martes, 17 de julio de 2007

CUANDO EL PEZ, POR LA BOCA MUERE...


Héctor Timerman expresó su deseo de que también juzguen a civiles que colaboraron con la dictadura


"Estuve esperando mucho tiempo este momento. Siento que hay que seguir y espero que algún día podamos juzgar a los civiles que participaron de la dictadura militar y fueron más que partícipes necesarios, gente que se acomodó en la democracia y que hoy en día andan dando vuelta por ahí y son tan culpables que los propios militares", expresó Timerman en declaraciones a la prensa.


Ahora, me gustaría saber qué dirá el actual Cónsul argentino en Nueva York, al ver esta foto sacada en la "década terrible", donde Nestor, que es Kirchner, aparece avalando con su presencia intitucional, al gobierno militar.






¿También serán perseguidos Mario Kempes (el Cels sospecharía de este ex delantero de la Selección argentina de fútbol, pues tenía el sugestivo apodo de "el matador", y varios testigos lo vieron operando cerca de la ESMA, en un conocido estadio de fútbol)? ¿también llamarán a indagatoria al "bigotón" La Volpe?

Ambos aparecen muy sonrientes en la foto. Sus caras no denotan ni miedo ni terror, ante el "temible dictador"....sino más bien admiración y agradecimiento

Timmerman...¡¡¡¡andaaaaaaa!



NOTICIAS SOBRE RICARDO CAVALLO - DETENIDO EN ESPAÑA

NO SE SABE CUÁNDO SE CONOCERÁ EL VEREDICTO

En España evalúan un pedido de extradición para juzgar al Capitan Ricardo Cavallo en la Argentina. La Justicia de ese país debe determinar a quién corresponde llevar adelante el juicio contra el ex militar por crímenes de lesa humanidad. Enfrentaría una pena mínima de 13.332 años de prisión en España.

El Tribunal Supremo español debatía hoy la decisión de la Audiencia Nacional de inhibirse a favor de la Justicia argentina para juzgar al represor Ricardo Miguel Cavallo, acusado por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. La Sala Segunda del Tribunal Supremo, compuesta por cinco magistrados, inició la deliberación a las 10.30 hora local (5.30 argentina), pero no hay certeza de que el veredicto se conozca hoy mismo. Cavallo estaba a la espera de un juicio oral en España, donde afronta una pena mínima de 13.332 años de cárcel y una máxima de 17.010 por crímenes contra la humanidad o genocidio, pero el 20 de diciembre de 2006 la Audiencia Nacional resolvió inhibirse a favor de la jurisdicción argentina, que luego presentó la solicitud formal de extradición. La Fiscalía de la Audiencia Nacional y acusaciones en el juicio de Madrid recurrieron la decisión ante el Supremo por considerar que España sí es competente para entender en estos hechos. Ahora, el Supremo español deberá decidir a quién le corresponde juzgar al represor argentino y, por lo tanto, si será entregado o no a las autoridades judiciales de nuestro país. Esta decisión está condicionada también al consentimiento de México, ya que el ex militar argentino se encuentra en España en virtud de una solicitud de extradición cursada a este país.
Perfil.com

CUANDO GENARAL, SE ESCRIBÍA CON MAYÚSCULAS

No designará defensor el general Ramón J. A. Camps


El general (R) Ramón Juan Alberto Camps presentó a la Cámara Federal, en la causa incoada en virtud del decreto 280/84 del Poder Ejecutivo, un escrito en el que expresa que ha recibido la intimación de aquélla para designar, dentro del quinto día de notificado, defensor letrado. Seguidamente dice:

"Tal como lo expresara en mi anterior escrito presentado a ese Tribunal, los señores jueces que lo integran, así como el fiscal, carecen de autoridad moral para juzgarme, por lo que de ninguna manera convalidaré ni aceptaré el ejercicio de una jurisdicción que no sólo carece de base normativa, sino también adolece del más elemental fundamento ético. En dicha ocasión señalé que los Dres. Guillermo A. C. Ledesma, Andrés J. D'Alessio, Ricardo R. Gil Lavedra, León C. Arslanián, Jorge E. Torlasco, Jorge A. Valerga Aráoz y Julio César Strassera, por haber integrado los cuadros superiores del Poder Judicial durante los años 1976-1983, en el fuero penal -y no - en cualquier fuero- no podían erigirse en mis juzgadores.
Ello porque se encontraban interesados en hacer olvidar que mientras en la capital federal se rechazaron en aquellos años más de 4.000 'hábeas corpus', permanecían muy cómodos en sus cargos haciéndose los desentendidos de lo que se reclamaba en sus propios juzgados o en los que se encontraban a pocos metros de sus sitiales.

