MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA
"El mundo de las mentiras suele ser un anexo de otros mundos que nos van fagocitando bajo esa misma vorágine hasta acorralarnos y eclipsarnos la memoria. Entonces, la vida pierde su valor intrínseco, para depender sólo de lo que nunca hemos sido.”
Mañana, lunes 24, se cumple un nuevo aniversario del comienzo del último gobierno cívico militar que tuvo nuestro país. Tras él, la más estable democracia de nuestra historia. Acabo de escribir “historia”…y parece en este caso, el nombre de una mujer violada. Poco a poco, la historia de aquella Argentina, fue paciente y reiteradamente violada. En parte, por los mismos grupos guerrilleros (hoy, aggiornados, y en el gobierno) que, desde los 60, se dedicaron en Argentina a violar cada una de sus instituciones. Y en parte, por esa otra Argentina que se lava las manos en las aguas de la indiferencia. Viajar ese viaje que impone la historia, sin llevar el equipaje del “contexto” de los tiempos, resulta siempre un viaje hacia ese lugar inútil: la historia sesgada. Intentar “enseñar” la historia desde el púlpito de la ideología no es enseñar. Es mentir. Por eso transcribiré aquí algo del “contexto” de aquella historia reciente, sobre todo para que nuestros hijos, que han crecido en la novela del Nunca Más, entiendan mejor la historia de ayer nomás. Sabemos que para que gane la mentira, es necesario una parte que mienta, y otra que legitime esa mentira. Yo, en ésa no me prendo.
EN CONTEXTO
Dijo el presidente Perón el 11 de Septiembre de 1.973 al diario Giornale d'Italia: "A Cuba le advierto que no haga el juego que hizo en Chile, porque en Argentina podría desencadenarse una acción bastante violenta... si la guerrilla insiste, sucederá lo de Santiago, donde la responsabilidad no fue de los militares, sino de los guerrilleros". Escribió Joaquín García-Huidobro Correa, Director de Estudios de la Universidad de los Andes; Chile "...Al comenzar el gobierno de Perón, en 1973, las tensiones se hicieron insoportable
s y sólo se resolvieron cuando en un memorable acto en la Plaza de Mayo, el 1 de mayo de 1974, el viejo líder expulsó a los "jovencitos imberbes" de la izquierda… Lamentablemente la cosa no quedó ahí, pues la izquierda argentina decidió emplear a fondo los métodos que ya venía utilizando en Argentina y el resto del continente: bombas, secuestros, asaltos y asesinatos, se glorificaba y se presentaba como un modo de conducta ejemplar… Todo valía si se hacía por la revolución..."
EN EL CONGRESO
Senador De La Rúa: Hace pocos días una bomba artera voló la casa de un Juez Federal. Mueren policías a diario. Caen soldados. La violencia y la inseguridad están en la calle (1.976). Senador Brizuela: "...Se matan militares, policías, gendarmes y civiles. Se matan a padres e hijos. Se matan familias enteras..." (17/3/76). Diputado Stecco: "...que no vaya a ocurrir que cuando llegue la hora del castigo a los asesinos, que hacen correr la sangre por nuestras calles, alguien salga en su defensa...perseguirlos hasta sus guaridas y matarlos como a ratas, porque no merecen vivir en este suelo" (18/3/1976). Francisco Manrique: "Estamos asistiendo al sepelio de un gobierno muerto, al desalojo de una pandilla".
