domingo, 5 de octubre de 2008

El Día de Gualeguaychú - Entrevista al Lic. Arturo Larrabure

5 de octubre 2.008 - El Dia de Gualeguaychú

LA VIOLENCIA DE LOS ‘70, Y UNA HERIDA ABIERTA QUE NO CIERRA
El hijo del coronel Larrabure reclama justicia por su padre


Se llama Arturo. Y es hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure, quien fuera asesinado por la guerrilla, en pleno gobierno de Isabel Perón. Sigue pidiendo justicia para su padre, le dijo a Radio Cero.
De la Redacción de El Día
- El de su papá fue uno de los cautiverios más largos de la década del ‘70. Finalmente falleció. A partir de la reapertura de la causa Rucci, ¿pretende que se reflote también y que se considere crimen de lesa humanidad?.
Arturo Larrabure:- Primero mi papá no falleció, lo asesinaron. El segundo punto, y es muy importante: la reapertura de la causa yo la realicé en el año 2007, acusando inclusive al gobierno de entonces, de los años ‘74-‘75, por la participación estatal en el crimen de mi padre. ¿Por qué?. Usted recuerda muy bien la ley de amnistía, el indulto presidencial del día anterior, concretamente el 25 de Mayo del ‘73, durante el gobierno de José Cámpora. Ese día se produce la liberación de muchos terroristas que habían sido juzgados y condenados con todas las de la ley en la Argentina porque existía la Cámara Federal en lo Penal. Inclusive uno de los jueces, Jorge Quiroga, fue asesinado. No sé si ustedes recuerdan estos episodios.
- Sí, efectivamente, los recordamos.
- Pues bien, el 25 de mayo se produce la liberación de muchos terroristas, inclusive de muchos presos comunes. Esta gente sale gracias a la ley de amnistía decidida por Cámpora y el hoy procurador general de la Nación Esteban Righi, por entonces ministro del Interior de Cámpora. Fue esa gente la que después secuestraría a mi padre. De ahí la participación estatal en el crimen. Por eso, para la justicia internacional no hay dudas de que el asesinato de mi padre fue un crimen de lesa humanidad.
- ¿Cómo fue el proceso de secuestro del coronel?
- El 11 de Agosto del ‘74, pleno gobierno democrático, mi padre se desempeñaba como subdirector de la fábrica de pólvora y explosivos de Villa María Córdoba. Una noche de sábado, en una fiesta, es secuestrado por un grupo fuertemente armado, de alrededor de 120 hombres.
- ¿Dentro del regimiento o en la ciudad?.
- La fiesta se hacía en el casino de oficiales. Por tanto mi padre estaba vestido de civil y totalmente desarmado. Y este concepto es muy importante: cuando un miembro de las fuerzas armadas o de seguridad está desarmado, y no puede repeler la agresión con armas, se considera por tanto un civil inocente. Esto es considerado por el Estatuto de Roma, el Art. 7 Inc. 2. Entonces mi padre es tomado de rehén. Y es llevado a una cárcel del pueblo la primera en Córdoba. Y después lo trasladaron
- ¿Cómo eran las cárceles del pueblo de esa época?.
- La de mi padre, que yo pude conocer, era un pozo, un sótano, un agujero, un diminuto lugar donde entraba solo un camastro. Las dimensiones eran tan escasas que prácticamente entraba él, casi rozaba su cabeza con el techo. El techo era burdo, digamos, porque era de tierra. En ese lugar, sin ver la luz del sol, privado de todo, inclusive torturado, atado a su camastro, tuvo que padecer 9 meses de tortura. Ésas eran las cárceles del pueblo. En la página que la agrupación “Hijos” de Rosario tiene en internet, se lee que Larrabure fue "Ajusticiado por las Armas del Pueblo". Esas son las palabras "Ajusticiado...". ahora yo me pregunto, ¿qué juicio tuvo?. Eso es lo que los jóvenes tienen que entender en este país: que esto sucedió en pleno gobierno democrático.
Justicia para todos
- ¿Cómo visualiza usted la revisión actual que se hace de la violencia de aquellos años?.
- Yo creo que la justicia tiene que ser para todos, sino no es Justicia. La verdad hay que contarla completa, sino no es verdad. Sino es una doble mentira.
- ¿A qué se refiere?.
