ALGUNOS SIN BRÚJULA. OTROS SIN MEMORIA
"Acá hubo un intento de golpe y tenemos que dar un contragolpe ratificando la resolución 125" (Néstor Kirchner)
SIN BRÚJULA
El discurso de los Kirchner es un discurso ampliamente aplaudido por toda el ala del pensamiento “progresista” de Argentina. De Argentina, y de esa “nueva” Sudamérica arcaica, que brota bajo la billetera petrolera de Chávez. Esta izquierda rococó es la reencarnación de los Conservadores de antaño. Con algunos matices, en el fondo son lo mismo. Así como los Conservadores de ayer estaban atados a dogmas religiosos, los “progre” de hoy, rezongan con su vieja cantinela, y vomitan sus teorías retrógradas, atados a dogmas políticos tan estrechos y absolutistas, que se parecen bastante a las Verdades de la religión. Este progresismo suculento, se cocina al fuego lento de todas aquellas tesis de Marx, Engels y Lenin, y se lo adereza con la doctrina ázima de la revolución cubana, que nuca levó más allá de sus 2 millas náuticas, y que ya olvidó casi todo el mundo. Y cuando el MERCOSUR parecía condenado a la modernidad de la mirada hacia delante, resulta que alguien contrata el viejísimo acto cirsence del moribundo Fidel, actuado y renovado por un simpático payaso bolivariano.
Puta!!, justo cuando Sudamérica parecía asistir al festejo de algo nuevo, alguien decide darle vela al tiranillo venezolano, y el tipo exhuma el discurso obsoleto de Fidel,
que no puede hablar por razones obvias. Pero claro, ellos en definitiva están haciendo su juego político. Pero están los otros. Los intelectuales, los intelectuales progresistas de estos lares, que justifican la exhumación de los modelos muertos, con viejos dogmas rescatados de la ultratumba. Hay que verlo a don Feinmann, al viejo Nun, al perro Verbistky, al genial escritor Galeano (que cuando olvida su brillante literatura da lástima), al Gelman desmesurado…hay que escuchar las palabras vomitivas de una tal Hebe de Bonafini, abrazada a lo más granado del “progresismo” latinoamericano, y alineada siempre a cuanto terrorismo insurreccional anda suelto por el planeta… “Cobos es un Hijo de puta, hay que tomar los medio del Estado…Uribe es un reverendo hijo de puta…la lucha de las FARC es la lucha de nuestros HIJOS…”. ¡¡Mamita querida!! y pensar que esta mujer es la “madre putativa” del dueño del Partido Justicialista.Tendría que haber una forma de globalizarlos a todos. Habría que proponerle al MERCOSUR que destine un poco de los tantos fondos que gasta en cháchara protocolar, para llevar a todos los intelectuales progresistas de estos pagos a pasear por el mundo con visita guiada. Guiada por algún progresista de verdad. Qué se yo, hasta Michelle Bachellet podría guiarlos. Un viaje que los saque del gueto ideológico en que siguen confinados. Deberían hacerlos codear con la verdadera izquierda. Con los verdaderos progresistas…Los progresistas del mundo moderno que ya olvidaron los estrictos postulados marxistas, que ya superaron las imbecilidades de la pequeña revolución cubana, anclada a la tragedia de tantas muertes inútiles. Habría que costearles las visitas, para que vean que los verdaderos progresistas de la izquierda del mundo moderno, son demócratas respetuosos de las Instituciones y de la división de poderes. Que son tipos que ven el nacionalismo, el estatismo, el caudillismo, el populismo y todos esos “ismos”, como cosas obsoletas que se exponen sólo en los museos de las Repúblicas Bananeras. Esas republiquetas donde cualquier payaso agarra cinco horas el micrófono para decir sandeces, o donde una marioneta desdichada abusa lastimosamente de la Cadena Nacional, para avivar la discordia inexplicable de la lucha de clases. Dogmas que el mundo moderno hace rato ha mandado al archivo de los recuerdos. Qué se yo…digo.
