sábado, 8 de septiembre de 2007

¿Por qué no quieren que declare Miguel Etchecolatz?

El Comisario Gral. Miguel Etchecolataz se decidió a hablar.

¿ Que pasó? … las versiones son varias, dicen en radio pasillo, que algunos se entusiasmaron con la novedad, otros tratan de tomar distancia y varios SE PROFUGARON por las dudas.
Todos sabemos de quien se trata, pero analicemos los puntos más llamativos de su reciente historia.

- Lo tienen sus captores como el máximo responsable de la guerra antisubversiva, en la Provincia de Buenos Aires. ¿ Será así? , ¿ es posible? . La historia contemporánea y las declaraciones judiciales de los últimos años, nos señalan a muchos generales, coroneles y policías cobardes.

¿ Sabrán los argentinos, cuantos ahora juegan al YO NO FUI?

¡¡¡ Quiere declarar y no lo dejan!!!

Es el único de sus pares que asumió responsabilidades, fue honesto y es perseguidoen forma permanente desde 1983.

¡¡¡ Quiere declarar y no lo dejan!!!

Es el único de sus pares a quien no le conceden el beneficio de la prisión domiciliaria, de la que goza entre muchos otros el Tte Gral Jorge Rafael Videla.

¡¡¡ Quiere declarar y no lo dejan!!!

Es el unico que padeció entre sus pares, dos “escraches” criminales de los “jóvenes idealistas”, en el último, destruyendo con bombas incendiarias y horquetas, gran parte de la casa de su esposa.

¡¡¡ Quiere declarar y no lo dejan!!!

Es el único, cuya esposa, fue atacada en pleno centro de Bs As, lo que le causó entre otras contusiones, lapérdida casi completa de un ojo.

¡¡¡ Quiere declarar y no lo dejan!!!

Es el único, al que especialmente, los medios televisivos, radiales y gráficos, después de la lamentable desaparición de Julio López, lo transformaron en una marca registrada. Siempre de la mano de las Carlotto, Calvo y compañía, reproducen su nombre como Coca Cola-Quilmes o Ford.

¡¡¡ Quiere declarar y no lo dejan!!!
En recientes declaraciones del diario Perfil, el ex Presidente Alfonsín, lo mencionó con rencor, odio, y revancha. Sin embargo se olvidó de “aquel” que no lo dejó romper los huevos en semana santa.

Para terminar, sepan el Dr Arnaldo Corazza, Juez Federal de La Plata, el Dr Juan José Comparato, Juez Federal de Azul, el Dr Carlos Alberto Rozanski, Presidente del Tribunal Oral Nº 1 La Plata, los periodistas todos, nacionales y extranjeros, los ciudadanos de esta República Argentina, que el Comisario General Etchecolatz, ¡¡¡QUIERE DECLARAR Y NO LO DEJAN!!!

LA MAGIA DE LA MÚSICA

VARIAS REFLEXIONES DE UN MISMO TENOR
"En la vida tuve todo, realmente todo. En el caso de que todo me sea quitado, estaré a mano con Dios". (L. Pavarotti)