- Al hecho de que es imposible conseguir justicia y verdad para otro sector de la sociedad, aunque recién ahora se esté hablando del punto. Yo vengo luchando hace más de un año en la Justicia argentina, sometiéndome a la Ley. He obtenido un dictamen histórico del Fiscal General Claudio Palacín, según el cual lo de mi padre fue un delito de lesa humanidad. Fíjense que hoy el periodismo habla de la reapertura del caso Rucci, pero se olvida que la del caso Larrabure fue anterior. Es más, mi padre tiene una sentencia y un dictamen del fiscal general por delito de lesa humanidad. ¡Fíjense todo lo que tenemos que transitar aquellas personas que no tenemos ni derecho a la verdad, ni derecho a expresarnos!. No tenemos derechos humanos, aunque los derechos humanos son universales e indivisibles.
- ¿Usted ve bien, por tanto, que también les asiste el derecho a la verdad y la justicia a los familiares de desaparecidos?
- Yo creo que todo el mundo tiene derecho a saber que pasó con sus familiares. Como lo decía, es un derecho universal, a nadie hay que negarle eso. Pero hay que hacer una investigación plena y profunda. Con una justicia imparcial, no con una justicia parcial.
- Es decir, la justicia debe investigar y pronunciarse sobre las víctimas de uno y otro bando, sin importar su número, ni la ideología de los que cometieron asesinatos...
- Miren, hay que respetar el sagrado valor de la vida. El día que entendamos que la vida de cualquier ser humano está por encima de la ideología, ahí habremos de crecer en la Argentina. Y ahí tendríamos que encontrar el famoso Nunca Más. Entre los años ‘69 y ‘79 - y yo me especialicé en este tema dejando de lado mi subjetividad- se produjeron 1.501 asesinatos por parte del terrorismo y 21.655 atentados. El tema de los 30 mil desaparecidos, es un tema también objetable. Porque en el Parque de la Memoria -donde se rinde homenaje inclusive a los carceleros de mi padre- hay 7 mil y pico de referencias. Vale decir, ¿Por qué hablan de 30 mil cuando allí se mencionan 7 mil desaparecidos? ¿Por qué ocultan, por qué mienten, por qué no dicen la verdad?.
- Arturo, convengamos que no es cuestión de discutir sobre el número de víctimas. Nos parece terrible lo que le pasó a su familia y también a la de tantos desaparecidos...
- Con una víctima basta, es cierto. Lo que pasa es que en la Argentina hay que darse un debate pleno y profundo. Eso es lo más importante. La fuerza que toma la causa Rucci o el libro “Operación Traviata” de Reato, es un paso. Pero esta historia es llamativa: resulta que un periodista logra investigar mejor que un juez. Eso es una aberración. Porque la justicia tiene que estar por encima de cualquier investigación periodística. Reato descubre que el asesor del gobernador Oscar Bidegain, que era gobernador de la provincia de Buenos Aires en el ‘73 y ‘74, lleva en coches oficiales las armas que después terminan asesinando a Rucci. Es clarita la responsabilidad estatal en este caso también. Yo creo que el camino está allanado, pero lo importante en esto es que los medios hagan lo que ustedes están haciendo en este momento. Difundir para que la gente participe, debata, opine, saque conclusiones, sobre la década trágica del ‘70, que dejó una cantidad innumerable de muertos de un lado y del otro. Que haya un Nunca Más en serio.
Ahora gobiernan
- La justicia no puede ser tuerta. Tiene que ser completa. Además, todos nosotros debemos hacer un mea culpa por aquellos años. Para poder mirar el futuro conociendo toda la verdad...
- Muchos de los que hoy gobiernan participaron en la guerrilla. Sin embargo, no han eliminado la pobreza, la indigencia, la corrupción. ¿No lucharon por un mundo mejor?. ¿Este era el mundo que querían construir?. ¿Estos eran los hombres nuevos de los que hablaban?. Ésa es la pregunta que yo, con mucho dolor, le formulo a los antiguos guerrilleros. Que es la misma pregunta que deben hacerse los ex guerrilleros que no están en el poder. Porque no todos están en el poder.
- ¿Usted justifica el terrorismo de Estado como herramienta?.
