sábado, 22 de agosto de 2009

Van quedando pocas sonrisas...

"La Justicia busca que cada uno se haga responsable de sus propios actos y de sus consecuencias, además de tener un valor educativo…"

(Mons. Eduardo Lozano)


Por calle Uruguay camino. Por donde Uruguay es ancha, camino. En la atestada Buenos Aires camino.

Furiosa Buenos Aires es la Buenos Aires que camino, ciudad en la que cada día, alguien encuentra una excusa para protestar por algo. Ciudad en la que cada uno puede protestar como más y mejor le guste, sin otro límite que el de su imaginación.

No se quién lo dijo, pero dijo una verdad grande como una plaza: “Dios está en todos lados… pero atiende en Buenos Aires”.

Y espero no enojar con este refrán que los omite, a los cortadores de ruta de Guleguaychú, que mucho han hecho para conseguir una sucursal.

Un extenso muro de altas vallas azules separa a la policía… de los que protestan. La calle semivacía, de los que rompen, gritan y putean. Y lloran.

Allá la ley, o lo que de ella queda… aquí el desorden.

Rara esta frontera. En Argentina nunca esa línea es tan estricta.

Allá está el frío de lo que debe ser. Acá la indignación de lo inexplicable.

Y todos tienen sus motivos para estar hoy en esta calle. Las vallas, los policías, los que rompen. Todos.

¿Qué pasa, sabe?, le pregunto a un señor que escapa conmigo por calle Talcahuano con la misma desesperación, pero con distinta premura.

Acaban de anunciar el fallo de Cromagnon, dice el hombre, contento de haberme podido dar la noticia.

Ah… dije, y me quedó ese aire de la hache atravesado en la garganta. Porque el “ah…”, cuando se dice con angustia, se dice para adentro. Se aspira.

Suspendí por un momento la huída. Me paré, volví un algo sobre mis pasos, y miré, ahora más con el corazón que con los ojos, fijamente los desmanes de los enfurecidos por la indignación.

El imponente palacio de tribunales de fondo. Casi pongo “impotente” en lugar de imponente... sonrío, aquí y ahora, impotente e imponente podrían ser sinónimos.

Pasaron muchos años… ¿cuántos años pasaron?, me pregunto en voz alta mientras dos roperos con barba candado pasan llorando desconsoladamente y puteando en cuatro idiomas junto a mí… no me pude responder con certeza.

Claro que yo ahora puedo rever mis archivos, o buscar la noticia y contestarme con exactitud. Pero digo, ahí, parado en la calle, no pude responderme cuántos años han pasado desde la tragedia. ¡Cuánta vida ha pasado desde entonces!

Y ahí va la justicia… con su pesada carga de absurda lentitud.

Horas después me enteré los pormenores de la sentencia. De las condenas y de las absoluciones. Y otra vez ese aire atravesado en la garganta.

Sabemos sobradamente que la justicia argentina es “garantista”. Así que el ciudadano común ya no puede sorprenderse ante ninguno de estos fallos. Puede sí sobreactuar el estupor, como hacen los medios de comunicación cuando les conviene. Pero nadie puede declarase sorprendido cuando se encuentra, por ejemplo, con el múltiple asesino Barreda en una casa de pastas, o con Aníbal Ibarra en una boleta electoral.

La justicia argentina es muy garantista. Lo vemos todos los días. Y utilizo garantista, no en la acepción abogaderil de la cosa, sino garantista en la acepción más popular de la palabra, esa acepción callejera que tanto irrita a los jueces argentinos.

Es que los jueces suelen contestar con socarrona sonrisa de expertos, ante el lego clamor social que grita: La justicia protege a los delincuentes.

En ese sentido la justicia argentina es garantista. Y vaya que lo es. Lo sabía Monseñor Lozano… cuando se abocó hace más de cuatro años a la impagable tarea de contener espiritualmente a las Víctimas desamparadas por un Estado acostumbrado a sacudirse rápidamente sus responsabilidades.

La sociedad amonesta el garantismo retorcido de los jueces. Y los jueces lo saben perfectamente… pero no hay caso, los jueces argentinos se esconden tras los muros fríos de lo que dice la ley, por más que todos sabemos que las leyes dicen lo que el juez dice que dice la ley.

Por eso la sociedad argentina convive desde hace muchos años con esa sensación incómoda, de que las garantías socarronas de los jueces, convienen a los delincuentes antes que a los honrados. De que sólo los delincuentes tiene derechos.

