sábado, 15 de septiembre de 2007

ROSARIO ESQUINA MUERTE



JUNIN Y RAWSON




Rosario, 12 de Septiembre de 1976. Calle Junín esquina Rawson. Hora 18:15...más de cuarenta policías vuelven de cumplir tareas adicionales en un partido de fútbol en el estadio de Rosario Central. Al pasar el colectivo que los transporta, estalla una bomba tipo "vietnamita". La organización terrorista Montoneros ha colocado el artefacto explosivo en el interior de un Citroën.
Y es detonada a distancia, tras la orden de Fernando Vaca Narvaja ("Vasco"). Los cobardes actúan así. Los asesinatos de Vaca Narvaja fueron indultados puntualmente por Menem. La bomba mata a 9 policías jóvenes, y asesina también esa bomba a un matrimonio que, fatalmente, pasa por el lugar. Ocurre un 12 de septiembre de 1976, en calle Junín, esquina sangre. La muerte anda suelta. La pasean por las calles de Argentina los sicarios del odio y del rencor, que son hoy gobierno…y tienen intactos sus rencores mal curados.

A esos muertos jamás los Organismos de Derechos Humanos les rendirán homenaje. Ellos deben esconder la Historia, con la Memoria que olvida. Pero no puede cambiarse lo que pasó, y la Historia les grita en la cara: ¡Asesinos!.

Y los asesinos asesinaron ese día al agente Edgardo Jorge Ferri, al agente Juan Domingo Matiasevich, casado, padre de dos hijos, uno de tres años y otro de 8 meses, al agente Domingo Hipólito Alfonso, casado, tres hijos, de 5 y 4 años, al agente Andrés Alberto Acosta, casado, con un hijo de cuatro años y otro de dos, al agente Carlos González, casado, con una hija de ocho meses, al agente José Luis Boggino, casado, con un hijo de un año de edad, al agente Hugo Alberto Pellegrina, soltero, al agente José María Gutiérrez, casado, con tres hijos de 5, 3 años y cuatro meses, y al agente Darío Héctor Pietrani. Y los asesinos cobardes de ayer, que hoy intentan cubrir sus culpas con una Memoria que es Olvido, mataron también ese día a Oscar Walter Ledesma, de 56 años, casado, fotógrafo social y a su esposa Irene Angela Dib, de 42 años. Ellos paseaban tranquilamente esa noche por su barrio. Y el mismo odio que ayer los mató en la esquina de su Rosario natal, hoy les declara la guerra del Olvido que, curiosamente, el gobierno llama Memoria.

La hija de ellos, Andrea Fabiana Ledesma, por entonces de 14 años, sufrió heridas graves. Pero se salvó, y con ella sobrevivió la Memoria. Fabiana, y Carlos Alberto Galeazzo (también herido aquella tarde, mientras reparaba su moto en la vereda), acuden en Rosario, cada 12 de Septiembre, a la misa por sus muertos. Los asesinos andan por aquí. Caminan libres junto a nosotros. Carlos Enrique Pérez Rizzo ("Cabezón", nacido el 18 de marzo de 1953, fue detenido y condenado, pero no cumplió dicho castigo), hoy milita en el Frente para la Victoria. Graciela Porta ("La Corcho", nacida el 18 de octubre de 1954; detenida y condenada; tampoco cumplió la condena), hoy es perseguida por sus propios ex camaradas que la acusan de delatora. Y Fernando Vaca Narvaja es héroe nacional para los relativistas morales del progresismo vernáculo.
Un dato curioso sobre aquél atentado recuerda Jorge Flores: “Mientras los heridos eran evacuados en medio del desorden, llegamos con otro compañero a la entonces Asistencia Pública. Ayudamos a bajar los heridos y algunos ya muertos. El panorama era tétrico, la muerte reinaba y la desesperación del personal médico y asistentes, pocos para ese momento, hacían lo humanamente posible. De entre todos, sobresalía la entereza de un médico joven que organizaba y ayudaba a socorrer a las víctimas…su nombre, Hermes Binner...”