En medio del vendaval de noticias diarias, esa especie de tiranía con que los medios de comunicación suelen amedrentar a sus lectores, empujándolos hacia los lugares comunes, arreándolos hacia las noticias de importancia relativa, o hacia esas primicias fugaces de placas rojas que se desvanecen, como una gota de rocío en los labios tibios de una mañana de verano, en medio de ese vendaval que agita a la realidad de fugaces urgencias, digo, siempre uno puede encontrar un resquicio (me gusta esta palabra) por donde escaparse del mundo, al menos por unos instantes.
Es cuestión de empeño nomás, de “actitud” como dice Fito Páez en alguna de sus varias canciones olvidables, el intentar encontrar ese hueco en la noticia de todos los días, y poder por allí escaparse hacia una reflexión, un pensamiento…o en el mejor de los casos, hacia la felicidad incomparable de un buen recuerdo.
No sé a usted, estimado lector, pero a mí me gusta eso de hurgar en las noticias, y buscar dentro de ese laberinto infinito de la realidad urgente que nuestro tiempo reclama en mil noticias por minuto, algo, aunque sea mínimo, para escaparme a un lugar más tranquilo donde poder soñar y pensar por un momento, lejos de las urgencias terrenales.
Este jueves apareció la noticia triste, aunque esperada, de la muerte del gran tenor italiano Lucciano Pavarotti. Los medios se deshicieron en elogios, elegías y sobredosis de música clásica.
Fue algo poco usual ver tanta repercusión mediática y popular, para con un cantante lírico. Digo “poco usual”, pues la lírica no es precisamente popular, ni algo que lleve a las masas hacia la locura, como para que los medios hayan desatado sus furores de tinta en una noticia cultural sin escándalo ni morbo. Pero claro, ahí está precisamente la genialidad de Pavarotti. Ese fue su toque de distinción, además de su voz privilegiada, un don que le permitió alguna vez cantar sin sobresaltos un aria con 9 “do” de pecho. Fue en 1972, Pavarotti cantó sin esfuerzo un aria que contenía nueve Dos de pecho en la ópera “La Fille du Regiment” de Donizetti, en la Opera Metropolitana de Nueva York. Seguramente pasará a la historia por haber hecho popular a la lírica. Y lo interesante, es que lo hizo con inusitada naturalidad.
Esa es la diferencia entre un simple artista…y un artista genial.
Escucharlo cantar junto a Bono, el líder de U2, con Queen, o junto al canadiense Byan Adams, era algo tan natural como escucharlo junto a Plácido Domingo, José Carreras o Monserrat Cavallé. Pavarotti hizo naturalmente popular, lo que en otros parecía elitista o forzado. ¡Juntar 100.000 personas en las calles de Buenos Aires para escuchar música clásica! Ese es, creo, el mejor legado de Pavarotti, haber amigado a las masas con la buena música. Nacido en una familia humilde de Módena, su padre era panadero y su madre operaria en una fábrica, llegó a ser una estrella mundial indiscutida, una personalidad convocante y reverenciada, que nunca olvidó sus orígenes. Y fue luchador incansable para los más necesitados en mil conciertos benéficos.
La historia de su vida, hace que la historia de Maradona parezca mediocre.
ALLÁ LEJOS…
Una de las primeras imágenes que tengo de mi infancia, es la de mi abuela tocando el piano, elemento central y aglutinador de familia en su departamento de la calle Juan María Gutiérrez, entre Austria y Agüero, en una Buenos Aires convulsionada por cosas peores que el tránsito. Nunca puedo separar en mi recuerdo, a mi abuela y su piano. Fue allí, en la enorme pequeña casa de mis abuelos maternos, donde mi oído se acostumbró a viejas canciones clásicas y a las hermosas canciones populares cantadas en familia alrededor del piano. “Suelta el remo…batelera, que me altera tu manera de bogar, suelta el remo y ven, a mis brazos que no temo