sábado, 29 de agosto de 2009

Abuelitas...pero que nariz tan grande tienen!!!

Para todos los que siguen este caso:

UNA FAMILIA QUE DECIDIÓ NO DEJARSE PISOTEAR POR LOS MAL LLAMADOS DERECHOS HUMANOS.


Sería la primera vez que un ADN una causa por Hijos de Desaparecidos, se llevará a cabo en forma conjunta entre el Cuerpo Médico Forense y el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Tras seis años de una tan interminable como absurda causa, el final está cada vez más cerca. Como recordarán, la titular de la filial La Plata de Abuelas de Plaza de Mayo, Jorgelina Azzarri de Pereyra, había denunciado en 2003 que el matrimonio compuesto por Carlos Ángel Mancuso y Dora Ignacia Giménez se había apropiado de su nieto, a quien ella reclamaba como hijo de Liliana Carmen Pereyra y Eduardo Alberto Cagnola.

En 2004, un estudio de ADN ordenado por el Dr. Oyarbide ante el Cuerpo Médico Forense, máxima oficina pericial de la justicia nacional, con la intervención de la prestigiosa Fundación Favaloro (PRICAI), había confirmado que Carlos Ignacio Mancuso Giménez era efectivamente hijo biológico de sus padres Carlos Ángel Mancuso y Dora Ignacia Giménez por un porcentaje superior al 99,99999999 %. Traducido en palabras claras, por si alguien aún no logró comprender el resultado, certeza probatoria absoluta con máximo reconocimiento científico – profesional.

Sin embargo, pese a que este estudio no fue objetado desde lo científico ni humano (ya que la abuela debió darse cuenta que estaba estigmatizando a un joven y a su familia), mediante una “chicana” jurídica se lo declaró nulo bajo el argumento que debió ser realizado en el Banco Nacional de Datos Genéticos. En un primer momento, la Sala II de la Cámara Federal porteña había dicho que el tema ya era abstracto porque el estudio había concluido en que “Nacho” no era su nieto. Pero una misteriosa maniobra judicial, días después hizo que la misma Sala le diera la razón a la querellante y anulara el examen. Ante ello, la Familia Mancuso comenzó a ver que algo raro pasaba y decidió hacerse respetar:PORQUÉ SU HIJO DEBÍA COMPARAR SU ADN CON FAMILIARES DE DESAPARECIDOS, SI ERA SU HIJO BIOLÓGICO.

Mientras tanto, el 14 de abril de 2008, el fiscal de la causa -Dr. Luis Horacio Comparatore- insólitamente le pidió a Oyarbide el ALLANAMIENTO del domicilio de Carlos Ignacio Mancuso para que obtenga muestras para un examen genético. Como fue siempre “OFF DE RECORD” en los pasillos de tribunales “ESTA FAMILIA ES INOCENTE Y NO TIENE NADA QUE VER”, y obviamente el magistrado nunca dispuso tal medida.

Más increíblemente aún, el 11 de septiembre de 2008, como buena paradoja, Abuelas de Plaza de Mayo anunciaba en la prensa que Azarri de Pereyra había hallado a su nieto en otra causa ante el Juzgado Federal del Dr. Ballesteros. O sea que esta abuela había denunciado lo mismo en dos juzgados; ¿RARO NO?.

Cuando todos pensamos que con este hallazgo se terminaba por fin la persecución a los Mancuso, Oyarbide los sobreseyó, pero Enriqueta Estela Barnes de Carlotto pidió entonces ser ella la querellante, y apeló la desvinculación del matrimonio, pidiendo que ahora “Nacho” deba comparar su ADN con todo el Banco Nacional de Datos Genéticos. Si, aunque no lo puedan creer esta otra abuela tampoco entendió, o evidentemente se dejó llevar por otras intenciones.

Finalmente, luego nuevas apelaciones, el 23 de diciembre de 2008, la Cámara Federal porteña dispuso que el ADN se practique en conjunto entre el CMF y el BNDG, y únicamente entre Carlos Ignacio Mancuso y sus padres, sin que deba cruzarse su información genética con el resto de las muestras del BNDG. En esa oportunidad los Camaristas Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo G. Farah entendieron que: “…ante el temor de parcialidad que nuevamente invocan Carlos Ignacio Mancuso Giménez y Carlos Ángel Mancuso, quienes aceptan voluntariamente someterse al peritaje si lo realiza el Cuerpo Médico Forense, y a fin de conciliar todos los intereses que se encuentran en juego (…) deberá efectuarse en este caso en particular, con la intervención en conjunto de personal idóneo del mencionado Cuerpo Médico Forense…”.

