sábado, 26 de abril de 2008

Juan Gelman, el rey del bolazo!!

El rey, el poeta…y el bolazo
CONTRA LOS MOLINOS DEL MIENTO
La dictadura militar argentina desapareció a 30.000 personas y cabe señalar que la palabra “desaparecido” es una sola, pero encierra cuatro conceptos: el secuestro de ciudadanas y ciudadanos inermes, su tortura, su asesinato y la desaparición de sus restos en el fuego, en el mar o en suelo ignoto…” (Juan Gelman)


Me gusta leer a Juan Gelman poeta. Sentarme solo, bajo un fresno en la casa de mi vieja, o en un banco de la Plaza Castelli, junto a la añeja estación de Belgrano R, y leerlo, por ejemplo, en Gotán.
Puta, claro, está bien, pero el tema es que Juan Gelman, además de escribir: habla. Y cuando habla milita, y se olvida de la poesía. Y ese abuelo que habla hoy con voz gutural desde el trono mayor de la lengua española, resulta que con la misma naturalidad con que escribe sus versos impecables, se calza su cara de jugador de truco que miente un envido, se para frente al Rey de España y desde el trono mayor de la lengua española: Miente con descaro.
Y como lo han premiado por escribir sublime, y como se presenta “loockeado” con impecable jacket, amparado en sus años y en su dolor, que uno respeta y comprende por supuesto, pero digo, es tan imponente el marco y tan solemne la ocasión, y viceversa, que el semejante bolazo que dice Juan Gelman frente al Rey de España, parece cierto.
¿Gelman se ha creído sus mentiras? parece que después de tanto mentir la historia trágica de Argentina, los personajes como él, han terminado por creerse sus absurdos.
Tras la Ciudad Universitaria, en el confín norte de la costanera porteña, se eleva rastrero el Parque de la Memoria. Tristísimo parque, donde una parte del país, de mí país…de su país, rinde absurdo homenaje a los terroristas muertos en la guerra argentina de los 70. Hay como 6.000 nombres… muchos de los cuales uno los encuentra asesinados por las mismas organizaciones terroristas en los libros escritos por los Montoneros. Muchos de los cuales, uno los encuentra caídos en combate en los libros de los montoneros Martín Caparrós y Eduardo Anguita, o en las crónicas sangrientas de los diarios de la época. Muchos de los cuales, uno los encuentra suicidados con cianuro en los libros de Larraquy o Bonasso, que también fueron terroristas. En fin, es obvio que todos ellos creen que el número de los muertos, es más importante que los mismos muertos. De otra manera, uno no se explica el extraño rejunte que han hecho, para rellenar el Muro con absurdos, en el tristísimo Parque de la Memoria.
Así y todo, resulta que Gelman se para frente al Rey de España, muy seriecito Gelman, mucha sonrisa falsa el Rey, y dice: “En Argentina, la dictadura desapareció 30.000 personas”. El Gelman poeta, sabe bien el significado de esa metáfora. Con ella miente “30.000 muertos inocentes”. Y lo dice sin inmutarse, aunque al reverendo bolazo le sobran 24.000 nombres, y protege a un montón de asesinos.
Obviamente que en Argentina no desaparecieron 30.000 personas. Obviamente que, en ese rejunte de nombres del Parque de la Memoria, hay combatientes caídos en combate, y guerrilleros asesinados por guerrilleros, y guerrilleros suicidados con cianuro. Pero para quienes reivindican el terrorismo de ayer, inflar el número de muertos, es desesperadamente importante. Para ellos es el número, antes que los muertos. Porque es el número, el eslabón principal de la mentira.
“Gelman, de 77 años, es considerado poeta laureado de Argentina y perteneció a la guerrilla de los Montoneros que luchó contra los regímenes militares en los años 70 y 80”, tituló un diario español esta semana. Y sí, Juan Gelman perteneció a la cúpula terrorista de Montoneros. Pero Montoneros sembró el terror también en los gobiernos constitucionales. Y cuando Montoneros asesinaba, lo hacía con saña, para infundirle terror al Estado. Y a sus “argentinos y argentinas”.
LO QUE GELMAN CALLA
