TERRORISMO DE ESTADO:
El terrorismo de estado, es un concepto político, no jurídico, por tal razón no existe el delito de terrorismo de estado, hoy tan publicitado.
En realidad los agentes del estado, pueden cometer variados abusos, que lógicamente son delitos, pero no terrorismo
Para imponer su doctrina del terrorismo de estado, el matrimonio Kirchner, y sus monaguillos Duhalde, Mattarolo y equipo, modificaron la introducción del libro Nunca Más, realizado en 1984 por la CONADEP, cambiando así la historia a su voluntad.
Por consiguiente, si hablamos de terrorismo de estado, lo que estamos proponiendo, es sencillamente impunidad para los terroristas hoy aliados e integrados al Gobierno Nacional.
De esa forma hasta hoy lograron impulsar el criterio, por el que sólo deben ser condenados los agentes del estado, y no los terroristas.
Los terroristas pensaron que a través de sus cuadros guerrilleros urbanos y rurales, que asesinaban a civiles, obreros, empresarios, sindicalistas y agentes del estado, terminaban así con el capitalismo y la burguesía.
Mientras las más altas jerarquías políticas constitucionales primero, y los Comandantes de las Fuerzas Armadas después, creyeron que, eliminando a los guerrilleros en un plazo máximo de dos años, acordado con los distintos sectores políticos, los que estamparon sus firmas a tales efectos, utilizando a los agentes del estado en su totalidad, se culminaba con la guerra contrarrevolucionaria desatada en la década de los años ’70.
Hoy está claro que con lo único que se terminó, fue con el tejido social, y que el actual gobierno, en lugar de contribuir a reconstruirlo, contribuye a aplastarlo.
No hubo víctimas buenas ni víctimas malas. Las víctimas lo son integralmente, más allá de quien apretó el gatillo. La víctima de un gobierno constitucional o de facto, es igual a la que cayó bajo las balas o bombas de un grupo guerrillero, de cuadros militares terroristas, fundamentalistas decididos a imponer con la violencia, sus ideas revolucionarias. Hacer justicia sobre cimientos inexistentes. ¡No es justo!
Aquella guerra la iniciaron los Santucho, Firmenich, Gorriarán Merlo, Abal Medina, Verbitsky, Quieto, Kunkel, Gullo, Bonasso,Taianna, Perdía, Garré. Isabel Martínez, Perón, Cessio, López Rega, Urien Caffiero, Lúder, Vaca Narvaja, Ruckauf, y podría nombrar cientos más.
Luego el Estado Nacional, ordenó a los agentes del estado, recuperar el orden en la República aniquilando al terrorismo. Destaco que cuando hablo de agentes del estado, incluyo al Poder Judicial, Legislativo y Ejecutivo, las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales y Penitenciarias.
La mentira, los clubes de testigos, la venganza y el resentimiento sin fin, se transformaron en un millonario negocio apoyado por una ingeniería financiera en expansión, y un proyecto político foráneo extraño a nuestra Nación y que denomino U.R.S.S. (Unión de Repúblicas Socialistas Sudamericanas)
Este contexto en el que vivimos, es el motor que retroalimenta diariamente al matrimonio Kirchner y sus Bonafini, Carlotto, Pérsico, Tumini y D’Elía, entre otros.
Vivir en prisión es sufrir, sobrevivir es hallarle sentido al sufrimiento. Lo escrito siempre queda, si tengo que morir en prisión, siquiera puedo darle algún sentido a mi muerte. Mientras tanto soportamos la bipolaridad diaria de los Kirchner, que todos los argentinos toleramos, aunque aún varios no se han dado cuenta.
NORBERTO COZZANI
PRISIONERO POLITICO
C.P.F.Nº 2
MARCOS PAZ