- Yo no justifico la violencia. Y en cuanto al terrorismo de Estado, esa palabra no existe en el resto del mundo. Existe un Estado que genera terror. Ese fue también el Estado de Cámpora. Es más, si usted analiza al ideólogo de Montoneros, John Williams Cook, verá que no coincide con el Che Guevara. Cook dice que para hacer la revolución hay que meterse en el peronismo. Sólo así llegaría la Revolución. Había que meterse dentro de sus cuadros. Eso es lo que hizo Montoneros. El libro "El Presidente que no fue" de (Miguel) Bonasso, es claro. Allí se dice: ‘nos equivocamos, en vez de matarlo a Rucci tendríamos que haberlo matado a López Rega’. En el año’79, hace declaraciones de igual tenor en el diario La Nación. Y esto es apología del delito. Es decir, el Estado terrorista, no terrorismo de Estado. El Estado que aplicó el terror existió mucho antes del 24 de marzo del ‘76. Es más, el libro Nunca Más no habla de las 908 desapariciones que surgieron antes. Entonces, hay que ser muy claros y muy preciso con las apreciaciones que uno da porque confunde a la gente. Hoy hay mucha bibliografía para interpretar y entender. Bienvenido el libro de Reato porque abre un poco el camino. Pone luz ante tanta oscuridad.
El demonio es la violencia
- ¿Qué piensa de los militares que tomaron el poder en marzo del ‘76?.
- Insisto, yo condeno la violencia provenga de donde provenga. No sé si soy claro. Yo condeno a aquel militar que cometió delito fuera de la ley.
- ¿Y hubo militares que cometieron delitos fuera de la ley?
- Seguramente.
- Haciendo desaparecer gente, matando gente.
- Exactamente.
- Sin juicio previo.
- Pero también hay mucha gente del otro lado que cometió delitos. Son ambos culpables y tienen que pagar ante la Justicia. Esa es la única manera de llegar a un punto final en todo esto. No coincido con la teoría de los 2 demonios, 4 demonios, 5 demonios. El único demonio es la violencia, no importa de donde provenga. Es la violencia que hoy se genera también en las calles. Es la violencia que se tiene cuando no se le paga correctamente al empleado. Hay que luchar para erradicar la violencia de la Argentina.
- ¿Qué edad tenía usted cuando asesinaron a su padre?.
- Tenía 15 años cuando lo secuestraron y 16 cuando lo asesinaron.
“No deben odiar a nadie”
- Su padre dejó 8 cartas y en su diario de cautiverio pidió que no odiaran a sus asesinos devolviendo la bofetada, sino poniendo la otra mejilla...
Arturo Larrabure:- Exactamente. Ese fue mi padre. Quien nos envió distintos mensajes. Como este: "que aunque suceda lo peor, no deben odiar a nadie. Devolver la bofetada poniendo la otra mejilla". Eso lo hemos hecho durante tantos años. Eso es lo que mucha gente todavía no entiende. Yo creo que ése es el mensaje superador y sublime de un hombre militar, ingeniero químico, que pese a ser condenado a morir en un sucucho, perdona a sus asesinos.
- El coronel Larraburre estuvo un año en cautiverio.
- Yo escribí un libro que titulé "Un Canto a la Patria", editado y terminado en el año 2005. Llegó a ser un best seller en la Argentina. Hice 5 reimpresiones hay 10 mil ejemplares dando vuelta. Muestra toda la historia de mi padre. Hay un paralelismo entre él Tomás Moro que también fue privado de su libertad y que también escribía a su hija cartas como lo hacía mi padre. Tardó Tomás Moro 400 años en ser santo. Espero que la memoria de mi padre no tarde tanto tiempo en ser reivindicada, que su mensaje de reconciliación llegue al pueblo argentino.
- Usted es el único querellante ante la causa abierta ante el Juzgado Nº 4 de la ciudad de Rosario.
- Efectivamente. Pero otros han abierto causas. La semana que viene se va a hacer la reapertura del caso Viola. María Cristina Viola era la nenita del Capitán Humberto Viola que fue asesinada en una atentado en Tucumán, también en democracia, en el año ‘74 –
- Querría pedirle una reflexión final, mirando al futuro.
- Repetiré las palabras de mi padre, escritas en el cautiverio, y que dicen así: "A Dios que con tu sabiduría y omnipotencia ha determinado este motivo de calvario, a ti te invoco permanentemente para que me des fuerza. A mi muy amada esposa para que sobreponga su abatido espíritu por la fe en Dios. A mis hijos para que sepan perdonar, al ejército argentino para que fiel a su tradición, mantenga los colores patrios. Al pueblo argentino dirigentes y dirigidos, para que la sangre inútilmente derramada les conmueva a la reflexión para dilucidar y determinar con claridad que somos hombres capaces de modelar nuestro destino sin amparo de ideas y formas de vida foráneas, totalmente ajenas a la formación del hombre argentino. A mi tierra argentina, ubérrima y acogedora, escenario infausto de luchas fratricidas, para que cobije mi cuerpo y me dé paz (...)”