Cuando todo parecía aclarado, Oyarbide dispuso la medida ordenada por el Superior, pero no dio certeza de que se cumpliría tal cual lo había señalado esa Cámara. Entonces comenzaron nuevos recursos de Aclaratoria y Apelación promovidos por la defensa de la familia ejercida por la Dra. Paola Lorena Torrez; hasta que el 3 de julio ppdo., una nueva resolución de la Cámara le recordó al magistrado que la discusión estaba zanjada, y señalaron: “el magistrado se limitó a ordenar con fecha 13 de marzo del corriente, que el estudio se practique siguiendo los lineamientos esbozados por esta Cámara, sin dar mayores precisiones sobre su concreción…”.

Finalmente, mediante las resoluciones del 12 de agosto y su complementaria del 21 de agosto ppdo., Oyarbide accedió a los puntos propuestos por la Dra. Torrez (por la defensa) -que sólo pretendían dotar de certeza a un acto que ya venía demasiado controvertido- y finalmente se acordó que el ADN se hará entre “Nacho” y sus padres, en la sede del BNDG, al que deberá concurrir personal del Cuerpo Médico Forense para obtener cuatro juegos de muestras de sangre de esta familia, uno para que lo procese el BNDG, otros dos para un estudio de ADN que harán dos laboratorios prestatarios del referido Cuerpo Médico Forense -práctica conocida como estudio de “Doble Ciego” por medio de la cual se enviarán muestras a dos laboratorios uno privado y otro oficial para que practiquen el mismo estudio sin conocer a las partes- y una cuarta para resguardo por eventuales impugnaciones.

Lo paradójico de todo esto es el tiempo que insume a la justicia arribar a un resultado que confirmará el anterior anulado desde lo procesal, pero que arrojó un claro resultado científico y humano para las Abuelas, amén de la bajeza humana de las dos querellantes que en privado reconocen que “Nacho” es hijo del matrimonio Mancuso-Giménez, pero no quieren perder el privilegio de la actuación del BNDG como perito oficial, pese a que las propias querellantesintegran el Consejo Asesor de dicho Banco para temas relacionados con personas desaparecidas (ver Decreto 700/89 reglamentario de la ley 23.511), algo incompatible desde los principios procesales.

No obstante todo ello, en la misma causa se ha presentado un esbozo de un proyecto de ley, tendiente a aportar una solución para el modo más propicio para recuperar a todos los nietos que faltan hallar. La propuesta pretende que se legisle para que todos los ciudadanos nacidos en el período de 1976/1983, tengan que realizarse estudios genéticos para luego compararlos con las muestras de desaparecidos que obran en el BNDG. Así se lograría que su lucha, ahora controvertida justamente por quienes pueden ser sus nietos, sea una ley, con lo que implica ello, y no se discutiría más en la justicia la oportunidad de un ADN compulsivo, o como recientemente se legalizó el allanamiento del domicilio de la víctima para obtener una muestra para el estudio. Por eso, se le propuso a la Sra. de Carlotto, que justamente sea ella quien promueva este proyecto indiscutiblemente de su máximo interés.

Además, el referido proyecto también está pensado para que se cree un nuevo registro de ADN, pero ahora para todos los ciudadanos, a fin de que sirva para prevenir y reprimir el tráfico ilegal de bebés, la pérdida de niños, el esclarecimiento de delitos sexuales, y como forma de prevención y represión de toda clase de ilícitos en los que una muestra genética permita esclarecer cualquier caso.

Quizás la persecución que ha venido sufriendo esta familia sirva para que las leyes cambien y logremos tener un Registro de ADN “DE TODOS” y no para UNOS POCOS, y que la Justicia le ponga el límite a los querellantes que los casos ameritan y no se permita cualquier vejación porque sea una movida “políticamente correcta”

“...Si la historia de las penas es una historia de horrores, la historia de los juicios es una historia de errores; y no sólo de errores, sino también de sufrimientos y vejaciones cada vez que en el proceso se ha hecho uso de medidas instructoras directamente aflictivas…” “…advirtiendo que la justicia penal, en ausencia de garantías, genera para los ciudadanos peligros tal vez mayores que los suscitados por las pasiones de los culpables…” y que “…Lo que diferencia al proceso del acto de tomarse la justicia por la mano propia o de otros métodos bárbaros de justicia sumaria es el hecho de que éste persigue, en coherencia con la doble función preventiva del derecho penal, dos finalidades diversas: el castigo de los culpables y, al mismo tiempo, la tutela de los inocentes…” (Ferrajoli, Luigi. Derecho y Razón –Diritto e ragione. Teoría del galantismo penale-, octava edición, Ed. Trotta, Madrid, 2006, páginas 603 y 604).

