Desde el penal de Marcos Paz, habla un veterano de la guerra de los 70
No olvidemos que ellos lucharon, para que nosotros viviéramos.
Marcos Paz, 29 de marzo del 2008
SIEMPRE RETROCEDEMOS
SIEMPRE RETROCEDEMOS
Desde siempre sentí el mayor respeto por la sociedad en la que me formé, en la que me crié. Sociedad a la que traté, en determinados momentos de mi vida defender y, que sin dudarlo lo volvería hacer si fuera necesario, aunque realmente deseo que nunca se repitan hechos como aquella guerra revolucionaria interna, que a los entonces jóvenes de mi generación nos tocó protagonizar.
Nunca dividí mis pensamientos entre ricos y pobres, ni separé de mi vida razas o religiones.
Siempre traté de respetar a todos, con seguridad he cometido errores y aciertos, soy un ser humano y por lo tanto imperfecto.
Tengo amigos, también enemigos, traté y trataré de honrar la vida, y ello a veces ocasiona que no exista en el balance equilibrio, ese equilibrio que logran los que nada hacen, los que nunca hicieron.
Siento pena porque observo que no queremos darnos cuenta que siempre retrocedemos, y que quienes tienen la responsabilidad de hacernos retroceder son un grupúsculo de industriales y empresarios subsidiados por el Estado desde siempre y otro pequeño entorno de inmorales, corruptos y pseudos terroristas en función de gobierno.
¿Y mañana que?
Pienso que debemos dejar de lado el miedo, y pacíficamente reclamar por nuestros derechos, saliendo a la calle en defensa de nuestros derechos, y los que así lo consideren, también en defensa de quienes injustamente hoy padecemos cárcel y somos sometidos al escarnio público, por intentar y lograr defender a nuestra sociedad, con aciertos y desaciertos, pero cumpliendo en todo momento con los decretos, reglamentos y órdenes de operaciones, emanadas primero por el Gobierno Constitucional y luego por el Presidente de facto y la Junta Militar, ante el estado de indefensión y anarquía que vivíamos los argentinos en la década del ’70, y que hoy pareciera que muchos olvidaron.
Verdadero temor ante el juicio inapelable de la historia, comenzarán a sentir por su indigna conducta aquellos que en vísperas de los últimos juicios no dudaron en lanzar jóvenes fiscales y jueces oficialistas con acusaciones falsas a sabiendas que no se ajustaban, ni se ajustan a derecho. Estos que se ensañaron contra 300 hombres que actuamos con honor y decencia, los que ofendieron a sacerdotes, pastores, rabinos y dirigentes opositores.
Alguien bien dijo, que antes de reglamentar la ley hay que revisarla, ello no se hizo. Todo lo ordenan autoritariamente las Bonafini, Carlotto y Almeida, junto a los Vertbisky, Bonasso, Kunkel y algunos otros, pero todo bajo el paraguas protector del matrimonio Kirchner.
Desde 1988 a a fecha, o sea en los últimos 20 años, la democracia argentina no sufrió ningún tipo de amenazas. No podemos construir mirando al pasado. Sólo se puede asegurar la paz social, mirando al futuro.
Estoy cansado que los políticos de turno, alienten a los D’Elía, Pérsico, Tumini. Alienten a cobardes y payasos encapuchados. Necesitamos payasos de verdad, que traigan alegría a nuestros niños. Los psicópatas inadaptados vayan a practicar su revolución a Cuba o Venezuela, allí serán bien tratados.
Si seguimos practicando esta autocracia prepotente, lo único que se habrá abierto en la República, es un nuevo espacio histórico para la venganza, la revancha y la violencia, que tu no quieres, yo tampoco, y , nuestra descendencia y Nación, no merecen
NORBERTO COZZANI
PRISIONERO POLITICONunca dividí mis pensamientos entre ricos y pobres, ni separé de mi vida razas o religiones.
Siempre traté de respetar a todos, con seguridad he cometido errores y aciertos, soy un ser humano y por lo tanto imperfecto.
Tengo amigos, también enemigos, traté y trataré de honrar la vida, y ello a veces ocasiona que no exista en el balance equilibrio, ese equilibrio que logran los que nada hacen, los que nunca hicieron.
Siento pena porque observo que no queremos darnos cuenta que siempre retrocedemos, y que quienes tienen la responsabilidad de hacernos retroceder son un grupúsculo de industriales y empresarios subsidiados por el Estado desde siempre y otro pequeño entorno de inmorales, corruptos y pseudos terroristas en función de gobierno.
¿Y mañana que?
Pienso que debemos dejar de lado el miedo, y pacíficamente reclamar por nuestros derechos, saliendo a la calle en defensa de nuestros derechos, y los que así lo consideren, también en defensa de quienes injustamente hoy padecemos cárcel y somos sometidos al escarnio público, por intentar y lograr defender a nuestra sociedad, con aciertos y desaciertos, pero cumpliendo en todo momento con los decretos, reglamentos y órdenes de operaciones, emanadas primero por el Gobierno Constitucional y luego por el Presidente de facto y la Junta Militar, ante el estado de indefensión y anarquía que vivíamos los argentinos en la década del ’70, y que hoy pareciera que muchos olvidaron.
Verdadero temor ante el juicio inapelable de la historia, comenzarán a sentir por su indigna conducta aquellos que en vísperas de los últimos juicios no dudaron en lanzar jóvenes fiscales y jueces oficialistas con acusaciones falsas a sabiendas que no se ajustaban, ni se ajustan a derecho. Estos que se ensañaron contra 300 hombres que actuamos con honor y decencia, los que ofendieron a sacerdotes, pastores, rabinos y dirigentes opositores.
Alguien bien dijo, que antes de reglamentar la ley hay que revisarla, ello no se hizo. Todo lo ordenan autoritariamente las Bonafini, Carlotto y Almeida, junto a los Vertbisky, Bonasso, Kunkel y algunos otros, pero todo bajo el paraguas protector del matrimonio Kirchner.
Desde 1988 a a fecha, o sea en los últimos 20 años, la democracia argentina no sufrió ningún tipo de amenazas. No podemos construir mirando al pasado. Sólo se puede asegurar la paz social, mirando al futuro.
Estoy cansado que los políticos de turno, alienten a los D’Elía, Pérsico, Tumini. Alienten a cobardes y payasos encapuchados. Necesitamos payasos de verdad, que traigan alegría a nuestros niños. Los psicópatas inadaptados vayan a practicar su revolución a Cuba o Venezuela, allí serán bien tratados.
Si seguimos practicando esta autocracia prepotente, lo único que se habrá abierto en la República, es un nuevo espacio histórico para la venganza, la revancha y la violencia, que tu no quieres, yo tampoco, y , nuestra descendencia y Nación, no merecen
NORBERTO COZZANI
C.P.F.Nº 2
MARCOS PAZ
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