Pero los casos como Cromagnon, no son casos comunes. Son casos de tragedias con heridas muy profundas. Y los jueces también saben eso. También viven eso. También sojuzgan eso. Con más de 190 muertos, Cromagnon no es una tragedia cualquiera.

Aún así, si esta causa no hubiera sido tan mediática. Y si ante esta tragedia no se hubieran movilizado los padres y los familiares y los medios, la justicia argentina hubiera sido más benévola con todos. Sí, más de lo que fue. No tengo dudas.

Pero claro, también los jueces sienten eso de la presión. No es el juez un ente al margen del mundo. Así y todo… ya ve, más de cuatro años después de una de las mayores tragedias de la Argentina, y no hay un solo preso. Mucho menos un responsable. Es que, después de todo, la tragedia de Cromagnon es la parábola perfecta de lo que somos como sociedad.

De lo que hemos hecho entre todos. De lo que dejamos hacer por desidia.

Y el fallo que esta semana ha dado la justicia, es la coronación perfecta de la fábula.

Los argentinos somos, sin saberlo, sobrevivientes. Somos sobrevivientes de una sociedad caprichosa que se ufana de avivadas que matan.

¿Normas, qué normas? los argentinos somos hijos del rigor. Es decir, somos prisioneros de nuestras propias irresponsabilidades, y sobrevivientes del vale todo.

La tragedia de Cromagnon duele distinto. Duele profundo. Porque son 200 pibes muertos que se nos paran delante y nos dicen: la culpa es de todos.

Cromagnon duele distinto, porque en el fondo, cada uno de nosotros sabemos que esas muertes pesan sobre nuestras espaldas por ser como somos. Absurdos.

Eso, Cromagnon indigna porque ha sido una tragedia absurda. Y ha sido una tragedia absurda, porque Cromagnon fue una tragedia evitable. Cromagnon es, en grande, idéntica a las miles de argentinas tragedias absurdas de cada día, que sumadas, hacen un Cromagnon cada seis meses.

Un Estado ausente. Una sociedad que se cree piola… viola normas, arregla bajo la mesa, juega con fuego, y entonces la tragedia: 194 muertos en una noche. ¡Cómo no va a dolernos distinto… si es consecuencia de todas las avivadas de las que nos vanagloriamos.

Y después el tiempo. Y después la justicia tortuga que con los ojos vendados (pero no tanto) mete su pilática mano en una bolsa chiquita, revuelve un poco, y saca culpables perejiles. Hace la fácil, cortando el hilo por lo más delgado.

Casi 200 muertos en un boliche, y ni un solo funcionario implicado… otro chiste atroz, sin gracia. No sé a ustedes, pero a mí… me van quedando pocas sonrisas.

TRELEW SEGÚN HORACITO...


Subject: Fw: N° 383 - Pigna maricón!!!!!!

Estimados:
Hace unos días prometí un escrito, actualizado, sobre el tema Trelew, hoy tan en boga en los ya despreciables medios de comunicación argentinos. La verdad es que llegué a la conclusión de que no vale la pena una actualización, ya que lo escrito por mi en mis catarsis N° 202 ("¡Fusilen a todos... pero dejen sobrevivientes! !!"; agosto 2005) y N° 296 ("Peras y manzanas"; agosto 2006), aportó la información histórica necesaria para voltear los argumentos falaces del terrorismo, que sólo con la ayuda y complicidad del gobierno y sus jueces puede seguir adelante con la farsa.

Sí vale la pena hacer un breve análisis de las notas publicadas estos días sobre el tema, porque muestran no ya sólo la mentira, sino la absoluta desfachatez y poca seriedad con la que los "periodistas" criollos informan sobre el tema, muy creidos de que los lectores somos todos idiotas que nos morfamos lo que ellos quieren sin prestarle demasiada atención. Claro que ellos lo hacen así porque saben que gran parte de la sociedad argentina responde, exactamente, a esa definición... .

El pasado domingo 17/2/08 (mi cumpleaños N° 51!!), el inefable historiador oficial del terrorismo, del kakismo y del grupo Klarín (bue, son la misma cosa...), el pseudohistoriador Felipe Pigna, escribió "Los fusilamientos de Trelew". La "volanta" del artículo rezaba: "Bajo el gobierno de Lanusse se ensayó así el terrorismo de estado que se aplicaria cuatro años después". Me permito asumir que esta aseveración la copió del libro del jefe montonero Francisco "Paco" Urondo, "Trelew: la patria fusilada", el que el terrorista suicidado (con la pastillita de cianuro) en Mendoza (pese a lo cual hay militares detenidos por su "secuestro y tortura", luego de... suicidado!!! ) prologaba: "La masacre de Trelew fue un ensayo de la práctica sistemática de crímenes y torturas que practicaron los militares a partir de marzo de 1976". Para Pigna, ya denunciado por plagio en 2001 por una periodista cordobesa, el "inspirarse" textualmente en cosas ya escritas por otros autores, no es nuevo...