AL "PRESI" SE LE CAE LA CARETA...

Cayó 19 puntos en un año la imagen positiva de Kirchner

Así lo muestra un sondeo de Poliarquía
La Nación

A un mes y medio de las elecciones, la relación del presidente Néstor Kirchner con la gente parece transitar su peor momento. Según una encuesta de Poliarquía Consultores, realizada la primera semana de septiembre, el índice de imagen positiva de Kirchner fue del 48 por ciento, el más bajo desde que llegó al poder, en mayo de 2003. La clave, el último año: en sólo 12 meses, la imagen positiva del Presidente cayó 19 puntos. De acuerdo con el estudio, el 19 por ciento de los consultados dijo tener una imagen negativa del Presidente; el 32 por ciento, una imagen regular, y el 48 por ciento, positiva. Hace menos de seis meses, el índice positivo arañaba el 60 por ciento. Hace un año, superaba el 70. En junio de 2003, era del 80 por ciento. Según el sondeo, la mayoría de quienes ponderan la imagen del Presidente son jóvenes (51 por ciento), con instrucción primaria y secundaria (52 por ciento) y que tienen su residencia en el interior del país (50 por ciento). La imagen del Presidente de este mes registra una baja de un punto con respecto a la medición que fue efectuada el mes pasado. El estudio de Poliarquía incluyó 800 casos en la ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Tucumán. Se encuestó por teléfono a mayores de 18 años de ambos sexos y el trabajo de campo se realizó entre el 3 y el 10 de septiembre. Esa encuesta, sin embargo, no es la única que detecta una baja en los porcentajes positivos del Presidente y de su administración. El último Indice de Confianza en el Gobierno (ICG), que es elaborado mensualmente por la Universidad Torcuato Di Tella para medir la evolución de la opinión pública sobre la labor del gobierno nacional, alcanzó en agosto el nivel más bajo desde febrero de 2004. Un nuevo récord En una escala que va del 0 al 5, la confianza de la población bajó a 1,86 puntos. Esto representa un 7 por ciento menos que en julio último (que se ubicó en 2). Un retroceso que representó un nuevo récord: en sólo un año, la caída general fue del 23 por ciento. Según el ICG (que fue creado en agosto de 2002), los momentos de mayor fortaleza que mostró el presidente Néstor Kirchner se registraron en los primeros meses de su gestión. En junio de 2003, el índice alcanzó 3,14 puntos; en julio trepó al 3,26, y en febrero de 2004 alcanzó el 3,32. A partir de allí, nunca volvió a superar los 3 puntos. El ICG se elabora a partir de encuestas telefónicas realizadas entre los habitantes de seis centros urbanos: Capital Federal, Gran Buenos Aires, Gran Córdoba, Rosario, Gran Mendoza y Gran Tucumán. Las consultas se realizan sobre la base de cinco variables. Por un lado, una evaluación general del Gobierno y, por el otro, la respuesta en cuanto a cuatro percepciones: si las autoridades velan por el interés común, si hay eficiencia en la administración del gasto público, si los funcionarios son honestos y si tienen capacidad para resolver los problemas del país. En la última encuesta de la Universidad Torcuato Di Tella, el atributo gubernamental que generó más confianza de los ciudadanos fue otra vez la capacidad para resolver los problemas del país: el 52 por ciento (4 por ciento menos que el mes anterior) cree que el Gobierno los está resolviendo o que sabe cómo hacerlo. Honestidad En segundo lugar se ubica la transparencia. El 45 por ciento (la misma proporción que en julio) cree que la mayoría de los miembros del Gobierno son honestos. Más atrás aparece, con el 35 por ciento, la imagen positiva del Gobierno. La baja en ese ítem fue del 7 por ciento. Sólo el 29 por ciento de los consultados (17 por ciento menos que la medición anterior) considera que es eficiente la forma en que se administra el gasto público, y sólo el 25 por ciento de los encuestados cree que hoy se gobierna en beneficio del interés general.