Clotildo Isaac Barrios es el padre de Juan Eduardo Barrios. Apuesto a que usted no los conoce. Clotildo Barrios, también esta semana, pero lejos de la suntuosidad de Alcalá de Henares, contó su tragedia en una conferencia que ofrecieron varias Víctimas del Terrorismo de Argentina y de España, organizada por el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTYV). Su hijo, Juan Eduardo Barrios, a los 3 años de edad fue asesinado por miembros de la agrupación terrorista Montoneros. Ocurrió un 6 de diciembre de 1977. Ese día, cerca del mediodía, Rubén Mórtola (el vasco), y su esposa, Estela Inés Oesterheld (marcela), llegaron hasta el Banco Provincia de Monte Chingolo a ejecutar a un policía: Herculiano Ojeda. Pasan con el auto frente al banco, balean a Ojeda, que queda agonizando en la vereda. Rubén Mórtola detiene el auto. Estela Oesterheld baja con una bolsa con nafta. Rocía con nafta a Ojeda, que agoniza en la vereda, y lo quema vivo. Estela Inés Oesterheld tiene 25 años y es hija del creador de El Eternauta, sube al auto, pero antes de darse a la fuga, su sangre asesina le empuja un zarpazo final. Saca la ametralladora por la ventanilla y tira una ráfaga furiosa de balas. Juan Eduardo Barrios sale del banco con su mamá. Han ido a pagar la cuenta de luz, y caminan hacia el quiosco a comprar un helado. No llegan, porque una bala le atraviesa el intestino a Juan, y otras balas hieren a varias personas. Los médicos del hospital de Lanús fueron a buscar a la fábrica a Clotildo Barrios, por entonces, un joven operario metalúrgico… deben darle la noticia trágica: Han asesinado a su hijo de 3 años. Nunca los Barrios se sobrepusieron al dolor. Clotildo lo cuenta sin pompa esta noche en Buenos Aires, y las lágrimas le brotan a mares, y se hacen océano. Y digo océano, y recuerdo que al otro lado del Atlántico, Gelman está defendiendo a los asesinos de Juan con metáforas y mentiras. “Nunca nadie nos llamó”, susurra Clotildo Barrios entre lágrimas. “…a mí se fueron las ganas de todo. No quería levantarme a las 5 de la mañana para ir a trabajar, no le encontraba sentido a nada...” Todo esto dice Clotildo Barrios, de éste lado del océano y con la voz quebrada de dolor. Juan Gelman, del otro lado, no aprovecha la ocasión pomposa al recibir el Premio Cervantes de letras, para “abandonar su postura de poeta-mártir y asumir su responsabilidad como uno de los principales dirigentes de la dirección del movimiento armado Montoneros. Su responsabilidad fue directa en el asesinato de policías y militares…”, con estas palabras le reclamó sinceridad a Juan Gelman, Oscar del Barco, ex compañero de militancia, en una carta famosa. “Gelman debe confesar esos crímenes y pedir perdón por lo menos a la sociedad”, le dijo Oscar del Barco a Juan Gelman. Pero Gelman prefiere defender la barbarie y el terror con metáforas y mentiras. Y entonces, él también ha vuelto esta semana a matar a Juan Barrios, y ha vuelto a quemar vivo a Herculiano Ojeda. Gelman no lo roció con nafta a Ojeda, ni encendió el fósforo ni apretó el gatillo de la metra con que asesinaron a Juan Barrios. Pero lo que él defiende, sí. Y esa locura que yo no entiendo, me la explica Irene Villa González, quien a los 12 años perdió sus dos piernas en un atentado de la ETA. Ella asegura que los terroristas y sus defensores “necesitan ponerse en víctimas para justificar el terror, ellos son acusadores compulsivos, no tienen compasión, y están convencidos que su causa está por encima de las víctimas de su barbarie, piensan que el fin justifica los medios”. Gracias Irene, ahora entiendo.
Rubén Mórtola y Estela Oesterheld cayeron en combate en 1.977. Sus cuerpos fueron entregados a sus familias, y Martín, el hijo de ambos, fue entregado a su abuela. Así y todo, sus nombres están en el Parque de la Memoria mintiéndolos desaparecidos, y homenajeando la barbarie asesina de ambos.
Clotildo Barrios, solo, sigue luchando contra esos enormes “molinos del miento”.

