la cerró, aunque le parecía un poco al cuete, pues: “Un arrepentimiento o un perdón no resucita a ningún muerto”. La charla fue más que razonable. Y me pareció ver en él, un respeto importante por la parte destinataria de lo que él de algún modo había contribuido a cometer: un gran dolor. 

Espero estar en lo cierto. Dentro de lo difícil y la tensión que implicó para mí el saber que iba a hablar con alguien que -al menos hasta donde puede saberse-, mató al único juez de toda la historia argentina asesinado por razones políticas, la charla fue afable y como para seguirla ... Creo que va a seguir para bien, aunque nada de esto es fácil … Alguien puede preguntarse con razón: ¿ Para que fue éste tipo a ver a un guerrillero que integró el mismo grupo que mató a su padre ? La primer respuesta es: que mi conciencia me impedía dejar pasar la posibilidad de hablar con quien mató, o no como me dijo ayer, a Jorge Quiroga, e indirectamente a mi padre. No cabía en mí la posibilidad de no hacerlo, sin inculparme por muchísimo tiempo de cobarde e impío (en el sentido de la piedad paterna). 

Y encararlo a Argemí implicaba decirle y “recordarle” lo que pasó, y también -lo que efectivamente ocurrió- que él tuviera, y tuviéramos ambos la posibilidad de hablar después de 40 años de tantas muertes. La respuesta más cerebral puede parecer ingenua, y creo que no lo es. Si una buena cantidad de guerrilleros o “Argemís” se animaran a decir que lo que ocurrió en los 70´ fue un baño de sangre entre hermanos, producto de una gran locura colectiva, y que como argentinos debemos mirar para adelante, sin olvidar la historia de lo ocurrido, esta parte del problema argentino del resentimiento fraternal, se acercaría a una solución. Hoy espontáneamente, le contesté a un amigo, al preguntarme cómo hacía eso, que si este tan grave problema no se hace con “la zurda” que tiene mucha gente honesta, probablemente no se solucione… Si muchos Argemís demuestran su arrepentimiento, o más aún, piden perdón, el resentimiento, que algunos vienen sembrando y cultivando desde hace tantos años, se limitaría muchísimo, y comenzaría a ser sepultado como corresponde a toda guerra entre hermanos. Si quienes tomaron las armas -la mayoría de los cuales, no quiere saber nada con este enorme negociado de los derechos humanos- se pusieran de acuerdo en que esto fue una guerra entre hermanos, en la cual como en toda guerra, hubo errores y horrores, la única solución para ello es una amnistía (sea de derecho, o de última, de hecho). Con lo que para todos los argentinos -no solamente para “los militares”- se elimina un enorme grano de pus para todos, especialmente para los más jóvenes y pequeños. Y tal vez así, podamos acercarnos un poco a la Paz que Dios nos quiere regalar y, parece una tragedia que nos marca, nos negamos a abrazar y guardar ...

Dr. José María Sacheri

domingo, 3 de agosto de 2014

sábado, 2 de agosto de 2014

Argentina, donde los crímenes reales se mezclan con los de la ficción.



Estuve en el Festival de Novela Negra... "Donde el crimen real se mezcla con el crimern de ficción", reza el cartel que lo tiene a Borges como testigo mudo. 

Allí, desalineado y de bigote profuso. Camisa a rayas. De hablar campechano y descontracturado, Raúl Argemí toma la palabra. Nunca un cartel resume tan bien un momento.


Para quienes no lo sepan, Raúl Argemí fue miembro del grupo terrorista argentino ERP 22 de agosto, un grupo que se dedicaba, básicamente, a descoser a balazos a civiles y uniformados en la vía pública. 


 Graciela Lilian Lavalle de Reyna, declaró ante la Cámara Federal Penal que en los 70, en una casa donde ella y su célula terrorista recibía adiestramiento, al dueño de casa se le escapó un tiro. Con ese tiro (NG) "Julio" mató a su esposa, curiosamente, de apellido Argemí... y desde ese momento, cuenta la testigo, todos los que asistían a esa casa tuvieron que pasar a la clandestinidad. Raúl Argemí, de todos modos, se las ingenió para pasar al bronce terrorista con muertes “mejores” que la de su compañera de “fierros” y de cama. 


Años más tarde fue detenido, enjuiciado y sentenciado a 25 años de prisión por la muerte del juez de aquella Cámara Federal donde su “cumpa” lo “batió”. Sí, don Raúl Argemí fue uno de los que acribilló al juez Quiroga en el barrio porteño de Tribunales. También el tribunal lo encontró responsable de la muerte del Almirante Quijada. 


 Pero claro, don Argemí se las ingenió para salir en libertad 15 años antes de cumplir su condena. Y se las ingenió para cobrarle una suculenta indemnización al Estado. Antes vivía spaña, donde mataba el tiempo escribiendo oscuras novelas de “familias con muertas”. Obvio, sabe lo que escribe. El tipo se las ingenió para borrarse del mapa, y de la historia y el gobierno kirchnerista le ofrece refugio de impunidad y subsidios... así que volvió. 


Ya no debe esconderse de nada. “Yo no fui”, es su verso de cabecera. 


 El Dr. José María Sacheri se le acercó al terminar la charla... se presentó, le contó que su padre fue asesinado delante de él por el Erp 22 de Agosto. Argemí contestó solamente con exceso de sudor. Con promesas de hablar después y con la excusa que sabe mejor: Yo no fui. 


 Así es.. esta noche... los crímenes reales e impunes de Raúl Argemí y sus secuaces, se mezclaron con los crímenes de ficción, los de los libros de novela negra, que el Gobierno de la Ciudad realizó en el Centro Cultural del Teatro San Martín... 

 Horacio R. Palma