Periodismo de Verdad” publicó una nota firmada del señor “Horacio Palma” que se titula “A Maby Picón y su lucha” y cuya fuente es “La Historia Paralela”.
Hoy el hermano de Maby, Carlos Raúl Picón le responde a través nuestro y explica cómo fue el asesinato del Capitán Viola y su hijita para que no queden dudas.
Esperando contribuir a la verdad la publicamos a continuación, sumándonos al ruego de que Dios ilumine a quienes imparten justicia.
Estimado Horacio: En primer lugar mi agradecimiento por tus palabras, por tu mensaje. Como siempre … esclarecedor. Buscando, como lo hacemos nosotros, la Verdad Histórica, la Memoria Completa y la Justicia para Todos. Y es en pos de esos tres principios que considero un deber, por respeto hacia toda la sociedad, que salga a la luz la ocurrencia real de los hechos que relataste. El parte de guerra del ejército revolucionario del pueble (erp), que transcribiste textualmente … MIENTE. MIENTEN aquellos hijos de puta (dicho con todo cariño)que lo redactaron. Con ese parte fraguado trataron de evitar el repudio y la condena, de toda la Nación Argentina y de la comunidad internacional, por el horroroso crimen sobre niñas inocentes, tergiversando la realidad, la verdad:
1°) No es cierto, según ellos, que “Siempre en los chequeos el sujeto descendía, en esta oportunidad la que descendió fue la esposa”. Casi siempre lo hacía Maby, simplemente por una cuestión de practicidad para que Humberto guardase el coche más rápidamente. Es más, dejaban el auto semi cruzado para ingresar a la cochera. Es decir, que las bestias terroristas sabían de antemano que deberían disparar hacia el vehículo y por ende, sabían también, que dispararían sobre las chiquitas.
2°) No es cierto que “El automóvil operativo se aproxima hasta la altura del objetivo, quedando medio auto adelantado”. Nunca dispararon de frente. El primer escopetazo lo hicieron desde atrás, a no más de tres metros de distancia, prácticamente a quemarropa. La perdigonada entró de lleno por la ventanilla del asiento trasero, justamente donde estaban ubicadas las nenas. Tres postas de plomo dieron en el cráneo de María Cristina, destruyéndolo. Murió en el acto. Una posta entró por la base del cráneo de María Fernanda y se alojó, sin salida, en el lado derecho del frontal. Es decir, recorrió todo el cerebro de esa cabecita. María Fernanda, vive, sólo por que Dios así lo dispuso. Humberto recibió, en ese momento, una posta de plomo, por la espalda, en la base del pulmón. Es ahí, cuando desciende del Ami 8 y corre hacia adelante para alejarse del auto tratando de salvaguardar a sus hijas, sin saber que la horda guerrillera ya había dado cuenta de ellas. No hubo “rebotes”, el disparo fue directo y premeditado.
3°) No es cierto que “El compañero de la ametralladora desciende y metiendo el arma por la ventanilla dispara una ráfaga corta (4 tiros) que dan al sujeto que igualmente desciende… los disparos le dan a la base del pulmón izquierdo…” Nunca descendió. No tenián pelotas para enfrentarse. Lo hacían siempre desde atrás, desde la distancia o desde las penumbras. En este caso, una vez realizado el primer escopetazo, desde ese mismo automóvil, en movimiento y cuando ya habían sobrepasado el auto de Humberto, disparan esa ráfaga corta, desde adelante, donde uno de los proyectiles se incrusta en el parante izquierdo del parabrisas, otro penetra por el parabrisas y se incrusta en el asiento del acompañante del conductor, es decir, donde habitualmente se sentaba Maby. Los otros dos proyectiles se perdieron en el vacío.
4°) No es cierto que “Al bajarse del auto le disparan el segundo escopetazo que pasa sobre el sujeto agachado” No hubo segundo escopetazo. Después del primero (y como lo expreso más arriba), Humberto, herido, corre sí, hacia calle San Lorenzo, alejándose de su automóvil. Cuando lo hace, desde otro vehículo operativo que se encontraba estacionado sobre calle Ayacucho en apóyo del móvil, desciende otro asesino y – como habitualmente lo hacía – le dispara desde atrás con una Itaka dando de lleno la perdigonada en la espalda de Humberto, provocándole la muerte en forma inmediata con una herida de 15 cms de diámetro. Caído ya, un cuarto terrorista, desciende del vehículo de apoyo, mira – primero – a Maby a los ojos y con un total desprecio por la vida, vida que Humberto ya no tenía, le dispara un tiro en la frente con una pistola 45.
Que Dios te Bendiga y nos Proteja a todos.
Carlos Raúl Picón
Hermano de Maby Picón