'No hay peor astilla que la del mismo palo', dice el refrán, y Uds. lo ratifican. ¿O me dirán que nunca lo pensaron cuando el presidente, luego de decidir - que las Fuerzas Armadas fueran juzgadas por la Cámara Federal, los designó?

¡Qué coincidencia', pudiendo optar entre miles de abogados. Alfonsín elige a siete 'ex Proceso'. ¡Con qué verguenza habrán tenido que descolgar de sus despachos los diplomas firmados por el Tte. Gral. Videla!

Posiblemente la misma que los llevó a rechazar mi anterior presentación con la conocida argucia leguleya '. . .no existiendo petición concreta, devuélvase', "Ahora soy yo quien los intimo a que en cinco días hagan saber a la opinión pública (a mí no porque me consta) si fueron o no magistrados o funcionarios del Proceso, "No he de prestarme tampoco a convalidar con mi presencia activa en este 'juicio', la segunda etapa del espectáculo montado por el Poder Ejecutivo en sede judicial para desprestigiar a las Fuerzas Armadas de la Nación, intentando así dar sustento jurídico a los denuestos que periódicamente, a través de canales de Tv. radios. diarios o. revistas controlados por el gobierno, se vuelcan contra los hombres de uniforme.

"Sé que estoy de antemano condenado,

Sé que. al Igual que se hizo con los ex comandantes en jefe esta Cámara va a cumplir al pie de la letra la orden impartida desde la Casa Rosada (por otra parte considero un honor, como general de la Nación, el ser condenado por el enemigo al que combatí y derroté en el campo militar, o por quienes lo sirven).

Es por ello que no quiero mover ni un dedo para defenderme o evantarme contra esta campaña de odio desatada por Alfonsín y sus adláteres.

El odio no se combate con odio.

He soportado con entereza el año pasado las calumnias e injurias que desde el Ministerio del Interior se volcaron contra dos de mis hijos, al pretender envolverlos en la ya hoy famosa patraña electoral del 'complot'. Con la misma actitud estoy dispuesto a afrontar este nuevo embate contra mi persona, y con mayor razón ahora que en mí se va a intentar simbolizar -a los efectos de la acción psicológica que se lleva a cabo- a los hombres de las Fuerzas Armadas y Fuerzas Policiales que combatieron y derrotaron en el campo militar al terrorismo marxista.

"Conozco de antemano lo que vendrá de ahora en más. Lo ocurrido el año anterior sirvió de experiencia: Veremos nuevamente desfilar por los estrados de ese Tribunal a los sospechosamente 'memoriosos' testigos convenientemente adiestrados por Strassera y su equipo.

Veremos a la Cámara impedir sistemáticamente a los defensores demostrar que son simples terroristas con piel de cordero, cuyas conciencias, tintas con la sangre de nuestros mártires, no les impiden por supuesto prestarse a esta farsa judicial (y a los que la Cámara tendrá también como testigos plenamente hábiles pese a comprenderles las generales de la ley). Veremos también sin duda actuar a la 'claque' que, organizada por la Coordinadora radical y Franja Morada, aplaudiera a Strassera y su ínclito ayudante e insultara a los hombres de armas en 1985. Asistiremos a una profusa campaña de prensa dirigida a completar los fines de propaganda que el gobierno se impusiera; veremos como se la utiliza para desviar la atención del pueblo, emplazándola como cortina de humo frente a las penurias económicas que afectan a los argentinos.

"Es por todo ello que no designaré defensor ante esa Cámara, ni ofreceré en lo que a mí respecta prueba alguna, ni participaré en cuanto de mí dependa de diligencias procesales que se intenten cumplir ante el Tribunal.

"Asumo la total responsabilidad de las acciones militares llevadas a cabo por la abnegada y valiente Policía de la Provincia de Buenos Aires en la lucha contra la subversión, cuando actuó a mis órdenes. Me enorgullezco de haberla comandado, y dejo bien en claro que su accionar respondió siempre a expresas órdenes, impartidas de conformidad con las normas entonces vigentes. Cuando ello no ocurrió, con la misma energía fue corregido".