Carta de un amigo.
El diario “La Nación” en su edición dominical del 6 de agosto de 2000, en su suplemento Revista, publicó la siguiente carta
El diario “La Nación” en su edición dominical del 6 de agosto de 2000, en su suplemento Revista, publicó la siguiente carta
“Se llamaba Jorge”
“Se llamaba Jorge Sarlenga, tenía 30 años y era abogado. Sin trabajo por algún tiempo, consiguió, para “su desgracia, un empleo en la empresa Bendix. Lo nombraron jefe de personal. Jorge, amigo de mis “hijos, era un muchacho sano, normal, que solamente quería forjarse un porvenir en un trabajo decente. “No tenía sueños extraños, no aspiraba a que algún día no fueran necesarios los gobiernos, porque no era “un anarquista trasnochado, tampoco un lacayo del imperialismo, era sólo un empleado de una “multinacional, con 15 días de antigüedad; digo bien sólo 15 días. “En enero de 1976 ingresó a su lugar de trabajo un grupo de jóvenes idealistas y pensantes con la “intención de matar al presidente de la empresa, ese asqueroso representante del capitalismo yanqui, pero “se encontraron con que éste no estaba presente en el lugar. Entonces, quizá en un rapto de idealismo, “lo ametrallaron a Jorge. Lo asesinaron porque sí. Fue una víctima de recambio. Era un inocente, pero así “era la justicia del pueblo” en esos días. No lo olvidemos nunca.“No tenía una noviecita que llorara por él, pero sí una madre. Hoy la casa en que vivía está vacía, porque “su madre también murió.
Murió de pena.”
Jorge H. Dotto
Jorge H. Dotto
DNI 5.106.242