naufragar…”, ¡ay!, si aún cierro los ojos y veo a toda la familia abrazada y cantando esta canción de antaño! Y allí está mi abuela, con sus ojos cerrados como si estuviera tocando en el mejor teatro del mundo para el mejor público del universo, sus cabellos de plata refulgente, sus dedos mágicos de nácar, acariciando el marfil del teclado, y su pierna derecha suave, hacia arriba y hacia abajo sobre los pedales dorados…sí, era magia y no otra cosa ver cómo ese “mueble” que nosotros toqueteábamos a escondidas, cobraba vida en manos de ella, y se convertía en una perfecta caja de música. Y de pronto, los acordes inconfundibles, y otra vez todos en coro…“Che bella cosa na jurnata 'e sole, n'aria serena doppo na tempesta! - Pe' ll'aria fresca pare gia' na festa...Che bella cosa na jurnata 'e sole…¡O sole mío!”.
Así fue, junto al piano de mi abuela “Lala”, yo me hice amigo de la música. De las viejas melodías populares, y también de las clásicas letras de la lírica. Si algo le agradezco a ella, es el haberme amigado, naturalmente, sin forzar, con la música clásica. Ella nos hizo amigos del “va penciero…”, y nosotros cantábamos con naturalidad “Va, pensiero, sull'ali dorate, va, ti posa sui clivi, sui colli, ore olezzano tepide e molli, l'aure dolci del suolo natal!”. Gracias a ella, aún suelo tararear “Sul mare luccica l’astro d’argento - Placida è l’onda, rospero è il vento. Venite all’agile barchetta mia! - Santa Lucia, Santa Lucia!”, y cerrar los ojos y escuchar la voz inconfundible de Mario Lanza, saliendo desde el fondo del “tocadiscos”.
Claro que eran otros tiempos, hace 25 años, los abuelos eran aún abuelos, a tiempo completo. Digo, eran solo abuelos, y no como ahora, criadores sustitutos de padres ausentes y “ocupados” en las urgencias fugaces que nos roban la vida.
Eran tiempos donde uno iba a visitar a sus abuelos, y eso era todo un acontecimiento festivo. Eran tiempos donde los abuelos tenían el tiempo para transmitirnos la sabiduría de las cosas importantes, pues ellos vivían por entonces una vida alejada de las urgencias de todos los días. Y de lo que cuento no ha pasado un siglo, han pasado, apenas, 30 años.
UN DÍA ESPECIAL
De todas maneras, esto de la muerte de Pavarotti, noticia con la que me escapé a ese lugar entrañable de los buenos recuerdos, mi hizo recordar varias de aquellas letras, también entrañables. Es el raro privilegio de los clásicos de todos los tiempos: buena poesía detrás de una hermosa melodía.
Estaría bueno que los jóvenes de hoy husmearan algunas de las letras escondidas tras este vendaval de música clásica que azotó los medios esta semana. Que pudieran descubrir las verdades y la poesía escondidas tras las bellas melodías… “Qué bella cosa es un día de sol - Un aire sereno después de una tormenta - Por el aire fresco parece una fiesta - Qué bella cosa es un día de sol - Salió el sol y más bella está ella - El sol mío está en tu frente - Cuando anochece y el sol se esconde - Me viene una melancolía. Debajo de su ventana yo me quedaría - Cuando anochece y el sol se esconde…”, O sole mío tiene ese mensaje melancólico pero esperanzador y optimista de la vida. Me gusta.
Pero claro, hombre al fin, prefiero las verdades que revela La donna e móbile: “La mujer cambia, como pluma al viento, Cambia de ideas, y de pensamiento. Su rostro amable, y encantador, tanto en la risa como en el llanto, es siempre engañoso. ¡Pobre del que confía en ella, y le entrega incauto el corazón!, Y sin embargo ¡nadie se siente, plenamente feliz, si de su seno no bebe el amor!”.
Es la canción con la que Rigolleto intentó desengañar a su hija, para que ella desistiera del amor del Duque…claro, después se desató la tragedia.
Y la recordaré hoy, que viene a cenar por primera vez a casa, el novio de mi hija Belu…¡ay!

