lunes, 7 de diciembre de 2009

Carta de lectores - La Nación de ayer domingo...

LA CARTA DEL DOMINGO
La peor de las tragedias

Se­ñor Di­rec­tor:

"Por azar me tocó vivir, junto con mi mujer, un tristísimo episodio el 25 de noviembre, en la Guardia del Hospital Austral de la localidad de Derqui, Pilar.

"La consulta que efectuábamos fue súbitamente interrumpida cuando ingresó muy mal herida la señora Sandra Almirón, docente y catequista, quien minutos antes se había transformado en una nueva víctima de un asalto. Todo el personal de guardia se vio involucrado en los ejercicios de resucitación a que fue sometida la señora Almirón, que se prolongaron por un lapso de casi cuarenta minutos. Pese a las corridas de enfermeros y médicos, imperaba en la guardia un respetuoso y sepulcral silencio, sólo interrumpido por los llantos de familiares y amigos que iban llegando, incrédulos, al hospital.

"Lamentablemente, el desenlace ya fue noticia. No he podido olvidar ni una sola palabra ni la imagen del infierno que presenciamos. En especial las palabras de la madre de la señora Almirón cuando le notificaron la muerte de su hija: «¡Díganme que esto no es cierto! ¡Díganme que es mentira!».

"A la Presidenta, al gobernador de Buenos Aires, a los señores legisladores, jueces y demás funcionarios responsables del estado de salvajismo que vivimos los argentinos, les pido que le expliquen a esa madre que es cierto: que ha perdido, irremediable e injustificadamente, a su hija."

Carlos M. Malaret
DNI 12.931.153

Nota: Cuando partí de Gualeguay a estudiar a Buenos Aires, tuve la suerte de compartir casa con "Carlitos" Malaret, orgulloso mendocino. Un gran tipo, inteligente y muy pero muy sensible. Fueron tiempos lindos en el CEC, a pasitos de la Plaza Vicente López. Montevideo 1550. "El Opus"... "La Obra"...

Por eso me gustó encontrarme este domingo con esta carta.