11 comentarios:

Unknown dijo...

Che, Palma...convengamos en que uno que otro desaparecido hubo...tampoco la pavada!!!

A ver...te digo uno "de los conocidos": Oscar Smith. Otro conocido: Edgardo Sajón. Se me acaba de ocurrir otro!:el viejo Oesterheld...uno más y no jodemos más!: Diego Muñiz Barreto (el que Patti "sólo atrapó" y se lo entregó a "los malos"), bueno y para terminar un par de hijos de Felipe Zapag.
Hacé un descuento loco...contá alguno de los nuestros, sino vamos a llegar a pensar que los montos se suicidaban tirándose de aviones al río de la plata!!!!!!!!

Unknown dijo...

Palmeta, dejame pasar algún post. Al final vos sos peor que el "observatorio de medios". Despues nos quejamos del gobiernoooo...!!!!

Horacio Ricardo Palma dijo...

Es que en boca del mentiroso...lo cierto se hace dudoso. Han mentido tantos números, que les pasó como en la fábula del pastorcito...je je.
Tirándose al río no se, pero suicidados con cianuro, seguro.
Abrazo
Horacio

Unknown dijo...

La verdad tenés razón, contemos la verdad: Así como todo el mundo sabe que no hubo desaparecidos, todo el mundo sabe que Argentino Del Valle Larraboure murió de bulimia y anorexia!!! y que lo que dicen que fue una bomba en el comedor de la federal, en realidad a los tipos se les explotó la garrafa con que calentaban la pizza que habían garroneado un rato antes...!!!!.
Ah, y ni te cuento lo que le pasó a la hija de Lambruschini..!!!(es para la próxima)
jejeje (Palmeta, dixit)

Unknown dijo...

Publicalo Palma....vos te cagás de risa de mis muertos...yo hago bromas con los tuyos. Es justo?, o no?!.

Muchos y felices juicios.

Unknown dijo...

La verdad tenés razón, contemos la verdad: Así como todo el mundo sabe que no hubo desaparecidos, todo el mundo sabe que Argentino Del Valle Larraboure murió de bulimia y anorexia!!! y que lo que dicen que fue una bomba en el comedor de la federal, en realidad a los tipos se les explotó la garrafa con que calentaban la pizza que habían garroneado un rato antes...!!!!.
Ah, y ni te cuento lo que le pasó a la hija de Lambruschini..!!!(es para la próxima)
jejeje (Palmeta, dixit)

Horacio Ricardo Palma dijo...

lamentablemente, podés seguir con mil nombres más. La triste lista de los muertos a manos del terrorismo en Argentina. je je (r)
Abrazo
Horacio

Unknown dijo...

Juguemos un juego perveso. Cambiemos figuritas. Arrojémonos cadáveres a la cara:
1)Le cambio un Floreal "Negrito" Avellaneda por una Paula Lambruschini.
2)Le cambio dos mellizos de Susana Valle por una niña Viola.
3)Le cambio 30 fusilados y dinamitados por otros tantos hechos volar por los aires en el comedor de la federal.
4)Le cambio un dirigente de luz y fuerza,Oscar Smith, por un Aramburu.
5)Le cambio un Edgardo Sajón por un Mor Roig...
6) Le cambio.....seguimos?

A propósito, por qué en uno de sus "concienzudos análisis" no me cuenta, me explica, me ilumina con respecto a lo que pasó en Fátima.
Cómo esquivas el bulto. Mejor no hablar de ciertas cosas...no?

Horacio Ricardo Palma dijo...

Bueno, supongo que habrán muertos más guerrilleres (querría saber cuántos), por eso se ganó la guerra...je je
Abrazo..

Anónimo dijo...

la verdad que al entrar en estos blogs uno sabe que pensar, si por un lado está el dueño del blog dice que no hubo desaparecidos y por el otro los que admiten que los guerrilleros pusieron bombas y mataron gente pero que ahora están desaparecidos, la cosa se me complica mucho.
ponganse de acuerdo.

Unknown dijo...