Lunes 6 - 22hs. - C5N

Este lunes 6 a las 22 hs en el canal C 5 N, un programa especial...

"TERRORISTAS"
TODA LA VERDAD SOBRE LA HISTORIA DEL TERRORISMO EN ARGENTINA
PARTICIPAN EN VIVO:
Silvia Ibarzábal (víctima del terrorismo de Argentina)
hija del Cnel Ibarzabal asesinado por terroristas después de 10 meses de cautiverio en una cárcel del pueblo.
Ana Lucioni (víctima del terrorismo de Argentina)
hija del Tte 1ro Lucioni, asesinado de 9 tiros por la espalda por terroristas montoneros, en el momento que se dirigía a su lugar de trabajo, vestido de civil.
Liz Genta (víctima del terrorismo de Argentina)
hija del Profesor de filosofía Bruno Genta asesinado por terroristas en el momento que salía de su casa un día domingo para asistir a misa.

"Beto" Cozzani, desde GuanKánamo...

Un lindo escrito de Norberto Cozzani.

(Beto, mañana estaré en Marcos Paz. Voy a renovar la tarjeta. En dos semanas andaré por ese pabellón saludando amigos)
CEDER

“Ceder a la agresión, abre la puerta a más agresión”
Se me imputa la jurídicamente falsa categoría de “lesa humanidad”, bajo el rimbombante título de “terrorismo de estado”. El legislador argentino, jamás estableció para la época de los hechos que por segunda vez, pretenden atribuirme, esa calificación, que así aplicada, es totalmente violatoria de los principios de legalidad y de irretroactividad de la ley Penal (arts. 18,75: 12, 126 CN).
En el año 1764, el italiano Beccaria, escribió su célebre trabajo “De los delitos y de las penas”, denunciando el uso abusivo de la prisión preventiva como castigo impuesto a los procesados.
“El ingreso a una prisión (…) no despoja al hombre de la protección de las leyes y, en primer lugar de la Constitución Nacional”C.S.N. 01/11/99 – Gallardo – Fallos T 322:2735
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, ha decidido que… Esta Corte estima que en el principio de presunción de inocencia subyace el propósito de las garantías judiciales, al afirmar la idea que una persona es inocente hasta que su culpabilidad sea demostrada.
De lo dispuesto en el art. 8.2 de la Convención se deriva la obligación estatal de no restringir la libertad del detenido más allá de los límites estrictamente necesarios para asegurar que no impedirá el desarrollo eficiente de las investigaciones y que no eludirá la acción de la justicia, pues la prisión preventiva es una medida cautelar, no punitiva. (Corte I.D.H. 12/11/97, caso Suárez Rosero).
Los delitos llamados de lesa humanidad y los crímenes de guerra, pueden ciertamente ser cometidos por responsables que nada tienen que ver con el Estado. Hoy la comunidad internacional procura terminar con una suerte de horrible costumbre que se evidencia en constantes atentados contra los civiles inocentes en conflictos armados internos, como los vividos en nuestro País entre 1970 y 1978.
Para el actual gobierno, somos enemigos, así lo manifiestan. Entonces hay que tener mucha serenidad. Pronto con fuerza moral, se ha e separar la paja del trigo, quizás ya alguien lo esté separando y se esté llevando la paja, ojalá que seamos trigo.
Es fundamental que los miembros del Poder Judicial, mantengan su independencia frente a las presiones de los subversivos que protagonizaron actos de violencia en los años 70, y hoy se movilizan por intereses políticos y económicos.
Las voces se multiplican y la verdad histórica emergerá en todo su esplendor ante las mutilaciones voluntarias de la memoria parcial.
En el año 1917, José Ingenieros, decía: “Acállese cualquier protesta dando participación en los festines, se proclaman las mejores intenciones y se practican bajezas abominables, se miente el arte, se miente la justicia, se miente el carácter.
Todo se miente con la anuencia de todos, cada hombre pone precio a su complicidad, un precio razonable que oscila entre un empleo y una condecoración…” Es doloroso comprobar que, hace casi cien años, José Ingenieros describía la patética Argentina de hoy.
Los gobernantes de las democracias no deben olvidar que son sólo representantes. El poder la tienen todos los ciudadanos dispuestos a construir comunidades a través de instituciones justas.
Estamos en un momento histórico muy importante para decidir que queremos ser para adelante, o volvemos a la tragedia o fundamos la paz.