SIN MEMORIA
“Si tenemos que hacer una Ley de Arrendamiento, si tenemos que hacer una ley sobre el precio lleno del trigo, una ley de carnes, una legislación sobre lechería, una ley para igualar a los pools agrícolas, una ley de warrants, si tenemos que hacer todo eso es porque no tenemos ninguna política agropecuaria para un país que puede producir alimentos para 380 millones de personas", dice el diputado justicialista Felipe Solá. Y mientras habla Felipe Solá en la Cámara de diputados de la Nación, otro justicialista, “karne de la karne”, sangre de la sangre, lo putea desde atrás. Don Kunkel, a él me refiero, comenzó gritándole “traidor”…y después despachó una ristra de puteadas.
Lo miro a Kunkel sentado en su banca. El tipo está sacado. No me extraña que ese mismo mastodonte canoso que pelea a brazo partido para partir definitivamente al país, hace 30 años comandara militarmente, fusil en mano, una de las mayores agrupaciones guerrilleras de Sudamérica. Carlos Kunkel fue el jefe de la Columna Sur de Montoneros. El ex cabo de la Policía Bonaerense Norberto Cozzani, me contó que durante un día estuvieron por la ciudad de La Plata a los tiros con el grupo de Kunkel. “Kunkel iba en una Ford F 100 que tenía un ametralladora pesada adosada a la caja, y casi nos descose a tiros en una esquina de La Plata”. Hoy, Kunkel está puteando a su “compañero” Felipe Solá desde una banca, y Cozzani está detenido injustamente en “Guanká
namo”, por 4 “apremios ilegales” hace 30 años. Es lo que hay.
Lo miro a Kunkel, sacado en su banca de diputado…y recuerdo que hace unos días estuve con Clotildo Isaac Barrios. Kunkel ni siquiera debe saber que Barrios existe. Y tal vez usted, estimado lector…tampoco.
Estuve con él tras una presentación que hizo la Clr. María Alejandra Canale en el Salón Rio de la Plata del Hotel Panamericano de Buenos Aires. Fue el pasado viernes 27 de junio, en el en el marco del IX Congreso Internacional de Estrés Traumático.
María Alejandra Canale es Counselor, una profesión del área de la Psicología. Y Barrios es un empresario metalúrgico que se ha hecho desde bien abajo. Ella expuso sobre los traumas familiares de las Víctimas del Terrorismo, y sobre la capacidad de las víctimas para salir adelante. Clotildo Isaac Barrios estuvo dando testimonio sobre su tragedia, de cuando hace 30 años un célula terrorista del grupo Montoneros, ametralló a un policía a quemarropa para luego prenderlo fuego, y explica cómo en la fuga, la misma mujer joven que roció con nafta a Herculiano Ojeda (el policía fusilado), ametralló también sin piedad a su esposa y a su hijo Juan, de 3 años, cuando salían del Banco Provincia de de Buenos Aires en Monte Chingolo para ir a comprar un helado. Juan Barrios se desangró 20 minutos en la calle, en los brazos de su mamá. Y murió horas más tarde en el Hospital. A la esposa de Clotildo nunca más le salieron las palabras sobre ése día absurdo de la tragedia infinita. “Se siente culpable por no haber podido cubrir a Juan”, me cuenta Barrios. Y también me cuenta que cada quince días, como desde hace 30 años, su esposa se corre hasta el cementerio para hablar con su hijo. Clotildo Isaac Barrios se puso la mochila de la tragedia familiar al hombro, y sacó adelante su familia. Hoy es empresario, tiene otros hijos y lucha para que su esposa supere el trauma, que es de todos. El testimonio de Barrios es conmovedor. El puñado de profesionales que lo acaban de escuchar, estremecidos ante su calvario, lo persiguen para preguntarle más. Es que han escuchando una verdad silenciada durante 30 años.
“Todavía no sé como explicarles a mis hijos, que su hermano no es reconocido como una víctima en este país…en 30 años, nunca el Estado se acercó para ofrecerme ayuda psicológica .Ni a mí ni a mi familia…”, me dijo Barrios esa tarde antes de partir.
Lo miro a Kunkel en su banca, está sacado puteando a su “compañero” Felipe Solá. Hoy es un “soldado” que acata órdenes. Como hace 30 años lo eran Rubén Mórtola y Estela Oesterheld (hija del creador de El Eternauta), que a las órdenes de Kunkel, andaban por las calles de Argentina matando gente. Una tarde de diciembre...esas balas encontraron a Juan Barrios, de 3 años.