Tanto como no es nuevo el término "fusilamiento" que utilizan los simpatizantes el terrorismo para referirse a los enfrentamientos en que ellos llevaron las de perder. En su artículo, este embaucador profesional sigue con la mentira, tan burda como cuando remarca que "...Los fusilados eran 19...", para luego hablar de tres "sobrevivientes" , lo que reduce sus "19" a "16"... pero él no se da por aludido (supongo que porque es "historiador" , y no matemático). Sigue con el verso, agregando cosas sabidas que atentan contra el sentido común al señalar, con vehemencia, que "...Todos fueron rematados con el famoso tiro de gracia...", sin aclarar cómo hicieron los sobrevivientes para, casualmente, sobrevivir tanto al fusilamiento como al "coup de grace". Que luego de todo esto, los médicos de la Armada (de antes) les hayan salvado la vida tampoco parece despertar interrogante alguno a este fabulador de la historia.

Vale remarcar aquí que lo del supuesto "tiro de gracia" se conoce desde hace años -el mismo Pigna menciona el asunto en su nota del 17/2/08-, pese a lo cual Klarín se jacta, en su edición del 22/2/08, informando que "Confirman lo que adelantó ayer Clarín en exclusiva. Masacre de Trelew: a los guerrilleros les dispararon un "tiro de gracia"". Y se hace llamar "el gran diario argentino!!! !!.


Pero lo más interesante no es sólo lo mencionado, sino la caradurez con que este supuesto "investigador" de hechos pasados, habla de los tres sobrevivientes ya mencionados, para, unos párrafos más abajo, comentar que el resultado fueron "...15 guerrilleros muertos y cuatro heridos graves"!!!!! O sea, en pocas líneas, apareció otro "sobreviviente" hasta ahora desconocido!!!!. ¡Y este es el tipo que a través de los libros de la Editorial "Tinta Fresca" -de Klarín, of course- enseña historia a los chicos argentinos!! !!!!!.

No perdí la oportunidad de escribirle al mentiroso este (fpigna@clarin. com), mencionándole los "gruesos errores" de su nota y -como en mi carta de lectores de hace unos días- ofrecerme a creer su versión si en su "sapiencia de historiador" me explicaba "...porqué, si hubo intención de "fusilar", hubo tres sobrevivientes; cómo hicieron esos mismos sobrevivientes para también sobrevivir -según su propio testimonio- al supuesto "tiro de gracia" ejecutado por los hombres de la marina; y porqué la Armada movilizó un avión naval para trasladarlos al Hospital Naval Puerto Belgrano, donde los médicos -todos oficiales de marina- los atendieron y les salvaron la vida". Por supuesto, no respondió, y de ahí el "asunto" de hoy, que no tiene nada que ver con su orientación sexual (que haga de su culo un pito... si es que ya no lo ha hecho), sino con su "arrugue" al no contestar.



Otra maravilla de la creatividad periodística vernácula la encontré en una nota de La Nación, otrora creíble diario de los Mitre. El 22/2/08, en una nota titulada "Masacre de Trelew: habrá más detenidos", el inventivo autor señala en un párrafo que "...los 19 presos políticos -de los cuales sólo tres sobrevivieron pese a las graves heridas- abandonaron sus celdas a las 3.15 del 22 de agosto, desarmados...".

O sea: tal es la desesperación del periodismo chupamedias de mostrar a los terroristas de "far", "erp" y "montoneros" abatidos como pobres inocentes e idealistas jóvenes que pensaban distinto, que de golpe, los terroristas procesados y condenados por la Cámara Federal en 1971 son, para La Nación, "presos políticos", que además estaban en sus celdas "desarmados"!! (no, si le iban a dejar sus armas!!!). Más allá de lo ridículo del comentario, queda clara la necesidad imperiosa de mostrar al público la supuesta, más completa indefensión de los peligrosos detenidos... no tan indefensos, por cuanto varios de ellos habían recibido entrenamiento militar en Cuba.