LOS PELIGROS DE UN PUEBLO DISTRAÍDO

LA TIERRA, FURIOSA BAJO LOS PIÉS
Dionisio Pulido nunca imaginó que esa tarde, la tierra se abriría furiosa bajo sus pies.
El volcán Paricutín decidió brotar desde las entrañas de la tierra, el 20 de febrero de 1.943 a las cuatro en punto de la tarde.

Sí, aunque suene extraño, aunque a usted le cueste creerlo, este volcán tiene fecha y hora exacta de nacimiento, pues nació no hace mucho, y en las narices de un pequeño pueblo distraído.
Las precisiones sobre sus datos de nacimiento, se le deben especialmente a Dionisio Pulido, que aquella tarde estaba arando, como tantos otros días, su pequeña parcela de tierra para sembrar maíz. Y de pronto, la tierra empezó a temblar bajo sus pies. El mismo Dionisio contó luego que quedó atontado en un primer momento ante el fenómeno. Imaginemos, la tierra exhalando humos con hedores de azufre; escupiendo fuegos de rojos incandescentes; y arrojando piedras con maravillosa furia en el medio de su terreno. A Dionisio Pulido le llevó varios minutos poder reaccionar, unos instantes quedó paralizado hasta que sus músculos pudieron vencer al espanto, y salir corriendo en busca de su familia. Los vecinos de los pueblos cercanos, al ver el humo, pensaron en un primer momento que se trataba de un incendio en el pinar. Pero al llegar la noche, ya pocos eran los que dudaban sobre lo que estaba ocurriendo en sus narices. La estela de lava con el que el volcán avisaba su parto, se divisaba a varios kilómetros de distancia. Una herida inmensa, desangraba la oscuridad profunda de la noche.
En las primeras 24 horas, el furioso Paricutín se levantó siete metros sobre el nivel del campo de maíz en que nació. El de Dionisio Pulido. A los siete días, la montaña de lava alcanzaba ya los 50 metros de altura. Hoy, el volcán es un pacífico y gigantesco cono de roca negra que alcanza los 600 metros de altura. A esa altura llegó tras la última erupción, en 1955.
El pueblo mexicano de San Juan Parangaricutiro, que estaba a unos kilómetros, acabó inundado y petrificado por el río de lava que se abalanzó hirviendo, se derramó lento y también lentamente se escurrió por sus calles…hasta terminar convirtiéndose en negra roca. Sólo la torre de la vieja iglesia sobresale hoy, de entre el mar espeso de roca negra en el que ha quedado convertido el pueblo viejo.
Lo maravilloso del Paricutín, es que la erupción ocurriera en una época en la que se pudo filmar todo lo ocurrido; y que lo hiciera tan lentamente, que nadie muriera por la erupción.
Lo curioso de los pobladores, es que nunca le dieron importancia a los varios cráteres y rajaduras en la tierra, con los que durante meses, avisó su furia el Paricutín.
CRÁTERES DE LA SEMANA
No se por qué razón recordé la historia del volcán mexicano esta semana. Tal vez el presentir varios cráteres pequeños bajo los pies, de un gobierno decidido a horadar las bases mejores de la sociedad argentina. Un gobierno ocupado a tiempo completo en sembrar la discordia, avivar el resentimiento estéril sobre un pasado que es inútil e irreversible. Todos los días desde hace años, este gobierno pone su cuota de odio y de resentimiento en una sociedad que ya estaba en paz con muchas de sus heridas. Y azuzó los juicios mentirosos sobre los 70. Embistió con todo el poder de los fondos ilimitados contra la historia, a la que intenta reescribir con parcialidad absurda. Tal vez a Kirchner, el haber ganado su presidencia con un mísero 22%, lo haya acomplejado. Tal vez a eso, a su complejo, se deba la patética sobreactuación de su soberbia.
Y ahí anda el gobierno entonces, con su ira, su complejo y su resentimiento, intentando socavar los cimientos fuertes, queriendo desesperadamente cortar esas raíces profundas que nuestra sociedad tiene para con la defensa de la vida. Y entonces puso proa y medios y ganas y tiempo para legalizar el aborto. El gobierno de Néstor Kirchner, vaya a saber por qué, está empecinado en controlar la natalidad. Con políticas impuestas totalitariamente, este gobierno se ha convertido en un eficaz agente del control demográfico. Este gobierno está abocado al auto-exterminio de la población, con apoyo económico de los organismos de las Naciones Unidas. La “píldora del día después”, que con aire festivo reparte a los cuatro vientos el Ministro de Salud de la Nación, es un poderoso abortivo farmacológico que elimina seres humanos. El “campeón de los derechos humanos” está abocado a la “insigne” tarea de aniquilar seres humanos, a los que no se les reconoce su dignidad. Y viola así la normativa vigente en Argentina, que tiene rango constitucional, que exhorta a defender la vida desde su concepción. Este gobierno está abocado a la tarea de transmitir disvalores, utiliza a la juventud para experimentar drogas que no están suficientemente controladas. Lanza una campaña dudosa de vacunación masiva contra la Rubéola Congénita, con vacunas sospechadas y denunciadas mundialmente por los peligros de esterilización…y justo en la semana de San Ramón nonato, al Ministro de Salud se le ocurre repartir pastillas abortivas en un campus universitario. Y desde allí, criticar a jueces y funcionarios entrerrianos que están peleando para defender la vida. En Paraná, la madre de una mujer discapacitada de 19 años, pidió la interrupción del embarazo de su hija. Denunció, 4 meses después, que su hija había sido violada. El embarazo lleva cuatro meses, y los médicos del hospital afirman que tanto la madre como el niño, están en perfecto estado de salud. Pero claro, para un gobierno abocado a la tarea de instalar la legalización del aborto, y decidido al mandato mundial de bajar a cualquier precio las tasas de natalidad, una defensora como María Marcela Piterson, quien ante este caso presentó una medida cautelar por “los derechos de la persona por nacer”, y una jueza de Menores como Claudia Salomón, que hizo lugar a dicha presentación, por lo cual el aborto no prosperó, para este gobierno, digo, estos funcionarios son los blancos sobre los que hay que disparar. Porque son los funcionarios que le impiden al gobierno llevar a cabo su plan siniestro. Hasta la esposa del mil veces gobernador de Entre Ríos, titular del Instituto provincial de la Discapacidad, Cristina Cremer, se despachó en contra de la decisión de la jueza: “No soy partidaria del aborto, pero…”, dijo, con una verba contradictoria, digna los políticos que nos merecemos. Por cómodos. Por pusilánimes. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, encabezó la misa principal en homenaje al patrono de las embarazadas, San Ramón Nonato. En su homilía, el cardenal lanzó un mensaje contra el aborto, e instó a las personas a "no creerse dueños de la vida de los demás, se debe vivir con humildad. Los que más tienen, más humildes deben ser. Los que se creen dueños de la vida, no pueden convivir en la sociedad", sostuvo Bergoglio. De aquí, a la cita de Basseoto hay un tris. Y sí debe ser. Y nosotros tampoco debemos callar. Porque si callamos, comos cómplices. Pero este gobierno no solo se cree dueño de la vida. Sino de todo. Observe el ticket…en este país en serio, uno va al supermercado y puede elegir entre la papa gob. Que es la papa que el gobierno intenta vender a 70 centavos el kilo. Y la papa de todos, que cuesta más de 4 pesos el kilo. Porque el gobierno no solo pretende manejar la inflación tomando por asalto el Indec, sino que además intenta controlar el mercado de los combustibles, y entonces las principales petroleras del mundo levantan sus cosas y se van, y pretende manejar la vida y la obra de cada uno de nosotros.
Y entonces, una fisura aquí. Una pequeña explosión por allá. Bolas de fuego más allá… ¡Ah sí!, ahora recuerdo porqué se me vino esta semana a la cabeza, la historia de aquel volcán que, de pronto, explotó bajo los pies de un pueblo…distraído.