NORBERTO COZZANI
PRISIONERO POLITICO
C.P.F.Nº 2
MARCOS PAZ

Que lindo que va ser...en cárceles comunes a los Montos y los del Erp

"Verbistky y Bonafini mienten; hay un agotamiento de la opinión pública que se investigue para un solo lado; en esa época mataban los guerrilleros..." poco a poco, la Memoria Completa...LA VERDAD COMPLETA...va saliendo a la luz... de cuando los "valientes" Montoneros y Erpianos, ¡¡mataban por la espalda!!!


¡¡Que lindo, que lindo, que lindo que va ser, en cárceles comunes a los Montos y los del Erp...!!
(Canción popular...je je)



LA NACIÓN de hoy

Política
"A Kirchner le corresponde apoyar la investigación"



Testigo presencial del asesinato de Rucci -y autor de afiches recordatorios en cada aniversario de esa muerte-, el publicista Osvaldo Agosto cree que la reapertura de la causa es un acto de justicia y que la opinión pública está agotada de que se investigue "para un lado solo"



Osvaldo Agosto no es hombre de una sola historia. Decenas de balas le silbaron sin herirlo, es cierto, ese fatídico martes en que el secretario general de la CGT cayó a tres metros de donde él soportaba cuerpo a tierra la lluvia plomífera. En 1963 el joven Agosto había sido uno de los autores del resonante robo del sable corvo de San Martín, golpe efímero de la llamada Resistencia peronista que días después le haría conocer la tortura en una comisaría.
Publicista de alma, peronista visceral, jefe de prensa de la CGT en los 70, su profesión casi siempre se desplegó dentro del universo militante, donde en los ochenta alumbró aquel famoso eslogan consagrado a acicatear a Alfonsín: "patria mía, dame un presidente como Alan García" (reclamo que hoy el peronismo no renueva).
Muchos "productos" de Agosto alcanzaron la fama -quizás no engrandecerá su currículum recordar que también le hizo en 1983 la campaña a Herminio Iglesias- pero él no, siempre la esquivó. Aunque dentro de su movimiento nadie ignora que los afiches que brotan en las paredes de Buenos Aires cada 25 de septiembre desde hace 35 años en homenaje a Rucci son obra suya. Ahora su nombre aparece varias veces en el libro Operación Traviata de Ceferino Reato.
Agosto aceptó conversar con LA NACION sobre la reaparición de Rucci en el escenario judicial y político.
-¿Cómo recuerda el día del asesinato?
-Eran tres autos, el de él, uno adelante y uno atrás. Ese día íbamos a Canal 13 a grabar su mensaje por el triunfo en las elecciones del 23. Y él me dice "andá en el auto de adelante que yo te sigo". Cuando salíamos del departamento por el pasillo sonó el teléfono. Volvió, por eso me adelanté, si no salía con él. Yo iba a subir al auto cuando siento una explosión y el tiroteo. Me doy vuelta -estábamos a un coche de diferencia- y lo veo a Rucci tambaleando. Alcancé a tirarme contra la pared y me arrastré hasta un garage que había al lado. Algunos muchachos de la custodia tiraron enfrente, pero después se supo que el atentado se había hecho desde la casa de al lado. A Rucci le tiraron de atrás. Un comisario me explicó que el sonido rebota, por eso se creyó que los tiros venían de enfrente.
-¿Usted qué sintió en ese momento?
-Miedo. ¿La verdad? Pánico. Lo vi a Rucci tirado en el suelo Todo lo que vino después fue terrible.
-¿Qué pensó entonces de los autores?
-Yo no tenía dudas de que eran el ERP, las FAR o Montoneros, que se la pasaban mandándole amenazas a Rucci, a la mujer, a los chicos. Llegaban cartas con un cajón. Él decía: "Yo sé que estoy condenado a muerte, lo único que quisiera es poder verles la cara a mis asesinos". No pudo. Lo mataron de atrás, a traición. Nadie se adjudicó el asesinato. Una cobardía miserable.