SOCIEDAD Y ESTADO
"... sentimos el 24 de marzo de 1976 que habíamos salvado la vida. Fue una sensación reconfortante, un respiro de alivio, como si al cabo de una larga noche tenebrosa intuyéramos finalmente la madrugada" (Mario Diament, periodista). "La inmensa mayoría de los argentinos rogaba casi por favor que las Fuerzas
Armadas tomaran el poder. Todos nosotros deseábamos que se terminara ese vergonzoso gobierno de mafiosos... Los extremistas de izquierda habían llevado a cabo los más infames secuestros y los crímenes monstruosos más repugnantes… “(Ernesto Sábato, Revista alemana GEO Magazine, 1978); “Le agradecí personalmente al Gral. Videla el golpe del 24 de marzo que salvó al país de la ignominia y le manifesté mi simpatía por haber enfrentado la responsabilidad del gobierno" (Jorge Luis Borges). "Los militares argentinos "merecen respeto por su patriotismo, al tratar de salvar un barco que se hunde. El fin del gobierno civil, normalmente un hecho lamentable, era en este caso una bendición" (The New York Times). "...rara vez un golpe de Estado ha sorprendido tan poco... la intervención militar era deseada por grandes sectores de la opinión" (Le Monde). "No hubo destrucción del poder porque no había poder, ni usurpación de un mandato porque la Presidenta ya no mandaba" (O Globo).
"No es un secreto para nadie que las Fuerzas Armadas contribuyeron casi ilimitadamente a evitar el colapso de las instituciones, pero sus esfuerzos, como los de la oposición, fracasaron porque las instituciones no se ayudaron a sí mismas, hasta el punto de abandonar a un total y absoluto vacío de poder a un país desquiciado, dominado por la corrupción y azotado por una violencia que sumergió en la inseguridad a todos los argentinos" (La Opinión, de Jacobo Timmerman, 27/3/76).
Intendentes durante el último gobierno Cívico militar: UCR 310, Justicialismo 169, Demócratas progresistas 109, Otros 264. Hubo 4 del Partido Intransigente. La única ciudad donde aún continúa gobernando la intransigencia, es en Urdinarrain.
SOLICITADA – 1.983. “Los Argentinos queremos decirle algo al mundo”
“Los argentinos estuvimos en guerra. Todos la vivimos y la sufrimos. Queremos que el mundo sepa que la decisión de entrar en la lucha la provocó e impuso la subversión, no fue privativa de las Fuerzas Armadas. Tampoco fue privativa del Gobierno Argentino. Fue una decisión de argentinos. Todos, absolutamente todos los hombres de buena voluntad que habitan el suelo argentino, pedimos en su momento a las Fuerzas Armadas que entraran en guerra para ganar la Paz. A costa de cualquier sacrificio. Y todos deseamos que la guerra terminase cuanto antes. Hoy, la guerra terminó; aunque no la vigilia. Y tal como cualquier otra guerra, la nuestra también tuvo su precio. Su enorme cuota de dolor y sacrificio. Porque en ella hubo muertos y desaparecidos. Argentinos que cumplían con su deber, defendiendo nuestro derecho a la Paz, y nuestro tradicional modo de ser, que una minoría cuestionaba. Y murieron también muchos de aquellos que, temerariamente, pretendieron imponernos ideologías extremistas, y un sistema de vida totalmente ajeno a nuestro sentir nacional. Ese fue el precio de la guerra en la Argentina. Las instituciones que abajo firmamos, queremos refrendar de esta manera nuestro apoyo a aquella dolorosa pero imprescindible decisión. Aunque en idénticas circunstancias volveríamos a actuar de idéntica manera, quiera Dios que nunca más tengamos que pagar este precio para vivir en Paz”. Algunas de las firmas: Asociación de Bancos Argentinos, Asociación de Industriales Metalúrgicos, Asoc. Internacional del Club de Leones, Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Cámara Argentina de Anunciantes, Cámara Argentina de Comercio, Cámara Argentina de Editores de Libros, Cámara Argentina de la Construcción, Centro Argentino de Ingenieros, Consejo Empresario Argentino, Consejo Publicitario Argentino, Liga de Lucha Contra el Cáncer, Liga de Madres de Familia, Rotary Club de Buenos Aires...siguen las firmas.
24 de Marzo. Tener Memoria, para decir la Verdad…solo así se habrá hecho Justicia con todos los mártires de la tragedia argentina.