¿Se puede reivindicar un golpe de estado, en nombre de la lucha contra la tiranía?; ¿Se puede reivindicar el avasallamiento de conquistas obreras en nombre del impulso a la economía?, ¿se puede reivindicar el fusilamiento del oponente entregado e indefenso en nombre de la tradición republicana?, ¿se puede reivindicar, (shhhhhhh...por lo bajo!!!), el fusilamiento de civiles inermes en un basural?, ¿se puede reivindicar el prohibir nombres, imágenes y marchitas por decreto, en nombre de la libertad?, ¿se puede reivindicar, por omisión o pensamiento, la profanación de un cadáver en nombre de Cristo?. Dirá usted, humano bien nacido que lucha, como puede, por un mundo mejor: -“ por supuesto que no...¿ a quién se le ocurriría reivindicar semejante contradicción en términos?. Bien; verá usted que sí. Sí. Hay en internet una página que lo hace; escudándose en el derecho inalienable, al cual todos tenemos la obligación de defender, de la libertad de prensa, se reivindica a “la libertadora”(no será mejor “fusiladora”?), contando entre las huestes patéticas que tienen la ignominiosa tarea de defender lo indefendible, con un nefasto personaje, el opinólogo profesional, jetón con chapa de charlatan, representante devaluado de la mas rancia oligarquía; personaje que en la “seguridad” del country, que aísla a la “gente como uno” del afuera poblado de morochos pobres laburantes transpirados y porque no, chorros, tuvo el triste privilegio de encontrar a su hermana muerta en el baño, con cinco tiros en la cabeza, que según él se pegó con la canilla y que si hoy está libre es porque todavía hay algunos que tienen “billetera mata justicia”; creo que ya sabe de quien hablo. Este mismo personaje se cuenta entre los “colaboradores” o “columnistas” (diría mejor, colaboracionistas o calumnionistas, si se me permite el neologismo) de la página web en cuestión.
Primero fue sorpresa, luego un poco de temor, le siguió la indignación, después la bronca y después las incontenibles ganas de lucha. Lucha para la que debemos prepararnos sin que nos adormezcan confortablemente los indicadores económicos, sin que nos amedrenten los que escudados en el anonimato de “foros”, “círculos”, y otras bocinas reivindicadoras del secuestro, la tortura y la muerte, quieren instalar la falacia de la “memoria completa” (me la imagino con lechuga y tomate) desde sus tribunas de opinión bancadas con jubilaciones y pensiones de retirados; y si eso no alcanza, que la antiobortista de día se prostituya por la noche (hablábamos de contradicciones, no?), ¡todo sea por dios y por la patria!.
Estas son las caras visibles, maquilladas, pintadas también, que tratan de mostrarnos los horribles; pero ojo estas cabezas que se asoman mantienen, en todos los sentidos de la palabra, en la sombra (actitud mas que coherente cuando hablamos de delincuentes) a los criminales con los que se nutre el negocio de la seguridad privada, que tiene como único requisito de ingreso, presentar el prontuario en lugar del currículum; a los criminales que viven en el extranjero de los negocios que instalaron con dinero mal habido y que por suerte, y en buena hora, van cayendo uno a uno, a los criminales que trabajan como “asesores”de empresas en cuestiones de “seguridad”, a los criminales que esta democracia ,siempre generosa, les permitió colarse como gobernador o intendente.
Ellos avanzan, pero nosotros también; ellos, hipócritas, suavizan el discurso admitiendo algunos errores y excesos y pidiendo reconciliación y olvido en nombre de futuro y la grandeza de la patria, nosotros tampoco; ellos nos secuestran los testigos para parar los juicios, nosotros salimos a luchar por los secuestrados y por mas juicios; ellos son reversibles, doble faz, bifrontes, camaleónicos, nosotros nos mostramos en la calle, en la escuela, en la fábrica, en la oficina, nos mostramos en películas, libros, canciones y murales con una sola cara y somos mas.
Con la misma cara nos oponemos al chantaje, con la misma cara nos oponemos a la tortura, con la misma cara luchamos por la vida y la justicia, contra el olvido y el perdón, con la misma cara nos paramos frente a los reivindicadores, nostálgicos, apologistas, reconciliadores, memoriosos completos o como carajo quieran llamarse a si mismos y los señalamos, los llamamos por su nombre y apellido, los marcamos con la marca con que se reconoce a los cobardes, a los traidores, a los infames y les gritamos, una vez, mas: ¡ NO PASARÁN!.