-Perón y su entorno sugirieron o dijeron que había sido la CIA.
-Perón lo dijo de entrada: "Tiene que ser la CIA o el ERP".
-Que no es exactamente lo mismo.
-No sé si había tanta diferencia. Pero al poco tiempo Perón supo que habían sido los montoneros, porque -lo cuenta Reato- Raúl Lastiri los manda a Julio Bárbaro y a Nilda Garré a que les digan a los Montoneros que vayan al velorio para disipar las dudas. Por razones obvias los montoneros dicen "no vamos".
-¿Por qué cree que los montoneros negaron la autoría tanto años?
-...Y la siguen negando, aunque algunos dicen "cometimos un error". Como Bonasso: "Debimos haber matado a López Rega".
-¿El peronismo no convalidó de algún modo esa negación? Perón no los acusó.
-¿Cómo los iba a acusar si no tenía elementos para hacerlo? Usted no tiene una prueba, no hay ningún detenido, ellos lo niegan ¿Cómo va a acusarlos?
-Perón tenía en ese momento todo el aparato del Estado para investigar. ¿Puede entenderse que de algún modo apañó el ocultamiento?
-Perón no apañó nada. Fue al velorio, al entierro, dijo "me cortaron las piernas" y el 1° de mayo los echó de la plaza.
-¿Cómo vive hoy este resurgimiento del tema?
-Como un acto de justicia. Se terminaron la mentira y la calumnia, que siempre persiguieron a Rucci. Decían que era rico y al morir le dejó a su familia un departamento de dos ambientes, hipotecado, y un auto viejo. La mujer tuvo que ir a trabajar y se jubiló recién hace un año. También dijeron que era responsable de los acontecimientos de Ezeiza, pero él se había ido a España a buscar a Perón. Cuando ocurrió lo de Ezeiza estaba en el avión.
-Pero esa ausencia física no lo exime de haber tenido alguna responsabilidad en la movilización. Lo acusa Horacio Verbitsky en su libro Ezeiza .
-Verbitsky ni siquiera interrogó a las dos personas que cita para acusar a Rucci. Reato averiguó y esos dos acusados no estaban en Ezeiza. Todo es una gran falacia. También decían de Rucci que "entornaba" a Perón con López Rega y con Isabel, otra falacia. Y la última es de la señora Hebe de Bonafini, que dice que Rucci mató a los hijos de ellos
-Dijo que Rucci delató.
-Sí, y que hizo las listas de los desaparecidos. Salvo que Rucci sea espiritista y luego de muerto hubiera podido hacer la lista para los militares, hay que recordar que el golpe fue en 1976 y a Rucci lo mataron en el 73.
-Bonafini habla de entregar gente.
-¡Si los que mataban en esa época eran ellos! Mataba la guerrilla, no el sindicalismo, que en todo caso se defendía. ¿Qué asesinato hay de dirigentes opositores al sindicalismo hasta que Rucci murió?
-Usted lleva 35 años poniendo afiches de Rucci para recordarlo. ¿Por qué el tema estalla ahora?
-Porque hay un agotamiento de la opinión pública respecto de que se investigue para un lado solo. Muchos crímenes estaban ocultados, negados incluso por los medios de comunicación. Ahora tendrá más trascendencia, pero todos los años los gremios lo recordaban. Y en esos actos se pedía el esclarecimiento.
-¿Qué espera que haga Kirchner?
-Siendo él el presidente del Partido Justicialista y Moyano el vicepresidente, le corresponde apoyar e incentivar la investigación. No hacerlo lo dejaría muy mal parado.
-Como usted era el número dos de la SIDE en la época de los indultos de Menem y de hecho estuvo de acuerdo con esos indultos, que beneficiaron también a Montoneros, ¿no es contradictorio ahora querer juzgarlos por el crimen de Rucci?
-¿No se está por la verdad y la justicia en todo sentido? La verdad y la justicia le toca a todo el mundo.

Por Pablo Mendelevich

ME HAGO CARGO...