“Si tenemos que hacer una Ley de Arrendamiento, si tenemos que hacer una ley sobre el precio lleno del trigo, una ley de carnes, una legislación sobre lechería, una ley para igualar a los pools agrícolas, una ley de warrants, si tenemos que hacer todo eso es porque no tenemos ninguna política agropecuaria para un país que puede producir alimentos para 380 millones de personas", dice el diputado justicialista Felipe Solá. Y mientras habla Felipe Solá en la Cámara de diputados de la Nación, otro justicialista, “karne de la karne”, sangre de la sangre, lo putea desde atrás. Don Kunkel, a él me refiero, comenzó gritándole “traidor”…y después despachó una ristra de puteadas.
Lo miro a Kunkel sentado en su banca. El tipo está sacado. No me extraña que ese mismo mastodonte canoso que pelea a brazo partido para partir definitivamente al país, hace 30 años comandara militarmente, fusil en mano, una de las mayores agrupaciones guerrilleras de Sudamérica. Carlos Kunkel fue el jefe de la Columna Sur de Montoneros. El ex cabo de la Policía Bonaerense Norberto Cozzani, me contó que durante un día estuvieron por la ciudad de La Plata a los tiros con el grupo de Kunkel. “Kunkel iba en una Ford F 100 que tenía un ametralladora pesada adosada a la caja, y casi nos descose a tiros en una esquina de La Plata”. Hoy, Kunkel está puteando a su “compañero” Felipe Solá desde una banca, y Cozzani está detenido injustamente en “Guanká
namo”, por 4 “apremios ilegales” hace 30 años. Es lo que hay.Lo miro a Kunkel, sacado en su banca de diputado…y recuerdo que hace unos días estuve con Clotildo Isaac Barrios. Kunkel ni siquiera debe saber que Barrios existe. Y tal vez usted, estimado lector…tampoco.
Estuve con él tras una presentación que hizo la Clr. María Alejandra Canale en el Salón Rio de la Plata del Hotel Panamericano de Buenos Aires. Fue el pasado viernes 27 de junio, en el en el marco del IX Congreso Internacional de Estrés Traumático.
María Alejandra Canale es Counselor, una profesión del área de la Psicología. Y Barrios es un empresario metalúrgico que se ha hecho desde bien abajo. Ella expuso sobre los traumas familiares de las Víctimas del Terrorismo, y sobre la capacidad de las víctimas para salir adelante. Clotildo Isaac Barrios estuvo dando testimonio sobre su tragedia, de cuando hace 30 años un célula terrorista del grupo Montoneros, ametralló a un policía a quemarropa para luego prenderlo fuego, y explica cómo en la fuga, la misma mujer joven que roció con nafta a Herculiano Ojeda (el policía fusilado), ametralló también sin piedad a su esposa y a su hijo Juan, de 3 años, cuando salían del Banco Provincia de de Buenos Aires en Monte Chingolo para ir a comprar un helado. Juan Barrios se desangró 20 minutos en la calle, en los brazos de su mamá. Y murió horas más tarde en el Hospital. A la esposa de Clotildo nunca más le salieron las palabras sobre ése día absurdo de la tragedia infinita. “Se siente culpable por no haber podido cubrir a Juan”, me cuenta Barrios. Y también me cuenta que cada quince días, como desde hace 30 años, su esposa se corre hasta el cementerio para hablar con su hijo. Clotildo Isaac Barrios se puso la mochila de la tragedia familiar al hombro, y sacó adelante su familia. Hoy es empresario, tiene otros hijos y lucha para que su esposa supere el trauma, que es de todos. El testimonio de Barrios es conmovedor. El puñado de profesionales que lo acaban de escuchar, estremecidos ante su calvario, lo persiguen para preguntarle más. Es que han escuchando una verdad silenciada durante 30 años.
“Todavía no sé como explicarles a mis hijos, que su hermano no es reconocido como una víctima en este país…en 30 años, nunca el Estado se acercó para ofrecerme ayuda psicológica .Ni a mí ni a mi familia…”, me dijo Barrios esa tarde antes de partir.
Lo miro a Kunkel en su banca, está sacado puteando a su “compañero” Felipe Solá. Hoy es un “soldado” que acata órdenes. Como hace 30 años lo eran Rubén Mórtola y Estela Oesterheld (hija del creador de El Eternauta), que a las órdenes de Kunkel, andaban por las calles de Argentina matando gente. Una tarde de diciembre...esas balas encontraron a Juan Barrios, de 3 años.