
No quiero que suene machista este comentario. Pero, imagine que usted viene manejando por una calle transitada del centro de alguna ciudad capital de Argentina. El tránsito está pesado. Espeso. Lento. Y el semáforo lo ha detenido por enésima vez, a pocos metros de la esquina. Mientras espera que esa maldita luz cambie de color, sintoniza una radio, mira por las ventanillas, uno se peina, otro hurga en los adentros de su nariz...en fin.
Delante suyo, una mujer coqueta maneja un autazo. Usted advierte que ella se arregla el maquillaje mirándose en un pequeño espejo y no ha advirtido el verde que da paso.
Usted, argentino al fin, le toca bocina. Ella le hace un gesto obceno antes de arrancar.
Y casi llegando a la esquina, la mujer extiende su brazo derecho, como avisando una maniobra de giro. Usted entonces se prepara para pasarla por la izquierda...pero justo en ese momento, la mujer que había avisado el giro hacia la derecha...pega un violento volantazo hacia la izquierda. Usted monta en cólera...pero en definitiva, ella es una dama y a uno no le sale la puteada. Solo una protesta: ¡¡No tenés guiño cheee!!
Ahí está Cris, la presidentA, la presidentA...la presidentA!!. Tiene su brazo extendido como avisando una maniobra de giro.
Usted qué cree: ¿Hacia dónde va a girar esta señora?
Escuho apuestas...