A pesar de mis formas y de mis modos. A pesar de un cierto aire de suficiencia que, reconozco, exhalo cuando escribo. A pesar de mi compromiso inclaudicable para con lo que pienso…digo, a pesar de todo eso y aunque a usted le resulte increíble, tomo muy en serio las críticas que recibo. Las escucho, o las leo…las pienso y las repienso.
Creo ferviente y profundamente que la mirada critica del otro, nos ayuda mejorar. Siempre. Por más feroz o despiadada que sea, tomo en cuenta la opinión de los otros. Hasta las más agresivas o agraviantes. Es más, como siempre me aburrieron las opiniones de los que piensan como yo, nunca tomo muy en serio a aquellos que a uno le palmean la espalda. De poco sirven los aduladores y los zalameros.
Sonrío, je, es que imagino que acá es cuando usted se pregunta ¿qué le habrán dicho al tipo este?, pero no, bueno sí, todo el tiempo me están diciendo cosas y casi siempre malas, pero ahora no hablo puntualmente de ninguna de ellas, sino que hablo de las críticas en general. Estoy como pensando en voz alta.
Cuando miro hacia atrás, doy gracias por la suerte que he tenido en esto de poder escribir lo que pienso. Y en esa suerte mayor de poder publicar lo que escribo. Y en esa suerte indescriptible de que alguien lea lo que publico.
Yo recuerdo, y esto ya lo he escrito muchas veces (pero el público se renueva, como dice la Sra. Mirtha Legrand), que cuando tomé la decisión de escribir para que otros lean, lo hice en un primer momento porque sentí que faltaba otra mirada. Y no solo otra mirada, sino que también sentí que faltaban otras formas…otras maneras de decir las cosas. Algo distinto. Y conste que digo “distinto”. Ni mejor; ni peor.
Siempre, en todos los ámbitos, he creído en la importancia de poder desacartonar respetuosamente las formas. Al principio, los “formales” en el decir, me criticaron la chabacanería del lenguaje llano. Las formas, digamos. Y también me tomé un tiempo para repensar esas críticas.
Y aquí quiero sí aclarar algo que me parece importante, pues este “algo” es un límite que no voy cruzar: Nunca voy a traicionar lo que creo. Y nunca voy a hacer lo que no creo. Ese límite no lo voy a traspasar.
Tres cosas no voy a cambiar, me digan lo que me digan. Una, mis formas de decir. Dos, el compromiso profundo con mis ideas. Tres, el respeto por los que piensan distinto.
Acepto y comprendo las críticas, pero el estilo, el compromiso y la tolerancia, no lo cambio. Es lo que elegí. Es en lo que creo. Y me hago cargo.
Abrazo
Horacio R. Palma
Gualeguay al Dia
Gualeguay
E. Rios

La izquierda nerviosa...se les viene la noche

PRAVDA 12 (Septiembre - 08)



EX MIEMBROS DE LA JP Y MONTONEROS ANTE LA REAPERTURA DE LA INVESTIGACION POR EL CRIMEN DE RUCCI

“El juego de la derecha procesista”
Más allá de sus diferencias políticas, Juan Carlos Dante Gullo y Roberto Perdía advierten que ciertos sectores afines a la represión actúan a partir de los reclamos de Hugo Moyano y de la familia de Rucci, a los que consideran legítimos.