29 de agosto de 2009.-


(Ver autos nro. 7602/03, caratulados: “Mancuso, Carlos Ángel y otra s/supresión del estado civil de un menor (art. 139, inc. 2), sustracción de menores de 10 años (art. 146), falsificación de documentos públicos y falsedad ideológica“, en trámite ante ese Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional nro. 5 de la Ciudad de Buenos Aires.).

¿IDEALISTAS...?...no señor, FARSANTES




En mi carácter de apoderado de Arturo Larrabure, y ante el operativo de prensa planeado por Canal 7 y Página 12 intentando sostener que el Cnel Argentino del Valle Larrabure se suicidó, no siendo ni torturado ni asesinado p
or el ERP, envíoles la respuesta elaborada por su hijo, donde documentadamente y en mérito a las conclusiones y fotos de la autopsia, y declaraciones de los propios líderes del ERP, se demuestra que fue asesinado porque no pudieron quebrarlo.Amorales, denuncia Larabure, ni siquiera advierten que las condiciones infrahumanas en que lo tuvieron cautivo constituyen en sí mismas, desde hace décadas, y más allá de las circunstancias de su muerte, una tortura psíquica y física tipificada como crimen de lesa humanidad. La respuesta pone además el acento en el abismo moral que separa al Cnel Larrabure- quien a costa de su propia vida no aceptó canjear su libertad por la traición- de la actitud de los montoneros y erpianos que al llegar al poder han consentido, por acción u omisión, los niveles de corrupción más escandalosos de la historia patria, canjeando sus ideales por espurios intere
ses. Arturo Larrabure, desde su dolor de hijo, convoca a los argentinos a analizar si quienes asesinaron a miles de personas alegando que luchaban por los pobres y por construir un mundo más justo, se acordaron de ellos al llegar al poder o traicionaron los ideales que decían tener, incrementando la pobreza y la injusticia.
¿IDEALISTAS O FARSANTES?. Queda propuesto el debate.
Atte. Dr. Javier Vigo Leguizamón, apoderado de Arturo Larrabure.
LE.8.585.039. Cel: 0342-156313633

LO ASESINARON PORQUE NO PUDIERON QUEBRARLO

LO ASESINARON PORQUE NO PUDIERON QUEBRARLO

Al cumplirse 34 años del asesinato de mi padre, el Cnel Argentino del Valle Larrabure, Página 12 y Canal 7 llevaron adelante una operación de prensa destinada a negar que hubiera sido asesinado por los terroristas del ERP que lo tenían cautivo.

La estrategia no es nueva. Fue difundida años atrás por el jefe de dicha organización terrorista, Mario Roberto Santucho y desmentida por su propias palabras, pues resulta increíble afirmar por un lado que “LARRABURE fue tratado con toda consideración desde su detención, debiéndose su trágica determinación a que sus nervios no le ayudaron a sobrellevar el sufrimiento propio de cualquier privación de libertad”, y reconocer, por el otro, que ese hombre, al que se le imputa inestabilidad emocional, “ se mantuvo hasta la muerte fiel al Ejército al que pertenecía, pese a haberlo abandonado, rechazando la oportunidad de obtener por sí mismo su libertad a cambio de un período de colaboración con nuestros talleres de fabricación de armamento”.

Un hombre de esa integridad y coraje, que templaba su espíritu en las horrendas condiciones de cautiverio cantando el himno nacional, que pidió a sus hijos perdonaran a sus secuestradores, no se suicida, resiste hasta el final como lo hizo con singular heroísmo escribiendo: “Quiero morir como el quebracho, que al caer hace un ruido que es un alarido que estremece la tranquilidad del monte. Quiero morir de pie, invocando a Dios en mi familia, a la patria en mi Ejército, a mi pueblo no contaminado con ideas empapadas en la disociación y en la sangre”.

Lo asesinaron porque no pudieron quebrarlo, porque liberarlo los exponía a serios riesgos constituyendo una evidencia de la debilidad de la banda.
Para los terroristas que le ofertaron canjear su libertad por la traición a su patria y a su Ejército, la verdad y los ideales son simples monedas de cambio. Lo han demostrado con creces montoneros y erpianos al llegar al poder, incrementando su patrimonio, la pobreza y la indigencia, y consintiendo, por acción u omisión, los niveles más escandalosos de corrupción que ha conocido el país.