Pese a los ingentes esfuerzos de seguir engañando giles, esta sarta de verseros no puede contestar la pregunta básica que le hice al mentiroso Pigna, y que vengo haciendo desde hace años a quien me hable de "fusilamiento" en el caso de agosto de 1972. Y no es porque no lo hayan intentado!! Una breve revisión a algunos de sus propios escritos nos permire dilucidar que, pese a los "disparos de los represores" y al "tiro de gracia de los genocidas", los terroristas Alberto Miguel Camps, María Antonia Berger y Ricardo René Haidar sobrevivieron gracias a:

a) La ingenuidad de sus "fusiladores: "...los ejecutores creyeron que estaban muertos..." (?????) (Diario Uno, de Mendoza, 21/3/07).

b) La desprolijidad de sus "asesinos": "...un descuido de sus verdugos..." (sitio web proterrorista Indymedia).

c) Su propia suerte: "...el azar permitió que hubiera tres sobrevivientes..." (Hugo Presman, en el sitio web proterrorista www.argenpress. info).

d) Un milagro: "...salvándose milagrosamente otros tres..." (revista Marcha, 30/6/73).

El punto "e)" y sucesivos los dejo a voluntad de los lectores. No se inhiban, y piensen lo que se les ocurra, que todo vale... menos la verdad!!!!!, como la que -según Pravda/12 de hoy- expresó claramente el Sr. Almirante Mayorga durante su declaración indagatoria: "Si hubiera sido un fusilamiento, no quedaba nadie con vida".

Es de notar que cuando una amiga hizo "la pregunta" de cómo sobrevivieron tres terros en el foro de lectores de La Nación, a los 5 minutos la redacción del diario borró el artículo completo y con él casi 40 comentarios que se hacían al respecto, entre ellos muchos alabando la actitud del Sr. Almirante Mayorga. Bartolomé Mitre debe estar revolcándose en su tumba...

En cuanto al parlanchín Cabo 1° Marandino, creo que es de la calaña de su camarada Alegre, aquel que "denunció" lo del "espionaje en Trelew", que terminara con la carrera de varios oficiales de la armada actual... pero no la del almirante K. (como siempre; ahora, El Diario de Madryn dice en su edición del 29/2/08: “En el mundillo político circula una versión que da cuenta que la detención de Sosa (Nota HZ: marino detenido por el tema Trelew de 1972) se trató de un cambio de favores: la continuidad del jefe de la Armada Jorge Godoy a cambio de la entrega del asesino Luis Emilio Sosa”).


Es sabido que los organismos de DDHH (de algunos) suelen "acercarse" a los suboficiales acusados y con un "la cosa no es con vos; queremos a los oficiales", les ofrecen dinerillos por sus testimonios komplacientes. Lo hicieron con el fallecido Suboficial Mayor Cruciani (del Ejército de antes, quien los mandó a freir churros...), lo hicieron con el suboficial Emmed, de la Bonaerense, para que acusara al Comisario Etchecolatz (este traidor aceptó), y lo han hecho en infinidad de otros casos. ¿Porque no podríamos sospechar que lo hiceron con Marandino? Personalmente, me niego a creerle a cualquier subordinado que comienza una declaración indagatoria diciendo que sus superiores "olían a alcohol" (Pravda/12, 22/2/08).

Es interesante -y sospechoso- el bombo que Pravda/12 y Klarín le dan a una parte específica de la declaración del fabulador Marandino, que es cuando dice que los terroristas “Sabían que iban a morir y cantaron el Himno”. Esto, nunca informado hasta el momento, coincide con lo que muchos sabemos que hizo el Teniente Coronel Larrabure cuando sus secuestradores fueron a buscarlo para asesinarlo. También sabemos que la "causa Larrabure" es la UNICA que, hasta el momento, preocupa al gobierno y sus cómplices, y que no saben como "tapar", tan comprensible y obvio es el caso para la sociedad argentina. O sea...

Bue, no fue una actualización. .. pero por ahí anduvo. Sobre este tema, pongo a disposición de quien me lo pida mis "catarsis" viejas mencionadas arriba, un informe sobre los hechos realizado por "montos" disidentes (que le endilgan la culpa al "erp" de Santucho; "Trelew, recurso del antiperonismo"), otro realizado por el sitio proterrorista www.lafogata. org (que es una ordinaria apología de los "héroes de Trelew", pero que asimismo ofrece interesantes testimonios de varios intervinientes. .. que varias veces se contradicen y terminan pisando el palito), y el libro del terrorista Urondo "Trelew: la patria fusilada" (los tres en formato .pdf, 909 Kb, 884 Kb y 308 Kb respectivamente) .

Abajo la la "olla podrida" informativa con las que aún no comprendo cómo no los tengo hartos!!!!!.

Saludos!

Horacio