Por Martín Piqué
A 35 años de la muerte de José Ignacio Rucci, ante la reapertura de la investigación judicial de su asesinato, dos ex miembros de la Juventud Peronista y Montoneros advierten –consultados por PáginaI12– que tras la cruzada por el esclarecimiento del crimen puede haber cierto acompañamiento de sectores afines a los represores. “En la familia (de Rucci) no hay especulación o interés ni tampoco en dirigentes como Hugo Moyano y otros sindicalistas. La familia tiene todo el derecho de reivindicar y esclarecer el crimen de su padre. Sí puede haber otros que quieran hacer un hecho especulativo o político y prestarse al juego de la derecha procesista”, advierte Juan Carlos Dante Gullo.
Diputado nacional por el kirchnerismo, Gullo aclara que entiende la búsqueda de justicia de los familiares del dirigente sindical. “Estamos en democracia y queremos verdad, justicia y memoria. Tenemos que manejarnos con seriedad”, subraya. El otro consultado por este diario es Roberto Perdía, uno de los tres sobrevivientes de la conducción nacional de Montoneros, a los que se responsabiliza por el asesinato: “Si el crimen hubiera sido organizado desde Montoneros, fue un error gravísimo”, dice Perdía, opositor al kirchnerismo, dirigente de una agrupación social (OLP) que participó en varias protestas callejeras.
El regreso del apellido Rucci a los diarios llegó con la publicación de un libro de investigación periodística escrito por Ceferino Reato. Ex asesor de prensa del menemista Esteban Caselli en la embajada argentina en el Vaticano, Reato fue citado a declarar como testigo. Lo hará el jueves a las 10 en el juzgado federal a cargo de Ariel Lijo. El juez ordenó el desarchivo de la causa por el crimen el viernes último. Al mismo tiempo que ordenaba la reapertura de la investigación, convocaba a Reato a declarar en el expediente. En su libro, Reato menciona a un militante montonero proveniente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Julio Juan Roqué, como el autor de los disparos que mataron a Rucci. Roqué murió en Haedo tras un enfrentamiento con un grupo de tareas de la ESMA el 29 de mayo de 1977. Se voló con una bomba tras varias horas de tiroteo. Los compañeros de Roqué lo llamaban “Iván” o “Lino”.
Montoneros nunca reconoció públicamente la autoría del crimen de Rucci. Aunque ex militantes de esa organización lo reconocen en privado. Siempre lamentándose por lo que consideran el mayor error de esa organización de la izquierda peronista. Perdía repite ante PáginaI12 que Montoneros nunca asumió como propio el homicidio, pero al mismo tiempo habla de un “error gravísimo”. En 1977, Perdía vivió clandestino en la casa de Haedo que luego sería escenario del enfrentamiento entre Roqué y los represores de la Armada que operaban en la ESMA. “Yo lo dije varias veces. No sé si algún miembro de la organización, que formaba parte de la misma en ese momento o posteriormente, pudo haber intervenido (en el crimen de Rucci). No lo puedo afirmar ni desmentir. Pero la organización nunca lo asumió como tal”, dice Perdía.
–¿La muerte de Rucci fue un error de Montoneros? –pregunta este diario.
–Yo siempre he dicho que desde el punto de vista político los montoneros hemos sido unas de las principales víctimas de ese hecho. La fractura en el movimiento popular y el nivel de confrontación con Perón indican que claramente fue un error. Si hubiera sido organizado desde Montoneros, fue un error gravísimo.
Para Gullo, “en la familia no hay especulación o interés, ni tampoco en dirigentes como Hugo Moyano y otros sindicalistas. La familia tiene todo el derecho de reivindicar y esclarecer el crimen de su padre. Sí puede haber otros que quieran hacer un hecho especulativo o político y prestarse al juego de la derecha procesista”. Perdía va más allá y no descarta que la presión para juzgar a los autores del crimen sea un mensaje al Gobierno y un intento por restaurar la teoría de los dos demonios. “Acá hay quienes quieren establecer discusiones que no son las centrales para omitir las cuestiones de fondo. En la Argentina se ha sancionado con justicia a sectores militares pero no hubo ningún tipo de sanción social ni política ni tampoco legal, de ningún tipo, a los sectores económicos que fueron los impulsores y beneficiarios del golpe de Estado. Son esos mismos sectores que intentan reinstalar la teoría de los dos demonios”, dice Perdía.
Cuando se les pregunta por la interpretación de los hijos de Rucci –para quienes el crimen sería imprescriptible y entraría dentro de la categoría de los delitos de lesa humanidad, argumentando que los miembros de Montoneros actuaron desde cargos estatales a los que accedieron con la asunción de Héctor Cámpora–, los dos ex compañeros coinciden: dicen que Montoneros no ocupó puestos clave ni altas esferas del Estado. “Es una interpretación equivocada. Cuando sucedió lo de Rucci ya no estaba el gobierno de Cámpora, sino el de Lastiri. Y estaba por asumir Perón”, argumenta Gullo. “La situación es un poco forzada. Es público y notorio que los miembros de la organización estaban en niveles no decisorios del Estado. Y en el gobierno de Cámpora no hubo un solo ministro ni un solo secretario de Estado de Montoneros. Tampoco tuvimos gobernadores, eran alianzas que ensayamos –remarca Perdía–. Esa línea de interpretación es demasiado forzada.”

MAÑANA - LUNES 6 DE OCTUBRE - 18.30 hs.