Son amorales, y por ello ni siquiera advierten que las condiciones infrahumanas en que lo tuvieron cautivo constituyen en sí mismas, desde hace décadas, y más allá de las circunstancias de su muerte, una tortura psíquica y física tipificada como crimen de lesa humanidad.

Hoy cuando la farsa de los “jóvenes idealistas inocentes que querían construir un mundo más justo” se desmorona y los jueces comienzan a rasgar el manto de impunidad que los ha protegido, recurren a la pluma de Carlos Del Frade intentando sustituir la historia por la “memoria”

Desde la “memoria” del Frade alega que mi padre no fue ni torturado ni mal alimentado pues “la autopsia realizada en el momento del hallazgo, dice con absoluta claridad que no hubo tortura ni asesinato;…jamás ofreció como conclusión la certeza de un homicidio, al contrario, era un cadáver que presentaba indicios de buena alimentación y buen cuidado sin la menor marca de tortura o golpe alguno…; el expediente judicial jamás habló de torturas, mala alimentación y mucho menos de asesinato. Sin embargo, desde los grandes medios de comunicación se impuso la falsificación de la realidad.”

La historia pone al descubierto su cinismo y mendacidad exhibiendo a del Frade las dramáticas fotos tomadas en la autopsia http://cid-aa9427c00d656ade.skydrive.live.com/browse.aspx/Im%c3%a1genes%20autopsia%20Cnl Larrabure) y las conclusiones del médico legista de la Policía Federal, Horacio José Marinoni, obrantes a fs 17 a 19 y 32 del expediente judicial, que expresan: “En la región fronto- parietal, zona media, aparece una contusión de forma rectangular de medida cuatro por dos centímetros, similar a la periferia del cotillo de un martillo, presuntamente.

Placas apergaminadas de cuatro cm, aproximadamente, en ambas caras internas de las rodillas, producidas, en vida, por fuerte compresión.

En tercio medio de la pierna derecha, surco profundo que rodea el contorno anatómico, producto probable de una ligadura compresiva en vida.

En el cuello, surco profundo de estrangulamiento de fondo apergaminado, de recorrido horizontal levemente oblicuo, que abarca todo el perímetro , producido por torsión desde atrás, que no se observan signos de cianosis en sus extremidades inferiores, propias en caso de haber estado suspendido. En los órganos genitales, gran zona congestiva inflamatoria probablemente por pasajes prolongados de corriente eléctrica. Hay zona escarificada en el tercio superior del tórax, cara posterior, producida probablemente por la permanencia prolongada en vida en posición cubito- dorsal.En el rostro, hemicara derecha, gran zona de congestión, que abarca la región frontal de ese lado, región masteriana derecha, con gran derrame conjuntival en ojo derecho, presumiblemente provocada por acción de golpes o por choque violento con objetos duros. El cadáver presenta signos evidentes de deshidratación grave en vida por falta de líquidos y electrolitos suficientes, ratificado por una rebaja superior a los 40 kilos de su peso en oportunidad del secuestro, según resulta fichas”.

Como puede verse, mi padre ha respondido con su propio cuerpo a los que dudan de que fue torturado y asesinado, y con las siguientes palabras escritas en su diario de cautiverio a los que alegan que se lo trató humanamente: ”El médico viene nuevamente. La revisación es prolija…En un instante en que el carcelero no observa discretamente llevo a la mano del doctor mi mensaje y en mis ojos imploro que acepte ese compromiso de solidaridad con un ser humano quebrantado por un injusto cautiverio. La capucha asiente afirmativamente. Pero en ese asentimiento pude ver sus ojos y nació en mí, de inmediato, el firme convencimiento de que la capucha es sólo estuche de un hombre con cualidad de verdugo. Sí, éste es indudablemente el hombre nacido para manejar el hacha que secciona una cabeza en el cadalso…Al ver sus ojos he visto la malicia calculadora del sádico, que siendo médico sólo tiene el alma carnicera del verdugo. La negra tela de la capucha que trasunta la mejilla descarnada de la muerte, me espera paciente…El médico se fue con mi esperanza y mi duda. Amargo sabor de hiel, el de esos ojos glaucos y fríos que ví en el orificio de la capucha, ojos de aves voraces que gozan de que la carroña de mi cuerpo sea devorada en amarga espera”

ARTURO LARRABURE.